Si en Colombia llueve, en Brasil no escampa y  la tormenta viene con rayos y centellas. Las autoridades brasileñas acaban de publicar el informe más reciente sobre el estado de sus bosques, con resultados para nada alentadores.

Con 790.000 hectáreas de bosque deforestadas entre agosto de 2017 y julio de 2018, área equivalente a casi cinco veces la superficie total de una ciudad como Bogotá, Brasil presentó su cifra más alta en la última década, lo que indica un retroceso en términos de control a la deforestación.

Según los ministerios de Medio Ambiente y Ciencia, Tecnología, Innovación y Comunicaciones de Brasil, el incremento de la deforestación del bioma brasileño fue del 13,7 por ciento al comparar los datos del informe de 2017.

Sin embargo, destacaron una disminución del 72 por ciento respecto a 2004, uno de los años más críticos para el país, en el que más de 2,7 millones de hectáreas boscosas fueron carcomidas por la motosierra.

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Edson Duarte, Ministro de Medio Ambiente de Brasil, informó a través de un comunicado de prensa que el actual recrudecimiento de la deforestación, que destruye las riquezas naturales y causa daños a toda sociedad, está asociado a prácticas criminales como el tráfico de armas y animales, la evasión de divisas y el lavado de dinero.

“Necesitamos intensificar las acciones de fiscalización que el gobierno federal viene haciendo en los últimos años, además de ampliar la movilización de los diferentes niveles del gobierno, la sociedad y el sector productivo para combatir los ilícitos ambientales y defender el desarrollo sostenible del bioma", indicó Duarte.

Los estados brasileños de Pará (284.000 hectáreas), Mato Grosso (174.900 hectáreas), Rondônia (131.400 hectáreas) y Amazonas (104.500 hectáreas) registraron los valores más elevados por deforestación.

La medición fue llevada a cabo por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), para la cual utilizaron imágenes del satélite para registrar y cuantificar las áreas deforestadas mayores de 6,25 hectáreas.

Sin sorpresa

El Observatorio del Clima de Brasil, una red de organizaciones no gubernamentales, afirmó en un comunicado de prensa que el aumento de casi 14 por ciento en la tasa de deforestación no es una sorpresa.

A pesar de los esfuerzos del Ministerio de Medio Ambiente para combatir los crímenes ambientales en la Amazonia, el incremento en la deforestación estaba en camino. Probablemente como fruto de circunstancias climáticas y cambiarias, como un dólar alto que eleva los precios de los productos agrícolas y estimula la devastación. Además, es innegable el peso del factor político”, cita el pronunciamiento.

Para la red, el Presidente electo Jair Bolsonaro prometió en campaña desmontar los controles ambientales en Brasil y eso “ya está sucediendo. El equipo de transición del nuevo, con terratenientes en el liderazgo, deshace las funciones del Ministerio de Ambiente”.

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El Observatorio advierte que si el nuevo gobierno cumple sus amenazas, según los escenarios extremos proyectados por científicos brasileños, la deforestación y las emisiones de gases de efecto invernadero pueden triplicarse en la Amazonia, retornando a los niveles de principios del siglo.

Puntualiza que aunque lo peor no ocurra, la tendencia de los próximos años será de más devastación, más violencia en el campo y más contaminación.

Macabra línea de tiempo

Cifras anuales del Ministerio de Medio Ambiente de Brasil revelan que en los últimos 24 años, desde 1994, ese país borró de su territorio cerca de 34,4 millones de hectáreas de bosque. En Colombia, esta cifra indicaría la extinción de un bosque con un área mayor a la de los departamentos de Amazonas, Caquetá, Guaviare, Putumayo y Vaupés juntos.

1995 y 2004 han sido sus años más críticos, con 2,9 y 2,7 millones hectáreas deforestadas respectivamente. Entre 1994 y 2004, la tasa media de deforestación en Brasil fue de 19,9 millones de hectáreas.

Pero desde 2005, luego del inicio del Plan de Acción para Prevención y Control de la Deforestación en la Amazonia, los índices de pérdida del verde no han sobrepasado las 2 millones de hectáreas por año.

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Pero lo reportado este año indica un nuevo despertar en la deforestación brasileña, ya que sus bosques no perdían más de 790.000 hectáreas desde hace 10 años.

La entidad ambiental brasileña aseguró que entre 2017 y 2018, con el fin de controlar acciones relacionadas con la deforestación como lavado de dinero, tráfico de armas, drogas y animales, la Policía Federal realizó 823 procedimientos penales

En Colombia, según cifras del Ideam, desde el año 2000 la deforestación ha ocasionado la desaparición de cerca de 6,7 millones de hectáreas boscosas.

Este es un producto periodístico de la Gran Alianza contra la Deforestación. Una iniciativa de Semana, el MADS y el Gobierno de Noruega que promueve el interés y seguimiento de la opinión pública nacional y local sobre la problemática de la deforestación y las acciones para controlarla y disminuirla.