Desde el 31 de diciembre de 2019, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó el primer caso de coronavirus en en Wuhan, China, se viralizó la hipótesis de que los murciélagos serían el principal vector de la pandemia que ya ha contagiado a 378.041 personas en el mundo, de las cuales 16.356 fallecieron.

Aunque la ciencia aún no ha confirmado que estos animales sean la fuente del contagio, algunas personas han decidido tomar medidas drásticas contra estos mamíferos encargados de la polinización y dispersar semillas.

En Cajamarca, departamento del Perú, varios pobladores atacaron con fuego a un grupo de murciélagos. El caso, reportado por el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), entidad adscrita al Ministerio de Agricultura y Riego, se presentó en un local del caserío de Culden, en la provincia de Santa Cruz.

Uno de los murciélagos maltratados encontrado en un caserío de Cajamarca (Perú). Foto: Serfor.

Ante esto, Jessica Gálvez-Durand, directora de gestión sostenible del patrimonio de fauna silvestre del Serfor, hizo un llamado a la ciudadanía para que no ataque a los murciélagos, “especies que brindan muchos beneficios al ser humano. Son polinizadores, dispersores de semillas y controladores de plagas”.

La directora lamentó lo sucedido en Cajamarca e invocó a los pobladores para que no los ataquen. “Si desean dispersarlos, basta con ponerles fuentes de luz. Evitemos afectar a nuestra fauna silvestre, que es parte del equilibrio ecológico. Gracias a los murciélagos existen diversas especies forestales y de flora silvestre”.

La entidad logró rescatar a varios murciélagos en el lugar del ataque, los cuales fueron liberados en una caverna alejada. 

Los murciélagos afectados en Perú fueron reubicados en una cueva. Foto: Serfor.

“No hay que desnaturalizar la situación por la pandemia del covid-19. Los murciélagos no son nuestros enemigos, al contrario, 70 por ciento de las especies existentes en el mundo se alimentan de insectos, muchos de ellos, nocivos para la agricultura y para nuestra salud como los mosquitos transmisores del dengue y otras enfermedades”, dijo Gálvez-Durand.

La funcionaria afirmó que estos animales son los mamíferos más numerosos que existen en casi todos los continentes, excepto la Antártida, “y como todas las demás especies silvestres cumplen un rol fundamental en la naturaleza. No deben ser usadas para consumo”.

Por último, Gálvez-Durand enfatizó que esta situación lleva a reflexionar sobre la forma cómo los seres humanos estamos viviendo. “Si ya tenemos especies domesticadas, de producción, tal vez debemos mejorar las buenas prácticas de crianza en el consumo. Pero, ¿para qué comer la fauna silvestre que origina un riesgo de propagación de ciertos virus existentes en los animales o en el bosque?”.

160 especies de murciélagos habitan en Perú. Infografía: Serfor.

Panorama colombiano

Según el Instituto Humboldt, en el mundo hay identificadas más de 1.400 especies de murciélagos, cifra que representa aproximadamente una cuarta parte de todos los mamíferos del planeta. De este total, 200 habitan en el territorio colombiano.

Solo tres especies de murciélagos necesitan de la sangre para sobrevivir: el vampiro común (Desmodus rotundus), vampiro de patas peludas (Diphylla ecaudata) y vampiro de alas blancas (Diaemus youngi), todas con presencia en el territorio nacional.

Vampiro común, uno de los murciélagos que habita en Colombia. Foto: Instituto Humboldt.

Los murciélagos no son ciegos. Tienen una visión funcional que se complementa con un mecanismo que les ayuda a optimizar su actividad en la noche: la ecolocalización, sistema de ubicación similar a un radar que emite sonidos que rebotan en los objetos del medio y retornan a manera de eco en sus especializados oídos.

“Suelen asemejarse con los roedores, pero ambos grupos tienen estructuras anatómicas diferenciales y una historia evolutiva distinta. Muchas personas creen que los murciélagos no poseen ano, por lo cual deben comer y asimismo defecar por la boca. Pero sí tienen un sistema digestivo completo y los mecanismos para eliminar sus heces son exactamente iguales”, dice el Humboldt.

No todos son nocturnos. En las zonas tropicales de Oceanía, Asia y África es posible hallar especies diurnas que se alimentan de frutas e insectos, principalmente en horas de la mañana o hacia el final de la tarde.