| 2018/08/27

Fracking, el debate está más vivo que nunca

Opiniones divididas genera la opción de implementar esta técnica de extracción de hidrocarburos en Colombia. Contralor asegura que el país no está preparado, mientras que con una acción popular la ciudadanía busca suspender la fracturación hidráulica.

La polémica continúa abierta y nuevos actores se siguen sumando a este controvertido tema. 

El contralor Edgardo Maya Villazón le solicitó a al Gobierno nacional una moratoria en la aplicación de esta técnica de extracción hidráulica al considerar que el país no contaba con la fortaleza institucional ni los estudios necesarios para implementarla. 

"Ante la perspectiva de agotamiento de algunos recursos naturales no renovables se están buscando opciones desesperadas para las cuales el país no está lo suficiemente preparado para mitigar los riesgos y las afectaciones en recursos muy vulnerables e indispensables para la vida y la continuidad del desarrollo económico de nuestro país", indicó el Contralor. 

El Funcionario aseguró además que frente a la expectativa de fracking, la Contraloría encontró que aún no se contaba con los términos de referencia ambientales para la explotación mediante esa técnica. 

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"Sí bien el país tiene un potencial recuperable de este tipo de recursos naturales, todavía falta información técnica precisa y estudios de detalle, así como datos suficientes sobre la línea base ambiental; una línea que permita, eventualmente, promover su aprovechamiento de manera sostenible, principalmente frente a los riesgos de afectación del recurso hídrico superfical y subterráneo, junto al adecuado manejo de los riesgos asociados a esta técnica del fracking", apuntó. 

Según Maya, ante la debilidad institucional, la insuficiencia de información para la toma de decisiones y los grandes riesgos de afectación ambiental, se espera ahora que el Gobierno nacional actué conforme al principio de precaución. 

"Se debería establecer, como mínimo, una moratoria en la aplicación de este tipo de técnica, hasta tanto el país cuente con la capacidad institucional, el conocimiento científico, al igual que con una cartografía geológica de detalle reciente que le permita a las entidades conocer la particularidad de nuestros territorios", manifestó. 

El contralor Edgardo Maya aseguró ayer durante el Seminario Internacional de Control Fiscal Ambiental para el Desarrollo Sostenible adelantado en Bogotá que Colombia no estaba preparada para implementar el fracking. Foto: Contraloría General de la Nación. 

A su turno, el representante a la Cámara, Juan Carlos Losada, entró a escena al respaldar al ciudadano Álvaro Díaz Granados, quien optó por presentar una acción popular con la que busca suspender en Colombia la fracturación hidráulica.  

"Con esta acción popular se quiere aplicar el criterio de precaución frente al tema del fracking. La meta es que se decreten medidas cautelares hasta tanto no se determinen las consecuencias ambientales y la salud humana de esta técnica. Solicitamos que se congele esa posibilidad", afirmó Losada, quien además se encuentra apoyando el proyecto de ley que busca la prohibición de la exploración y explotación de yacimientos no convencionales de hidrocarburos en el país que promueve la Alianza Colombia Libre de Fracking

"La iniciativa fue radicada en el Senado y estamos esperando a que se le dé ponencia y primer debate. Esperamos que llegue a la Cámara", comentó.  

El congresista radicó ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca un escrito de coadyuvancia para soportar jurídicamente mencionada acción popular.


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Así las cosas, la implementación de esta técnica de extracción no convencional de hidrocarburos no solo quedará en manos del presidente Iván Duque, sino también de la justicia colombiana ordinaria. 

Sin embargo, en definitva, será el Jefe de Estado el encargado de dar ‘el guiño‘ definitivo en este tema.  

Inicialmente en campaña el mandatario había dicho que el país no estaba preparado para esa técnica, pero con el paso de los días, el mismo Gobierno, a través de su Ministra de Minas, dio visos sobre la posibilidad de estar cambiando de opinión. 

El factor económico aparece como la principal causa para que se esté estudiando la opción de permitir el establecimiento del fracking en el país, teniendo en cuenta que el petróleo es el producto que más aporta recursos a las arcas nacionales, a partir de regalías, impuestos y dividendos.


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Tan solo en materia de regalías este hidrocarburo ha generado más de 60 billones de pesos en los últimos 10 años y cerca de 200 billones en impuestos, en ese mismo lapso de tiempo. 

Entre tanto, los opositores de esta iniciativa han venido advirtiendo sobre los impactos ambientales y sociales que el fracking podría acarrear, argumentos que han sido cuestionados por el gremio petrolero que considera que existe desinformación y falta de soportes técnicos que sustenten sus teorías. 

Así las cosas, solo a partir de un diálogo profundo y calificado la sociedad podrá formar una opinión crítica e informada al respecto. 

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Para tal fin la Alianza Colombia Libre de Fracking desarrollará, por ejemplo, este miércoles un taller denominado ‘Cambio climático y riesgos del fracking en la transición energética‘, de 1:00 a 4:00 de la tarde, en la Fundación Heinrich Boll de Bogotá, así como una rueda de prensa en la que participarán congresistas y expertos de Estados Unidos, México, Brasil, Chile, Argentina y Bolivia, mientras que el comité gremial del petróleo se encuentra promoviendo la Primera Cumbre del Petróleo y Gas, así como adelantando charlas para demostrar que se puede hacer fracking de manera sostenible. 

Entre tanto, Semana Sostenible habló con dos expertos en el tema, quienes desde su perspectiva, darán algunos conceptos sobre si es o no conveniente el fracking.  

Se trata del exministro de Ambiente, Manuel Rodríguez Becerra, y el presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos, Julio César Vera Díaz.


Semana Sostenible: ¿Por qué es tan importante el petróleo para la economía del país? 

Julio César Vera (JCV): Porque significa una fuente de desarrollo sostenible para los colombianos. El petróleo hoy aporta, en promedio, cerca del 22%, de los ingresos corrientes de la Nación, además más de 6 billones de pesos al año en materia de regalías. 

También contribuyó en los últimos 10 años con cerca de 200 billones de pesos en materia de impuestos, dividendos y participaciones del Estado. Adicionalmente es la principal fuente de exportación del país con ingresos que han superado cifras récord de 30 mil millones de dólares y un promedio de más de 18 mil millones de dólares en los últimos 5 años. 

¿Qué pasaría si el país no extrajera petróleo?

JVC: Perderíamos los 48 millones de colombianos. La Nación tendría que destinar entre 6.000 y 7.000 millones de dólares por año para cubrir las necesidades que tendría el país en materia de importación de hidrocarburos. Si no tuvieramos petróleo eso significaría tres veces la reforma tributaria que se desarrolló en 2016, con efectos negativos a nivel económico y social. 

Estamos seguros que el petróleo podrá seguir aportando, por lo menos, para los próximos 50 años, tal y como lo ha venido haciendo en sus 100 años de historia. 

¿Cuántos yacimientos hay actualmente en Colombia?

JVC: En el país históricamente han existido multiples campos; hoy existen más de 250 en producción en las diferentes cuencas a lo largo y ancho del territorio nacional, siendo los principales departamentos productores los situados en la Orinoquía, es decir, Meta, Casanare y Arauca. 

¿Cuántas reservas de petróleo tiene Colombia actualmente? 

JVC: Hoy tenemos reservas para los próximos 5,7 años, que equivalen a los 1.800 millones de barriles, y con los hidrocarburos no convencionales Colombia podría apostarle a desarrollar más de 5.000 millones de barriles adicionales, principalmente de crudos livianos, a diferencia de los que hoy tenemos en el país, que son crudos pesados. 

¿Qué se debería hacer para eso?

JVC: El programa más importante en materia de inversión que se desarrollaría en la historia nacional, con inversiones superiores a los 45 mil millones de dólares y con una ventaja fundamental, ya que los yacimientos están ubicados en la región del Magdalena Medio, en zonas cercanas a la infraestructurta disponible, tanto de oleoductos como vías principales del país. 

Además hay algo aún más importante: tenemos la posibilidad de que nuestra principal refinería, la de Barrancabermeja, asegure su carga de producción hacia el futuro y pueda desarollarse la modernización que tanto se reclama en Santander.

¿Por qué se está pensando en implementar la extracción no convencional (fracking)?

JVC: Colombia definitivamente tiene una oportunidad de oro en los yacimientos no convencionales; explorar y explotar esta clase de yacimientos en roca generadora, usando técnicas conocidas en el mundo de muchos años atrás como el fracturamiento hidráulico, puede generar que Colombia cambie significativamente su condición en materia de autosuficiencia petrolera. 

¿Qué pasa si no se llegan a explotar esos yacimientos no convencionales? 

JVC: Colombia perdería una gran oportunidad de generar desarrollo y progreso para todos los colombianos. Definitivamente no hay otro sector que le pueda aportar a la economía nacional ni en el corto ni en el mediano plazo como lo hace el sector de hidrocarburos, y los yacimientos no convencionales pueden ser un pilar fundamental para que este sector genere los recursos que el país necesita para esa transformación productiva que todos los colombianos demandamos. 

La idea es iniciar, con los recursos del petróleo, la transformación hacia las nuevas energías que en el futuro serán las fuentes de sostenibildiad de los colombianos. El país debe aprovechar ese regalo que la naturaleza le ha dado, eso sí bajo todos criterios de sostenibilidad, sin escatimar ningún tipo de esfuerzo técnico, humano y financiero, y con el concurso de las mejores prácticas técnico-ambientales, así como con un perfecto relacionamiento con las comunidades en donde se opere.

Uno de los argumentos del gremio petrolero para que se implemente el fracking es que se están acabando los yacimientos de hidrocarburos convencionales en Colombia. Foto: archivo/Semana.com

¿Cuántos proyectos de esta índole podrían existir en el país?

JVC: Inicialmente se desarrollarían tres proyectos. Un piloto que hará Ecopetrol en la región del Magdalena Medio, en la zona de Barrancabermeja; otro que hará la compañía  estadounidense Conoco Phillips en los municipios Aguachica y San Martín, en el departamento del Cesar, y uno que desarrollará  Exxon Mobil en Puerto Wilches y Sabana de Torres, en Santander. Son tres grandes compañías  de altísimo nivel que reúnen los mejores estándares técnicos y operativos al contar con un personal calificado. 

Nosotros los ingenieros de petroleos le damos la tranquilidad a Colombia de que es posible explotar estos yacimientos y sus recursos en benficio de todos nuestros connacionales y, sobre todo con algo fundamental: protegiendo nuestros recursos naturales renovables y en especial el agua, que es nuestra principal fuente de vida.

¿Qué tan cierto es que esta técnica genera sismos, contamina el agua y, por ende, produce enfermedades asociadas a los químicos que se utilizan durante su proceso?

JVC:  Nosotros le damos la tranquilidad a los colombianos de que eso no es cierto, esto es un tema de simples mitos que se han generado alredor de este proceso. Básicamente lo que se requiere es la aplicación de unas buenas prácticas. 

El mundo entero lleva muchos años de historia en el desarrollo de estos temas y Colombia ya completa cerca de 10 años preparándose con una normatividad en materia técnica y ambiental bastante estricta para permitir que se garantice que no habrá afectación de nuestros acuíferos y que no vamos a usar agua de las fuentes superficiales en detrimento  de otros sectores económicos. 

No es cierto que se generen sismos, los movimientos telúricos asociados son equivalentes a si botáramos una botella de agua al piso. Tampoco es cierto que se usen sustancias contaminantes, ya que son básicamente 12 químicos los que se utilizan, elementos que están en el diario vivir de los colombianos: en la gaseosa, en los detergentes y en los geles como tal.

¿Y entonces?

JVC: Nuestra invitación ha sido a que nos permitan poder llevar ese conocimiento a Colombia, darles esa tranquiliad, con absoluto rigor técnico, científico, transparencia y objetividad, que es posible desarrollar estos yacimientos en beneficio de todos. Sería un fracaso para nosotros no aprovechar esta fuente tan importante. 

Sin embargo, hay países que ya se han opuesto a esta técnica, ¿qué piensa sobre eso?

JVC: Los países que lo han prohibido es donde no existe potencial de hidrocarburos no convencionales, pero aquellas naciones que definitivamente tienen esta clase de recursos, tales como Estados  Unidos o Argentina, o algunos países de Asia y África, han visto en esta técnica una alternativa muy importante no solo para garantizar su atosuficiencia energética, sino para convertirla en un pilar fundamental de su desarrollo económico y social. 

Colombia tiene el potencial, los recursos, la gente, la capacidad técnica, el marco regulatorio y técnico, y la normatividad estricta, solo falta que todos nos unamos para tener en esto una fuente de desarrollo sostenible. 

¿Creen que hay desinformación por parte de quienes se oponen a esta técnica? 

JVC: Sí, desafortunadamente hay mucha gente que está mal informada, así como existen otras personas que tienen unos intereses diferentes. Nuestra invitación es a que el diálogo sea abierto, franco y constructivo, pero sobre todo en honor a la verdad. Nos preocupa mucho cuando priman los intereses políticos o de ciertos grupos alrededor de estos temas y no existe la objetividad y transparencia que se debería dar en estos procesos.

¿Qué esperan como gremio del Gobierno del presidente Duque? 

JVC: Esperamos que siga el diálogo franco y que continúe el desarrollo de la normatividad que falta por expedir, que es básicamente asociar los términos de referencia para la etapa de explotación. Creemos que Colombia, de la mano de este nuevo gobierno y basado en lo que se ha dicho hasta ahora, tiene una clara convicción de que haciéndolo bien, de la mano los mejores y con los más altos estándares de calidad, hará posible que se desarrollen estos recursos en beneficio de los colombianos. 

El presidente Duque en campaña decía que Colombia no estaba preparada para el fracking, ¿qué opina sobre eso?

JVC: Creo que al igual que muchos connacionales es un tema de información, es un tema de que exista un absoluto convencimiento, de que haya un diálogo constructivo y un entendimiento de lo que esto significa; pero nosotros estamos tranquilos porque consideramos que el Presidente es una persona que tiene toda la capacidad para entender lo que esto significa y cómo a partir de esta técnica será posible beneficiar a nuestras futuras generaciones, porque definitivamente el petróleo puede generar los recursos para que Colombia adelante la transformación productiva hacia otros sectores económicos. 

¿Cómo está Colombia frente a los yacimientos convencionales?

JVC: Colombia tiene muchas oportunidades todavía en los yacimientos convencionales, los cuales se tienen que seguir desarrollando. Hay elementos fundamentales como el recodo mejorado que puede significar un rubro adicional muy importante, es decir, sacar más de los yacimientos actuales, los cuales vienen aplicando una tecnología y haciendo unas inversiones importantes. Ahí hay una oportunidad muy grande.   

¿Y frente a los recursos existentes en el mar?

JVC: Por supuesto también están los desarrollos offshore (en el mar) donde el país tiene una gran posibilidad de convertirse en una potencia mundial en explotación de gas, principalmente. Obvio todo dependerá de los tamaños de los yacimientos que se encuentren, así como de la tecnología que podamos aplicar para ser competitivos frente al gas que, seguramente del mundo entero y principalmente de la explotación de no convencionales en los Estados Unidos (shale gas), nos invadirá. En ese caso, Colombia tendrá que poder contrarrestar ese tema de competencia apostando a este tipo de hidrocarburos.

En varios países ya se ha prohibido el fracking por los fuertes impactos ambientales que trae consigo. Foto: archivo/Semana.com

Por su parte, el exministro Manuel Rodríguez Becerra, aseveró que las instituciones colombianas no estaban preparadas para controlar este tipo de técnica y que todos los estudios existentes mostraban los impactos negativos sobre el medio ambiente. 

Semana Sostenible: ¿Por qué la economía colombiana depende tanto del petróleo?

Manuel Rodríguez Becerra (MRB): Es necesario diversificar la economía colombiana. Grandes economistas colombianos y extranjeros han afirmado, con razón, que no es razonable que el país siga dependiendo tanto fiscal y gubernamentalmente de las exportaciones de hidrocarburos en general (petróleo, carbón, gas). 

Es necesario, sin duda, que Colombia diversifique en industrias de valor agregado, ya que por ejemplo tiene una gran posibilidad en la agricultura, por lo que habría que generar unas condiciones para que esta actividad se desarrollara en lo referente a la producción de alimentos. 

¿Qué afectaciones ha traído al medio ambiente actividades como la extracción petróleo? 

MRB: La principal afectación de la explotación petrolera es de carácter indirecto porque con frecuencia en Colombia, como en muchos países, la mayor parte de las explotaciones están ubicadas en zonas de selvas a las cuales nunca se había tenido acceso y cuando se abren esos espacios se viene una enorme destrucción del bosque, generándose efectos negativos.

Hoy en día cuando se hacen daños directos en el sitio mismo del pozo, es realmente por descuido de las compañías y omisión de las normas, ya que actualmente la tecnología está bastante avanzada y es posible tener unas explotaciones relativamente limpias.

El problema fundamental es que no debe haber explotación en zonas ambientalmente vulnerables. La cuestión está en definir en dónde se hace la exploración petrolera y dónde no, al igual que la minera. Sin embargo, hay que insistir en que el país difersifique su producción. 

¿Qué opina de la posibilidad de que se implemente el fracking en Colombia?

MRB: El fracking divide al mundo en dos: los países o regiones que lo aceptan y los que no; el caso más significativo es el de Estados Unidos donde un estado como el de Nueva York, que está sentado en un enorme yacimiento de gas de esquisto, lo prohibió, pero simultaneamnte otros condados  de Norteamérica lo aceptan.

Hay muchos riesgos ambientales y todo tipo de riesgos sociales, pero obviamente, el perjuicio es mayor para un país como Colombia. 

¿Por qué dice eso?

MRB: Porque nuestras autoridades ambientales, digámoslo claro, hoy en día si uno las compara con las autoridades de Estados Unidos o de Inglaterra, que son muy fuertes, pues son un hazmerreír. Seamos serios, estamos en Chapinero y no en Inglaterra.

Si estamos acá, no hagamos fracking porque no tenemos unas autoridades ambientales y mineras con capacidad para garantizarle al país que la cuestión se hace disminuyendo fundamentalmente los riesgos.
 

El argumento del Gobierno es que los yacimientos convencionales ya se están acabando y por eso es necesario implementar estas nuevas técnicas de extracción no convencional. ¿Qué opina de eso? 

MRB: Es muy difícil saber si eso es o no cierto, pero con frecuencia se utilizan argumentos alarmistas. El punto es que si el Gobierno resuelve ir adelante con este asunto, los colombianos le deberíamos exigir que en el sitio donde se haga, claramente se establezca una línea base y si hay daños  al medio ambiente, estos deben ser verificados por una tercera parte que tenga capacidad y realmente logre establecer si hubo o no perjuicios al medio ambiente y a las comunidades. En el caso de que existan, naturalmente las empresas deben compensar a las autoridades y al país.

 

Si eso fuera el escenario, que a mí no me gusta, insisto en que debemos tener la seguridad de que exista algún ente que pueda responder por eso. Pero yo definitivamente creo, con toda la pena, que tenemos unas autoridades tremendamente débiles que no dan ninguna garantía

Durante el seminario internacional se cuestionó la capacidad de las instituciones ambientales en Colombia para controlar el fracking. Foto: Mauricio Ochoa/Semana 

Se habla que el fracking produce consecuencias como sismos, disminución del agua, contaminación del suelo y enfermeades. ¿Qué tan cierto es eso?

 

MRB: Los estudios son muy abundantes. El más interesante que ha salido  fue el de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (US EPA) que muestra claramente que sí ha habido problemas serios en relación con la contaminación de aguas superficiales y profundas en determiandas localizaciones, así como contaminación de la atmósfera como consecuencia de los escapes de gases de efecto de invernadero, etc.

Una de las cosas más preocupantes es que el informe de la US EPA dice que no tienen todos  los datos para hacer una evaluación contundente porque las compañías aseguraron no tenerlos o se resistieron a entregarlos y eso que es Estados Unidos y no Chapinero, entonces si allá se resisten, es oculta la información, imagínese en Colombia. 

¿Qué esperar de la posición del Gobierno actual frente al fracking?

MRB: El presidente Duque había dicho que él no iba con el fracking, así lo afirmó en la campaña,  de hecho cambió de posición porque al principio sí le parecía factible, y ahora la Ministra de Minas dice que lo va a convencer, y me pregunto ¿de qué?. Lo va a convencer de que irresponsablemente diga sí al fracking, es absurdo.  

¿A qué le debe entonces apuntar el país?

MRB: El país tiene que necesariamente buscar diversificar la economía. El tema de si hay o no suficientes recursos de petróleo no lo conozco, pero Colombia tiene otras posibilidades energéticas. Naturalmente el país debe comenzar a puntarle muy fuerte al tema de las energías renovables. El país tiene un atraso muy grande en ese tema.

 

El gremio petrolero dice que existe desinformación y que los conceptos que se dan desde la oposición carecen de soporte técnico. ¿Qué opina usted sobre eso?

MRB: En Canadá el gobierno le pidió un informe a la Asociación de Universidades hace unos años. Los resultados fueron muy contundentes al señalar que había problemas con el fracking. La mayor parte de los estudios que yo conozco, todos indican que hay riesgos mayores o menores con esta técnica; son estudios de carácter académico.

No conozco análisis que demuestren lo contrario, lo que existe son propagandistas del fracking. Por ejemplo las personas que crearon las normas colombianas sobre esta técnica, son sujetos que tienen intereses en el fracking en Estados Unidos, unas muy reconocidas en el campo petrolero que vinieron a asesorar a los gobiernos sobre esa reglamentación, pero, obviamente, lo que hizo Colombia con esa normatividad fue poner al gato a cuidar el queso. 

Muchos países ya lo están prohibiendo y aquí lo queremos implementar. ¿Es lógico eso?

MRB: Hay países muy respetables en el mundo que han dicho no y hay comunidades que han llevado a los gobiernos a prohibirlo. En Estados Unidos ha habido un movimiento muy fuerte contra el fracking y hay varios cientos de localidades que declararon una moratoria. 

En Colombia varias organizaciones pedimos en su momento una moratoria para que el país tuviera el tiempo necesario para establecer  diferentes cosas, entre esas, asegurar que existan unas entidades ambientales y actividades mineras y energéticas con la capacidad técnica requerida, ya que no las tiene. Hay una gran disparidad, una gran asimetría entre la capacidad técnica de las empresas petroleras y la capacidad  técnica del Estado colombiano. 

¿Qué papel debe asumir Ecopetrol frente al fracking?

MRB: Yo veo un problema con la Ministra de Minas. Observo que ella es una persona muy competente, nadie puede negar sus aptitudes, pero viene de Ecopetrol y esa es una empresa de economía mixta en la que hay acciones de privados y, en el futuro, seguramente van a haber más, porque creo que el Gobierno sacará a la venta unas acciones adicionales. 

La pregunta entonces es: ¿la Ministra a quién está representando: al bien colectivo o a Ecopetrol?, pues los dos no coinciden. Ese es el problema de las puertas giratorias, ella viene de una empresa donde, entiendo que fue muy buena funcionaria, pero a mí sí me parece que hay intereses y eso no se pueden mezclar. 

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