María Claudia García, actual viceministra de Políticas y Normalización Ambiental, dice que Colombia vive un "apocalipsis ambiental". Sus principales preocupaciones giran en torno a los bosques convertidos en potreros, ríos contaminados con mercurio y repletos de dragas para sacar oro y una conexión rota por culpa de la deforestación, entre la Amazonia y los Andes que puede secar los páramos de la cordillera Oriental y extinguir al jaguar.

La cuenca del río Quito, en el selvático departamento del Chocó, la percibe como el fin del mundo provocado por la minería ilegal, un sitio similar a Mordor, país ficticio del Señor de los Anillos. A la Marginal de la Selva, que dejó huellas imborrables en la Amazonia, la califica como el desastre ambiental más grande del país.

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Y todo ello lo relaciona, de ida o vuelta, con la deforestación: una problemática disparada por la ilegalidad. El acaparamiento de tierras, los cultivos ilícitos, la ganadería extensiva, la minería, la tala y las vías ilegales, acabaron con 1,1 millones de hectáreas de bosque en los últimos seis años.

¿Cómo combatirá el gobierno del presidente Iván Duque la deforestación? La viceministra, quien lleva más de 20 años trabajando en el sector ambiental, reveló detalles sobre la estrategia que pretende hacer lo que parece imposible, lo que nadie ha logrado: evitar que el bosque desaparezca.

SEMANA: ¿Cuál es el primer paso para detener la deforestación?

M.C.G.: La nueva estrategia partirá con una lucha directa contra las economías y mafias ilegales, que consiste en un control territorial y cumplimiento de las normas. La clave será combatirlas sin eufemismos, por medio de un protocolo que estará listo en noviembre.

SEMANA: ¿En qué se basa este protocolo?

M.C.G.: Incluye tres ejes: un refortalecido sistema de monitoreo e información que priorice las áreas a intervenir. Los operativos, conformados por Fuerza Aérea, Policía, autoridades ambientales y fiscales, quienes, con actas e informes, judicializarán o sancionarán in situ. Y finalmente el postoperativo: formatos que garantizarán llevar a cabo el proceso judicial. La autoridad ambiental será una víctima en este proceso, para que así se dé una medida restaurativa efectiva.

SEMANA: La deforestación ya no es un tema de un ministerio, sino de todo el país. ¿Quiénes participarán en esta lucha?

M.C.G.: Se conformarán tres instancias: un consejo nacional liderado por los ministerios de Defensa y Ambiente, el Comando General de las Fuerzas Armadas, la Dirección de la Policía Nacional y la Fiscalía General, que tomará las decisiones. Una comisión de coordinación entre Ideam, Fiscalía, CTI e inteligencia militar, que cruzará los monitoreos, mapas e imágenes de satélite con los informes fiscales y de inteligencia. Y una comisión operativa que irá a terreno. Todo será planeado con confidencialidad. Procuraduría y Contraloría harán parte de esta articulación para identificar si hay funcionarios públicos que participan en actividades ilícitas.

SEMANA: ¿Le sacarán jugo al bosque de forma sostenible?

M.C.G.: Vamos a volcar a Colombia hacia su verdadera vocación forestal. Nos basaremos en una economía forestal, que enmarque alternativas productivas no deforestadoras y en un desarrollo rural con aprovechamiento de especies maderables y no maderables a gran escala. Suiza y Suecia, países que consumen mucha madera, tienen interés en la del bosque tropical, pero sostenible. Esto puede ser algo grande para el país. Contaremos con una armonización normativa para los permisos, apoyo financiero, mecanismos innovadores de financiación, fondo de capital de riesgo e inversión extranjera de cooperación internacional.

SEMANA: Las vías ilegales afectan considerablemente la selva. ¿Cuál será el accionar en este campo?

M.C.G.: Acá tenemos un problema grave: los bosques están atravesados por carreteras. Para solucionar esto contaremos con un plan intermodal de transporte, conectividad y de infraestructura sostenible. El ideal es construir viaductos en la selva. Así se requiera un costo adicional, los planes de desarrollo viales deben incluir diseños y adjudicaciones con viaductos. Ya contamos con 150 millones de dólares aportados por cooperación del Reino Unido para infraestructura sostenible, energías no convencionales y tecnologías para frenar la deforestación.

El año pasado fueron deforestadas 220.000 hectáreas de bosque en Colombia, según el Ideam. Foto: archivo/Semana.

SEMANA: Los municipios siguen tumbando árboles y no hay castigo. ¿Qué hará el gobierno para que cumplan?

M.C.G.: En Brasil, una de las medidas más exitosas es el top 10 de la infamia, que incluye a las municipalidades y departamentos más deforestadores. A estos sitios se les castiga el presupuesto por haber deforestado, mientras que a los que más conservan se les premia económicamente. Desarrollaremos instrumentos similares a estos, de financiación territorial y de regalías. Además, el monitoreo en los bosques será predictivo.

SEMANA: Las reservas forestales son sitios sin dios ni ley apetecidos por la deforestación. ¿Cuál será el accionar del gobierno?

M.C.G.: La política de tierras en reservas forestales y baldíos ha resultado una mezcla fatal que dispara la deforestación. Planteamos incluir un artículo en el Plan de Desarrollo para adjudicar y otorgar derechos de uso en las reservas forestales pero sin sustraer, y que estas adjudicaciones se hagan con usos compatibles: forestales y sostenibles. Es decir, le adjudico la finca pero me demuestra que no ha tumbado un árbol en 10 años. Acabaremos con el reinado de la sustracciones para adjudicación de los baldíos.

SEMANA: Ya que abordó el tema del Plan de Desarrollo, ¿qué tan ambiental será?

M.C.G.: El eslogan lo dice todo “producir conservando y conservar produciendo”. El PDD tendrá el símbolo de un árbol dividido en tres ejes: legalidad en las raíces, emprendimiento en el tronco y equidad en las ramas. Y todo estará atravesado por la sostenibilidad y crecimiento verde. Me atrevo a decir que será el más completo en en materia ambiental, ya que es construido y apalancado con las bases de los anteriores.

Movilidad eléctrica, energía renovable, ciudades sostenibles, uso y aprovechamiento sostenible de la biodiversidad para para afrontar la deforestación serán temas fundamentales. En lo ambiental no habrá metas generales, sino distintas y acordes para cada región. Por ejemplo, el Bajo Cauca tendrá restauración y eliminación de la minería ilegal y unas partes de la Amazonia, enfoque agroambiental y conservación también. En las grandes ciudades el fuerte será la energía y movilidad eléctrica.

SEMANA: El presidente anunció un plan de reforestación o restauración. ¿De qué se trata?

M.C.G.: Es una estrategia novedosa que trabajamos junto con la Unidad de Gestión del Riesgo.

Por primera vez, los bosques tendrán un papel importantísimo en la mitigación de riesgo de desastres e hidrometeorológicos en el país. Estos ecosistemas serán la cabeza del sistema de gestión de riesgo. Esperamos socializarla en un mes y contemplamos incluir al Ejército.

Este es un producto periodístico de la Gran Alianza contra la Deforestación. Una iniciativa de SEMANA, el MADS y el gobierno de Noruega que promueve el interés y seguimiento de la opinión pública nacional y local sobre la problemática de la deforestación y las acciones para controlarla y disminuirla.