La minería ilegal de oro y el tráfico de madera, dos de los principales motores de la deforestación en Colombia, están en la mira de las autoridades. En días pasados, varios operativos de control lograron poner en cintura el accionar de algunos depredadores de los recursos naturales.

En Unguía, municipio del Chocó que hace parte del Tapón del Darién, una de las zonas con más biodiversidad en el país, la brigada 17 del Ejército Nacional y unidades policiales adscritas al grupo de protección ambiental y ecológica, destruyeron un yacimiento de minería ilegal, en donde ocho personas fueron capturadas en flagrancia.


La minería ilegal de oro es el principal motor de deforestación en el Chocó y Antioquia. Foto: Dirección Carabineros. 

En el operativo fueron desmantelados tres socavones, dos plantas eléctricas, tres motores y 16 barriles con poleas o granuladores, que según la Policía Nacional eran utilizados para la explotación y extracción ilícita de oro, actividad que le generaba dividendos a las rentas criminales por un valor aproximado de 100 millones de pesos.

“Se tiene conocimiento que estas actividades de minería ilegal operaban como un outsourcing con el Clan del Golfo, en donde debían entregar 10 por ciento del valor producido de manera mensual”, aseguró la entidad.

En la parte del Bajo Cauca antioqueño, la Brigada de Minería Ilegal del Ejército Nacional, la Dirección de Carabineros y Seguridad Rural y el CTI, pusieron fin a ocho minas ilegales, donde fueron destruidas dos retroexcavadoras, una draga y una motobomba. Foto: Ejército Nacional de Colombia.

En los primeros tres meses de este año, la Policía Nacional ha adelantado 175 operativos para controlar la minería ilegal de oro en todo el país, con resultados como la intervención de 896 minas, captura de 282 personas y destrucción de 38 dragas, además de la incautación de 95 retroexcavadoras, 162 motores, 56 volquetas y 757 galones de ACPM.

En Chocó, departamento con mayor cantidad de área destinada a la explotación de oro de aluvión en el país, con más de 33.000 hectáreas, el balance de los últimos tres años es de 380 minas intervenidas, 105 personas capturadas y destrucción de 68 retroexcavadoras y 109 dragas.

“La ciudadanía puede denunciar cualquier tipo de atentado contra el medio ambiente a través de las líneas 123 y 165. Le hacemos un llamado a la comunidad para que nos ayude a dar con la captura o individualización de personas que con su accionar afectan la seguridad, la tranquilidad y la sana convivencia de la subregión de Urabá”, apuntó la Policía Nacional.

Por su parte, en la zona rural de Tarazá, corregimiento El 14, que hace parte del Bajo Cauca antioqueño, la Brigada de Minería Ilegal del Ejército Nacional, la Dirección de Carabineros y Seguridad Rural y el CTI, pusieron fin a ocho minas ilegales, donde fueron destruidas dos retroexcavadoras, una draga y una motobomba.

Madera ilegal

En Quimbaya, la Dirección de Carabineros, con el apoyo de la Corporación Autónoma Regional del Quindío, incautó 150 metros cúbicos de guadua, material que no contaba con los permisos requeridos por la autoridad ambiental.

La entidad informó que los recursos forestales son patrimonio ambiental, social y cultural, y que para realizar un aprovechamiento legal de dichos recursos es obligatorio tener un permiso concedido por la Corporación Autónoma Regional de la jurisdicción. “Seguiremos controlando el aprovechamiento, explotación, transporte, comercialización y depósito ilícito del recurso forestal maderable”.


Foto: Policía Nacional de Colombia.

La guadua es la especie forestal nativa más importante del occidente colombiano, que se encarga de regular las aguas y proteger los suelos. “Su sistema radicular extrae el agua del suelo, la retiene y almacena, para luego liberarla. La biomasa del follaje seco protege al suelo de las caídas de las gotas de lluvia, disminuyendo el agua de escorrentía superficial”, afirmó Carabineros.

Boyacá también fue escenario de controles al comercio, transporte y explotación ilegal de la flora nacional. En Paipa, en el perímetro rural de la vereda Salitre, fueron incautados 33 metros cúbicos de madera de eucaliptos y acacias, distribuidos en 505 palancas. En Sativasur, el operativo arrojó el decomiso de 40 metros cúbicos de madera de eucalipto.


En Boyacá y Quindío fueron realizados operativos para controlar el tráfico de madera ilegal. Foto: Policía Nacional de Colombia.

“Al parecer, esta madera avaluada en más de 27 millones de pesos, iba a ser utilizada para trabajos en las minas de carbón de estos municipios, sin contar con el debido registro o permiso de aprovechamiento”, dijo Carabineros. En 2019, las autoridades han decomisado más de 540 metros cúbicos de madera en Boyacá.

Incendios guajiros

Un helicóptero Bell 212, con el sistema Bambi Bucket, fue desplegado por la Fuerza Aérea Colombiana para apagar varios incendios forestales en el municipio de Fonseca (La Guajira).

Foto: Fuerza Aérea de Colombia.

Para disminuir la intensidad de los incendios, la nave descargó 1.200 galones de agua en una operación continua por casi 4 horas. El Ejército Nacional instaló una piscina artificial desde la cual fue tomada el agua.

Más de 2.400 hectáreas del municipio fueron afectadas por el fuego. “Seguiremos apoyando las labores de extinción de incendios durante esta época de intensas temperaturas y vientos fuertes, protegiendo el medio ambiente de estas emergencias”, concluyó la Fuerza Aérea.

*Este es un producto periodístico de la Gran Alianza contra la Deforestación. Una iniciativa de Semana, el MADS y el Gobierno de Noruega que promueve el interés y seguimiento de la opinión pública nacional y local sobre la problemática de la deforestación y las acciones para controlarla y disminuirla.