Campesinos de las veredas Los Alpes y la Judea, del municipio de Riofrío, empezaron a evidenciar en sus terrenos que un visitante inesperado caminaba entre sus predios.

Los vecinos sospechaban que fuera un oso, por lo que dieron aviso a la Corporación Autónoma del Valle del Cauca (CVC), para que identificaran al misterioso animal que recorría sus terrenos y que venía comiéndose el corazón de las plantas de plátano.

Ingenieros y técnicos de la Corporación, acudieron al llamado de la comunidad y realizaron un recorrido por el sector con el fin de establecer si realmente se trataba de un oso u otro animal. Durante el trayecto, lograron evidenciar el rastro de huellas de un animal de tamaño considerable, con características que los hicieron creer que se trataba de una hembra y su cachorro merodeando naturalmente por esa zona en busca de alimento.


Estos osos andinos o de anteojos habitan principalmente las zonas de páramos en Colombia. Foto: CVC

Los profesionales de la CVC, detectaron que esta especie de oso andino, transita por el corredor biológico ubicado entre las dos veredas y la zona de acceso al páramo del Duende, ya que es una franja de territorio muy grande que permite la conexión entre la zona de reserva que colinda con los predios de los campesinos y con el páramo que es el hábitat natural de este oso.

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Luego de la confirmación de las evidencias, la CVC inició un proceso para determinar las zonas por donde estos dos osos están caminando, para así capacitar a los pobladores en temas sobre la protección de sus animales y cultivos, sin olvidar que deben también velar por la vida de esta especie de fauna silvestre. Estos talleres se encuentran suspendidos por causa de las medidas tomadas para evitar la propagación de la covid-19.

Los funcionarios de la autoridad ambiental también están trabajando en la posibilidad de instalar cámaras trampas para hacer registros del oso andino, así como para verificar su estado de salud, el comportamiento de la madre y su cachorro.

Otros avistamientos del oso andino

Un proyecto entre la CVC y la Asociación Páramos y Paisajes, Asopalm, para el fortalecimiento de turismo de naturaleza, arrojó que la especie de oso de anteojos fue avistado en el Distrito de Manejo Integrado Páramo las Domínguez, Pan de Azúcar y Valle Bonito, ubicado entre los municipios de Guadalajara de Buga y el Cerrito, lo que ratifica la importancia de las zonas de páramo para la supervivencia de esta especie.


Estas fueron las huellas que encontraron los funcionarios de la CVC, que les permitió identificar que el animal que rondaba los predios, era una madre oso y su cachorro. Foto: CVC

Razón por la que los funcionarios de la CVC dan algunas recomendaciones a las comunidades que los lleguen a ver son, primero, no atentar contra ellos, así mismo tener corrales e instalar cercas para limitar el movimiento del ganado, resguardándolo en zonas seguras, cerca de las casas y lejos de los bosques, además tener una vigilancia constante para evitar que los animales pastoreen en pendientes y zonas de páramo.

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El oso andino, también llamado oso frontino, oso negro, u oso de anteojos (Tremarctos ornatus), es considerado emblemático por ser la única especie endémica para Suramérica. Está catalogado como vulnerable a la extinción de acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) por las afectaciones que han sufrido los bosques donde habita, principalmente por deforestación, la cacería ilegal y las interacciones con las actividades humanas que generan conflictos entre los osos y la gente, lo que implica varios retos para la conservación de sus poblaciones.