Las decisiones en el departamento de Boyacá para tratar de acabar con el uso del asbesto van en aumento. El gobernador, Carlos Amaya, firmó el Decreto mediante el cual este ente territorial se constituye en el primero en el país en prohibir la utilización de este material en la contratación de obras públicas de esta entidad.

Amaya hizo un llamado al gobierno nacional y al Congreso para que restrinja este material que ha causado cientos de víctimas en Colombia. Se conocen más de 1.700.   
Con el decreto se espera que inicialmente se reduzca en un 80 % el uso de este material cancerígeno en obras públicas y así llegar a alcanzar el 100 % cuando las Alcaldías y demás entidades tomen la misma medida en el departamento; iniciativa que ya varias de ellas han adoptado.

Es de recordar que esta es una medida que ya se adoptó en los municipios de Chivatá, Samacá y Tibasosa y que otros como Tunja, Moniquirá, Guateque y Villa de Leyva también se encuentran adelantando iniciativas en el mismo sentido.

Durante la firma de esta norma, el gobernador Amaya estuvo acompañado de la familia de Ana Cecilia Niño, la boyacense que falleció debido al cáncer ocasionado por esta fibra, y quien gestó la lucha por la prohibición de este material en el Colombia. “Prohibir el asbesto es una acción por la vida, por las futuras generaciones, por un mundo mejor y porque gobernamos para la gente, por Boyacá”, manifestó el gobernador Amaya.

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A su vez, Daniel Pineda González, esposo Ana Cecilia Niño y directivo de la Fundación que lleva el nombre de ella, se refirió al importante paso dado por el Gobierno de Boyacá.

“Yo creo que es un paso histórico para el país. Es el primer departamento que le hace un llamado a la Cámara de Representantes y le está mostrando que sí se puede prohibir el asbesto. Que si es posible cerrarle la puerta definitivamente a la construcción con este elemento y a su uso. También es un mensaje para toda la población colombiana en cuanto a qué se puede eliminar y restringir su entrada al país”, indicó Pineda, quién también es el creador del movimiento ‘Colombia sin asbesto’ y coordinador de la Red Nacional de Cuidadores de Pacientes con Mesotelioma y de la campaña ‘Latinoamérica sin asbesto”.

Para Pineda, es muy probable que haya un subregistro de muertes debido al impacto de este material en la salud de los colombianos. "Más de 520 personas mueren anualmente en Colombia, según informe de la Contraloría; pero, según el informe de la Fundación, son más de 1.500. Hay una proyección estadística que se debe basar, no solamente en el registro médico de muerte de las personas, sino también en que, por cada cáncer que mesioteloma (producido por la exposición prolongada al asbesto) se generan más de nueve de pulmón (que también tiene uno de sus orígenes en este material).

Por su parte, Giovany Viasús, director de Gestión del Recurso Hídrico y Saneamiento Básico explicó que “Boyacá es el cuarto departamento con mayor producción de asbesto con 47 toneladas al año, mientras que el municipio de Nobsa es el que más genera este material en el depto con 33 toneladas”.

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Amaya dice que si Colombia fuera un país descentralizado y hubiera una verdadera autonomía en los territorios, este viernes se habría firmado la prohibición total de este material, por eso insiste en la necesidad de que el ejecutivo tome cartas en el asunto, al igual que el legislativo.

Además, como presidente de la Federación Nacional de Departamentos invitó a los demás gobernadores del país a hacer lo mismo, y extendió este llamado a los alcaldes para que juntos implementen una campaña en contra del asbesto y  emitan un decreto municipal. "Estamos direccionando a la Secretaría de Ambiente y a la Asesoría de Regiones para que revisen el Decreto para que asesoren a los municipios a hacer lo propio”, dijo Amaya.