En la vereda Santo Eccehomo, en el municipio de Sutamarchán, en Boyacá, fue encontrada un ave poco común

Su hallazgo, de hecho, generó sorpresa y admiración entre los campesinos de la zona, ya que no es muy normal ver esta especie en la región. 

En medio de un pastizal se encontraba: indefensa, inofensiva y casi estática. Los labriegos que se percataron de la presencia del águila pescadora (Pandion haliaetus), también conocida como halieto, decidieron dar aviso a la Corporación Autónoma Regional de Boyacá (Corpoboyacá) para que se encargara de atender a esta ave rapaz migratoria, que puede llegar a medir entre 52 y 60 entímetros de alto y alcanzar una longitud de entre 152 y 167 centímetros en su edad adulta. 

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“Llegamos al rescate del ejemplar, posterior a ello la trasladamos al hogar de paso de la Universidad Juan de Castellanos que tiene un convenio con la corporación para realizarle una valoración médico veterinaria exhaustiva”, señaló Germán Aponte, médico-veterinario y zootecnista. 


El águila pescadora fue trasladada al hogar de paso de la Universidad Juan de Castellanos para determinar su verdadero estado de salud. Foto: Corpoboyacá. 

En el centro veterinario se le realizaron toma de radiografías, a través de las cuales se pudo descartar fracturas en algunos de sus huesos.

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No obstante, los especialistas optaron porque el ave permaneciera durante esta semana en observación y valoración constante hasta determinar que su evolución es satisfactoria y, de esta forma, pueda regresar a su hábitat natural. 

"Es de resaltar que esta importante especie se caracteriza por ser bioindicador del cambio climático”, resaltó Aponte. 


Al ave se le tomaron varias radiografías para descartar fracturas en algunos de sus huesos. Foto Corpoboyacá. 

Estas hermosas aves se identifican por el color castaño oscuro que cubre su parte superior de su cabeza, mientras que la parte inferior es blanca. Además, tiene una singular máscara oscura, tipo antifaz, que cubre sus ojos. Se caracteriza también por tener una cola larga y estrecha, y alas angulosas, que permiten su identificarla, así como por poseer unas plumas alargadas en la nuca que forman una cresta que se eriza con frecuencia.

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Se trata de una especie prácticamente cosmopolita, al ser una de las rapaces con mayor distribución mundial. Su dieta, como su nombre lo indica, se basa principalmente en el pescado. Tiene unas fuertes patas, provistas de escamas que le facilitan la sujeción de la presa, y unas uñas largas y curvadas, además puede cerrar las fosas nasales para evitar la entrada de agua durante las inmersiones.


Aunque no presentó huesos rotos, el ave fue dejada en observación por unos días y dependiendo de su evolución, será liberada en un entorno natural. Foto: Corpoboyacá. 

Es un animal muy hábil e inteligente, pues localiza a sus presas desde el aire, a menudo cerniéndose antes de zambullirse con las patas por delante para capturar el pez. Vive en inmediciones a cuerpos de agua, en costas rocosas y en alrededores de lagos. 

En cada nidada puede poner entre dos o tres huevos, dependiendo de la edad de la hembra, los cuales son incubados en cinco semanas. Los huevos son blancos, con abundantes manchas marrón oscuro, del tamaño aproximado al de una gallina.

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Su estado de conservación es de preocupación menor, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). No obstante, es fundamental propender por su preservación, gracias a los servicios ecosistémicos que brinda como controlador natural de plagas, por ejemplo.