Las voces de clamor para que se termine con los mercados de animales vivos no paran. Cada día es mayor el número de organizaciones y personas que se suman a esta solicitud, que no solo busca acabar con el sufrimiento al que son sometidas diferentes especies, sino evitar la propagación de enfermedades.   

Hace apenas unos días, la organización Igualdad Animal le solicitó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) su intervención para el cierre de este tipo de establecimientos en todo el planeta, mientras el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) dio a conocer los resultados de una encuesta realizada por internet a 5.000 personas, en cinco países del sureste asiático, en la que el 93% de los encuestados apoya que los gobiernos tomen medidas para cerrar los mercados ilegales y no regulados de animales silvestres.

En el primer caso, la ONG denunció las insalubres condiciones a las que son sometidos animales salvajes y de granja en varios lugares del mundo, sobre todo en el continente asiático. Estos mercados, en los que además se comparte espacio con el hombre, se han convertido en un foco de enfermedades.

"Los científicos están convencidos de que el coronavirus, cuya agresividad ha causado la actual pandemia del covid 19, saltó a los humanos desde el mercado de animales salvajes de Wuhan", argumenta la organización, que se ha dado a la tarea de recoger firmas para lograr que su solicitud llegue a feliz término. Hoy son más de 100.000 las firmas que ha obtenido en la campaña.  

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"Estos mercados no solo son extremadamente crueles para los animales, sino que la investigación científica ha demostrado su conexión con los brotes de enfermedades de origen animal, demostrando que también son una amenaza inmediata para la salud pública", manifestó Sharon Núñez, presidenta de la ONG dedicada a la protección de animales de granja.

El análisis de Igualdad Animal, el cual fue enviado al secretario de la ONU, Antonio Guterres, argumenta que dichos mercados no tienen ninguna razón de ser, por lo que deben cerrarse de manera inmediata, como una forma de prevenir la expansión de nuevas enfermedades y posibles pandemias como la que hoy enfrenta el mundo y que ha gerado miles de muertos. 

Animales domésticos como perros y gatos es una carne apetecida en los países asiáticos

¿Por qué se les conoce como mercados húmedos? 

A los mercados de animales vivos también se les conoce como húmedos porque sus suelos suelen ser una mezcla de sangre y agua, escamas, plumas y vísceras. Esos restos son consecuencia del sacrificio en directo de cualquier tipo de especie, ya sea salvaje, exótica o doméstica. 

La ONG también argumentó en su comunicación a la ONU, que la gripe porcina H1N1 y el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS), son otros dos ejemplos de virus que probablemente tuvieron su origen en animales y que luego saltaron a las personas.
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Igualdad animal airfmó que en estos lugares los animales exóticos y de granja son tenidos en jaulas estrechas y recintos insalubres, esperando que les llegue el momento para ser sacrificados, creando el perfecto escenario para el desarrollo de enfermedades zoonóticas.

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos estima que 3 de cada 4 enfermedades infecciosas nuevas o emergentes en las personas provienen de los animales. Por el momento, China ha vetado temporalmente los mercados salvajes, pero en muchos países continúan abiertos.

Los animales se mantienen en condiciones crueles. 

La campaña, que fue lanzada inicialmente en ocho países, denuncia la situación de animales, como ciervos, mapaches, cocodrilos y perros, que deben enfrentarse a condiciones insalubres, además de sufrir deshidratación, hambre y enfermedades.

Relación entre la destrucción de la naturaleza y las pandemias

Los resultados de la encuesta contratada por WWF, que fue realizada por la consultora canadiense GlobeScan, sustentan un informe publicado por WWF-Italia sobre la relación entre la destrucción de la naturaleza y pandemias como la que enfrenta en mundo en este momento. 

El sondeo realizado en Hong-Kong, Myanmar, Tailandia, Japón y Vietnam, entre el 3 y el 11 de marzo, evidencia que el 82% de los encuestados se mostraron muy preocupados o preocupados por la situación de salud y el 93% apoya las acciones de los gobiernos para cerrar los mercados ilegales y no regulados.

Los consultados aseguraron que entre sus acciones para apoyar el cierre de estos mercados estarían: no comer animales silvestres (55%) y convencer a otros de que no los compren o consuman (53%), compartir campañas relevantes y noticias al respecto (50%) o información sobre la importancia de proteger especies silvestres.

El sufrimiento de los animales en los mercados es inhumano. Foto: Traffic

Los resultados de esta encuesta, la primera de opinión pública sobre la covid-19 y el comercio ilegal realizada en Asia, cobran especial relevancia, pues confirman un apoyo general a medidas como la adoptada por el gobierno de China, el pasado 24 de febrero, que prohíbe al consumo de animales salvajes e impulsan el llamado a cerrar permanentemente los mercados ilegales y no regulados.

Frente al tema, Marco Lambertini, director general de WWF Internacional aseguró que las personas en Asia ya dejaron muy clara su opinión. "Aquellos que viven en países donde los mercados de especies silvestres son más frecuentes exigen que se reduzca este consumo y se elimine el comercio ilegal y no regulado de vida silvestre. Las personas están profundamente preocupadas y dispuestas a apoyar a sus gobiernos en las acciones necesarias para prevenir una futura crisis global originada en este tipo de mercados”, dijo.

En su concepto, es tiempo de conectar los puntos entre el comercio ilegal, la degradación de la naturaleza y el riesgo para la salud humana. Tomar acciones ahora es crucial para la supervivencia humana y la de las especies. "Es momento de replantear nuestra relación con la naturaleza", dijo. 

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Según la Organización Mundial de la Salud, además de la pandemia actual, el 61% de todos los agentes patógenos humanos (microorganismos como bacterias, virus, hongos y parásitos, entre otros) son de origen zoonótico.

Según WWF, la conclusión de la actual situación es clara. El estilo de vida representa grandes retos para el control y manejo de estas enfermedades. "La salud del planeta está estrechamente relacionada con la nuestra y mantenerla en buenas condiciones depende del trato que le damos a los ecosistemas y especies que también sustentan nuestra vida. Los animales son esenciales tanto para el funcionamiento de los ecosistemas como por los servicios que nos prestan. No podemos satanizarlos como fuente de las enfermedades, debemos repensar la relación que tenemos con la naturaleza".

Frente al tema, el médico y ambientalista, Camilo Prieto, sostuvo que es necesario acabar el comercio de animales vivos en todo el mundo, no solo por salud y seguridad pública, sino por respeto y protección a la naturaleza. Asegura, que independientemente de que esto haya podido originar el coronavirus, se trata de una práctica cruel e inhumana que tiene que terminar.