Este es un contenido periodístico de la Alianza Grupo Río Bogotá: un proyecto social y ambiental de la Fundación Coca-Cola, el Banco de Bogotá del Grupo Aval, el consorcio PTAR Salitre y la Fundación SEMANA para posicionar en la agenda nacional la importancia y potencial de la cuenca del río Bogotá y  sensibilizar a los ciudadanos en torno a la recuperación y cuidado del río más importante de la sabana.

Colombia, el segundo país más biodiverso del mundo, es un paso casi que obligado para muchas aves migratorias que buscan ingresar a Sudamérica en busca de alimento o nuevos refugios. 

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible calcula que 275 especies de aves migratorias pasan por Colombia en rutas que pueden ser latitudinales de larga distancia, transfronterizas y locales.

“Pueden llegar al país usando el corredor del Pacífico y cruzar la cordillera para seguir hacia la Amazonia, o pueden llegar por la costa Caribe y luego usar los corredores andinos en su ruta hacia el sur. La mayoría de ellas usan las costas, bosques o humedales colombianos como lugar de descanso y alimentación”, especifica la guía de especies migratorias de este ministerio y WWF.

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Una de estas especies es el cuco americano Coccyzus americanus, ave que arranca su ruta migratoria hacia el sur del continente en agosto, haciendo paradas estacionales en las islas del Caribe de Colombia y Venezuela.

Esta ave también pasa por Bogotá, entre septiembre y mayo, resguardándose por cortos periodos de tiempo en los humedales, parque urbanos y cerros orientales. 

Este ejemplar, que puede llegar a medir hasta 30 centímetros, sigue su ruta por Paraguay, Argentina, Chile y Brasil, entre diciembre y febrero. Finalmente, a mediados de mayo, retorna a los Estados Unidos y México. 

Foto: Secretaría de Ambiente.  

Un ave de las estrellas

De color blanco en su cuello, pecho y vientre, con mandíbula amarilla, ojos cafés y patas grises, esta ave migratoria se moviliza durante la noche, guiándose con las estrellas. 

El cuco americano construye sus nidos con palos pequeños y los pone en la cima de los árboles. Allí ponen entre tres y cinco huevos, que son incubados de 10 a 11 días. Las hembras y los machos cuidan a sus pequeños en un promedio de 10 días, hasta que pueden volar. 

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Es un ave silenciosa y solitaria que habita en los bosques abiertos y pantanos. Además, se alimenta de huevos de otras aves, frutos y pequeños vertebrados como ranas y lagartijas.

De acuerdo con la  Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), esta especie está bajo la categoría de "preocupación menor". Sin embargo, el cuco americano enfrenta amenazas como la pérdida en su hábitat, el cambio climático y el ataque de gatos.

Aves migratorias en Colombia

De las 275 especies de aves migratorias que pasan por el país, cerca de 154 vienen del noroccidente, centro u oriente de Norteamérica, mientras que 23 llegan del sur de Sudamérica. De estas, 25 son aves marinas que viajan sin tocar costas. 

“En Colombia encontramos un total de 48 familias migratorias, siendo las reinitas, los atrapamoscas y los playeros, los grupos con mayor número de especies, seguido por los colibríes, las gaviotas y los gaviotines”, indica el Ministerio de Ambiente. 

En total, nueve especies de patos provenientes de Canadá y Estados Unidos llegan de manera regular a Colombia. Las mayores concentraciones de estos en el país están en las ciénagas del Caribe y los Llanos.

Es un ave silenciosa y solitaria que habita en los bosques abiertos y pantanos y se alimenta de huevos de otras aves, frutos y pequeños vertebrados como ranas y lagartijas. Foto: Secretaría de Ambiente. 

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¿Qué hacer si se encuentra un cuco americano en la ciudad?

Como viajan en la noche, estas aves suelen confundir las luces de la ciudad con cuerpos de agua, por lo que se desorientan y caen en calles, edificios y parques de la ciudad. 

Por esto, la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA) sugiere, si llega a toparse con un ejemplar, tomarlo con cuidado e introducirlo en una caja de cartón con pequeños agujeros que le permitan respirar. 

Asimismo, la entidad recomienda alimentarla con zanahoria rallada y agua, y comunicarse con profesionales de la Secretaría de Ambiente a los teléfonos 3778854 y 3174276828. 

Finalmente, la SDA recuerda que no se le deben arrojar objetos que puedan lastimarle. A su vez, los ciudadanos deben evitar a toda costa tenerlas como mascotas pues estas especies no resisten el cautiverio, tanto así que estar encerradas puede causarles la muerte.