Producto de las presiones humanas y el cambio climático, los arrecifes de coral en el mundo han registrado un rápido aumento en el riesgo de extinción, según el más reciente informe de biodiversidad biológica.

Estos ecosistemas, que se encuentran en más de 100 países y territorios de todo el mundo, albergan una cuarta parte de toda la vida marina y proporcionan trabajo y alimentos a al menos 500 millones de personas, al tiempo que protegen las costas de tormentas e inundaciones. 

En octubre de 2020, científicos australianos encontraron un rascacielos de arrecife de coral desprendido en la Gran Barrera de Coral de Australia de casi 500 metros de alto y 1,5 kilómetros de ancho, que supera la altura de la Torre Eiffel y del Empire State Building de Nueva York. 

Corales en el mar Rojo de Israel. Foto: Getty Images. 

Este hallazgo impone un reto: se conoce relativamente poco sobre lo que hay bajo el agua, dados los elevados costos y la todavía incipiente tecnología de la exploración oceánica; sin embargo, es claro que los ecosistemas submarinos son determinantes y cumplen un papel fundamental en la biodiversidad y el planeta. 

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Por esta razón, con el fin de comprender mejor los misterios de los océanos del mundo, se creó un proyecto llamado Allen Coral Atlas, donde un equipo de científicos está utilizando imágenes satelitales para cartografiar los arrecifes de de coral poco profundos. 

Con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que se encarga de capacitar a los profesionales, gestores y responsables políticos de los arrecifes de coral de todo el mundo, especialmente en los países en desarrollo, sobre cómo utilizar el nuevo Atlas, esta inciativa fue creada por la organización Vulcan.

La Gran Barrera de Coral, en Australia, ha sido uno de los ecosistemas más afectados por el cambio climático. 

La herramienta toma mayor relevancia debido a la importancia que tienen los arrecifes de coral en el mundo, los cuales vienen siendo afectados por problemáticas como la contaminación, la sobrepesca y las olas de calor que se generan por cuenta del cambio climático, las cuales ponen en riesgo su permanencia. 

La mayoría de los arrecifes de coral aún no están cartografiados. Los científicos se proponen vigilar, en tiempo real, estos mundos submarinos de gran biodiversidad para protegerlos y restaurarlos. Además, quieren identificar los parches de coral que son naturalmente más resistentes al cambio climático. Estos "refugios" pueden ser el secreto para saber cómo mitigar el impacto del calentamiento de los mares en los arrecifes de coral

El atlas, disponible para el público, utiliza tecnología de satélite para crear imágenes de alta resolución de los corales que luego se procesan en mapas detallados. Los mapas captan características que permitirán a los científicos y a la comunidad conservacionista comparar la salud de los arrecifes de coral a lo largo del tiempo y comprender las presiones a las que se enfrentan. 

El gran potencial de Colombia

El país cuenta con uno de los sistemas de arrecife de coral más extensos del hemisferio occidental, con un total de 2.860 kilómetros de arrecifes de coral. El 77 por ciento de estos ecosietmas se ubica en las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.  

“Poco se ha hecho en el país para mapear los corales. No es solo cartografiar y tener la información ahí, sino tener análisis adicionales para la toma de decisiones o el monitoreo del cambio de este ecosistema”, dice Luisa F. Dueñas, profesora asistente del departamento de Biología de la Universidad Nacional de Colombia. 

Arrecifes de coral en San Andrés. Foto: Juan Pablo Caldas/Ministerio de Medio Ambiente

En su concepto, el proyecto de cartografiar los corales es un gran aprote para un país como Colombia donde las aplicaciones tecnológicas en el mar son pocas.  “Conocer las áreas que tenemos es fundamental porque estas van cambiando con el tiempo. Las aplicaciones tecnológicas en el mar son escasas. Hasta este momento se está viendo la necesidad del uso de estas.”, afirma  Dueñas.  

Buscan recursos para proteger estos ecosistemas

Ante la vulneravilidad en la que se encuentran estos ecosistemas y la necesidad de conservarlos dada su importancia para la biodiversidad, recientemente, el PNUMA de la Organización de Naciones Unidas, junto con una coalición de socios, creó un fondo con el fin de movilizar recursos para cuidar estos ecosistemas marinos

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El Fondo desempeñará un papel importante en la conservación y restauración de estos ecosistemas clave, que están amenazados en todo el mundo. Un informe de 2018 del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático advierte que incluso si se logra estabilizar colectivamente las temperaturas superficiales globales a 1,5°C por encima de los niveles preindustriales, un 70 por ciento de los arrecifes de coral pueden perderse a mitad de siglo. 

El Fondo Mundial para los Arrecifes de Coral tiene un doble enfoque: facilitar la adopción de mecanismos de financiación innovadores, incluidas las inversiones privadas basadas en la conservación y restauración de los arrecifes de coral, y desbloquear el financiamiento para la adaptación climática relacionada con los arrecifes a través del Fondo Verde para el Clima, el Fondo de Adaptación y los bancos multilaterales de desarrollo.