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AFP

El presidente Jair Bolsonaro prometió combatir la "deforestación ilegal" en Brasil, un día después de la destitución del director del organismo que mide las áreas deforestadas en la Amazonía, acusado por el mandatario de publicar cifras falsas que dañan la imagen del país.

"Vamos a actuar de forma eficaz en el combate a la deforestación ilegal", escribió Bolsonaro en su cuenta de Facebook, junto a un video en el cual el ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, explica que el gobierno contratará nueva tecnología para medir con más precisión la deforestación.

La víspera, el director del Instituto de Investigaciones Espaciales (INPE), Ricardo Galvao, anunció su propia destitución tras semanas de un ácido pulso con el presidente, que cuestionó datos del ente que mostraron un aumento de 88% de la deforestación de la selva amazónica en junio respecto al mismo mes de 2018.

"No podemos aceptar sensacionalismo, o la divulgación de números imprecisos, que causan un gran daño a la imagen de Brasil", insistió Bolsonaro, reiterando sus palabras de los últimos días contra las cifras del INPE.

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El jueves, Bolsonaro, Salles y otros ministros rebatieron en conferencia de prensa las lecturas de imágenes satelitales del INPE y anunciaron que se cambiarán las metodologías de medición de la deforestación. El gobierno admite que aumentó pero no en la magnitud señalada por el organismo. Pero la destitución de Galvao, un físico de 71 años, solo atizó las críticas de organismos que protegen el medio ambiente.

"Bolsonaro sabe que su gobierno es el principal responsable del actual escenario de destrucción de la Amazonía. La destitución del director del INPE no es más que un acto de venganza contra quien muestra la verdad", afirmó el viernes Márcio Astrini, coordinador de Políticas Públicas de Greenpeace.

Duro crítico de las causas ambientalistas y defensor de la industria agropecuaria en zonas protegidas, Bolsonaro dijo este sábado que hay países interesados en la "riqueza y biodiversidad" de Brasil, aunque sin precisar cuáles. 

"La Amazonía no puede ser entregada a aquellos que destruyeron sus bosques y ahora se quieren apoderar de los nuestros", escribió en Facebook. "La Amazonía es nuestra".  En Brasil se encuentra el 60% de la selva amazónica, considerada el "pulmón del planeta", amenazada por el avance de la agricultura, la ganadería y las concesiones mineras, entre otras actividades.