Este martes se anunció que Colombia es oficialmente beneficiario del Fondo Biocarbono para Paisajes Forestales Sostenibles (ISFL, por sus siglas en inglés): un fondo multilateral apoyado por los gobiernos de Alemania, Noruega, Estados Unidos y Reino Unido y administrado por el Banco Mundial para, entre otros, promover la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero del sector agricultura.

El anuncio fue hecho en conjunto por los ministerios de Agricultura y Ambiente, Ideam y por el Departamento Nacional de Planeación durante el encuentro global TFA, en el que más de 150 líderes mundiales de gobiernos, empresas y sociedad civil debaten en Bogotá la forma de frenar la deforestación.

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“Se ha seleccionado la Orinoquia debido a su potencial de crecimiento sostenible, a través de modelos de desarrollo bajos en carbono que contribuyen a la reducción de gases efecto invernadero y aportan a la disminución de la deforestación”, dijo Ricardo Lozano, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Los recursos propenden por incentivar la agricultura sostenible: aumentar la productividad mientras se reducen las emisiones. Foto: Gobernación Meta.

La Orinoquia cuenta con diversidad de bosques tropicales, sabanas y humedales, así como especies de flora y fauna, de las cuales 35 por ciento son endémicas de la región, es decir, solo se encuentran en ese lugar. En esta región se generan el 16,8 por ciento de las emisiones de gases contaminantes que se producen en el país. Esto, debido a la agricultura, al uso del suelo y a la tala de bosques, en su mayoría. De ahí en interés por revertir esta dinámica a través de agricultura denominada inteligente.

Los departamentos receptores de los recursos, que se estiman en 20 millones de dólares, son Meta, Vichada, Casanare y Arauca. Solamente cinco países en el mundo hacen parte de esta iniciativa global: Colombia y México por Latinoamérica; Etiopía y la República de Zambia por África; e Indonesia por Asia.

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De acuerdo con el Fondo BioCarbono, “en Colombia se requiere un enfoque de gestión integrada del paisaje que se base en el desarrollo climático inteligente de los recursos forestales, agrícolas, hídricos y de los ecosistemas de las regiones”.

Esto significa que se incida en las regiones desde diversos frentes como, por ejemplo, la planificación de su territorio a través los planes de ordenamiento territorial. También, que los campesinos puedan acceder a asistencia técnica y a tecnología para mejorar sus prácticas y ser más productivos usando menos áreas. Y con ello mejorar la capacidad de sus pastos además de restaurar los ecosistemas degradados, retirar los cultivos de las rondas de los ríos, trabajar con cercas vivas, entre otras opciones.

La propuesta les abre la puerta al sector privado y a los grandes gremios para propiciar las alianzas público privadas.

La meta es conseguir una producción sostenible de la mano de las capacidades institucionales. Foto: Alexander Fierro / SEMANA.

A mediano plazo se trata de que el país pueda demostrar que efectivamente se redujeron las emisiones de gases de efecto invernadero del país y pueda acceder a más recursos para combatir efectivamente la deforestación.

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La página web del Fondo dice que el programa propuesto en la región de Orinoquia se centrará en la promoción de un entorno empresarial propicio para las prácticas agrícolas sostenibles y los sistemas de producción mediante el fortalecimiento de las capacidades institucionales, a nivel nacional, regional y local, para planificar, implementar y monitorear la gestión integrada del paisaje.