Rechazo produjeron las imágenes en las que se observan un par de chigüiros bañados en petróleo en la vereda Ermitaño del municipio de Puerto Boyacá. 

Las imágenes fueron captadas por integrantes del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres de esa localidad cuando realizaban una revisión al plan de contingencia de un derrame de crudo ocurrido el pasado el 9 de septiembre al interior del Campo Moriche, operado por la empresa Mansarovar Energy. La revisión la hicieron la semana pasada y su informe fue dado a conocer el fin de semana.

A unos 100 metros del punto donde había ocurrido la emergencia de la vereda Ermitaño, tras la ruptura de un tubo de 10 pulgadas por el que se transporta una mezcla de crudo y agua, fue hallada otra ruptura de la misma tubería y sobre la cual la empresa había reportado el daño el 8 de junio.  

En contexto: 100 barriles de petróleo contaminaron la flora y la fauna en Puerto Boyacá

El impacto ambiental aún no ha sido calculado, pero la imagen de los chigüiros hace evidente el desastre ocasionado en la flora y fauna del humedal y demás ecosistemas que el crudo alcanzó y que son el hábitat de reptiles como serpientes, lagartijas e iguanas y anfibios como ranas y sapos, al igual que de inmensidad de micro fauna.

En ambas oportunidades la administración municipal señaló que la empresa reportó una cifra que no correspondía al daño real. 

Dice la administración que en el incidente de septiembre la empresa señaló a las autoridades que solamente se habían vertido 0,75 barriles, pero luego la Corporación Autónoma Regional de Boyacá (Copoboyacá), junto a funcionarios de Alcaldía de Puerto Boyacá, pudieron constatar, tras una visita técnica realizada el 11 de septiembre, que el área impactada por el vertimiento de crudo fue de 1.200 metros cuadrados por cuenta del derrame de 100 barriles de petróleo, de los cuales 15 eran de petróleo neto y 85 de crudo combinado con agua. 

Desde la Alcaldía de Puerto Boyacá informaron que entre mayo y octubre de este año se han registrado 15 derrames de petróleo por parte de los campos que opera la empresa petrolera

Herman Amaya, director de Corpoboyacá, aseguró, en su momento, que se habían producido impactos irreparables en el ecosistema. "El derrame se produjo a tres kilómetros del río Magdalena, generando afectaciones en el suelo, cuerpos de agua, ecosistemas y claramente deteriorando, tanto la flora como la fauna, causando daños irreparables", manifestó. 

En cuanto a la emergencia sucedida en junio, la compañía había reportado el derrame de 4,4 barriles de crudo en un área cercana a los 500 metros. Sin embargo, en la inspección hecha recientemente se pudo constatar que los datos entregados tampoco correspondían a la gravedad de las afectaciones. 

“Encontramos que existía otro derrame. Inicialmente habían reportado 4.4 barriles y un área de 480 metros y pues revisando bien nos dimos cuenta de que realmente no son 4.4, que es muchísimo más y el área es muchísimo más amplia de los 480 metros que ellos informaron”, manifestó Mauro Salazar, coordinador de la Unidad de Gestión Ambiental de Puerto Boyacá en Noticias Caracol. 

Le sugerimos: EN IMÁGENES: El atroz derrame de crudo en el paraíso ecológico de África

Raúl Usaquén, secretario de Planeación de esa localidad boyacense, cree, entre tanto, que los daños en este caso fueron superior a una hectárea. Lo más preocupante, según las autoridades, es que, hasta el momento, luego de casi tres meses de haberse presentado la emergencia, la empresa no ha culminado con el proceso de contingencia de ese primer caso. 

En lo referente al hecho ocurrido en septiembre se pudo constatar que la empresa viene adelantando los trabajos de bioremediación. 

Le recomendamos: Voladuras, una cruda arma de guerra 

Ambientalistas, líderes políticos, activistas, la comunidad y las autoridades de esa región exigen que los daños sean compensados y la empresa reciba las sanciones de rigor. Sobre el particular, desde Corpoboyacá indicaron que los informes técnicos ya fueron remitidos a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) para que tome las medidas pertinentes.  

El representante a la Cámara, César Pachón, señaló a través de su cuenta de Twitter, que "la empresa no solo mintió sobre el derrame, sino que no es la primera vez que incurre en malas prácticas ambientales" y no recibe sanciones ejemplares. 

Según las autoridades las causas de los derrames obedecen a la falta de mantenimiento de la tubería, ya que mucha, al parecer, ya cumplió su vida últil y requiere ser reemplazada. 

Ahora se espera una nueva visita de todas las autoridades ambientales para determinar el impacto causado. Semana Sostenible intentó obtener una versión de la empresa Mansarovar Energy, pero no fue posible.