El gobierno acaba de proponer una reducción del IVA a los combustibles con el fin de que pasen del 19 al 5 %. Una medida que seguro incentivará la compra de un mayor número de vehículos, ya sean nuevos o usados. Sin embargo, queda en deuda con la implementación de políticas para incentivar la comercialización de carros eléctricos e híbridos y, en general, aquellos que brinden una movilidad sostenible.

La propuesta del ejecutivo incluida en el Plan Nacional de Desarrollo (PND), que se debate en el Congreso, es apoyada por los empresarios del sector automotor, quienes ven en esta iniciativa un incentivo para dinamizar sus ventas.

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No obstante, Oliverio García, presidente de la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible (Andemos), considera que si bien la propuesta es positiva pues se deben tener criterios locales para la fijación de precios y no hacerlo basados en parámetros internacionales, se requiere buscar soluciones de fondo. “La revisión de la fórmula debe ser estructural”.

La propuesta de bajar el IVA, también hacía parte de una serie de proposiciones presentadas por Andemos, que fueron incluidas en el PND, pero que algunas de ellas ya fueron eliminadas del mismo, aunque García dice que seguirán insistiendo en las mismas.

La primera tiene que ver con la implementación de un cobro ambiental por obsolescencia vehicular pues, según el dirigente gremial, en Colombia el incentivo de tenencia de vehículos es quienes poseen autos antiguos que son los que más contaminan y no para quienes hacen uso de vehículos menos contaminantes.

Una segunda iniciativa estaba encaminada a que cuando se establezcan restricciones de pico y placa se tenga en cuenta el criterio ambiental y para ello es importante tener en cuenta el modelo y no un dígito. De igual forma, es importante incentivar el uso, por ejemplo, de los vehículos híbridos que hoy tienen pico y placa a pesar de emitir un 70 por ciento menos de CO2 que un carro de combustible, además de consumir menos gasolina.

 Esta sería una medida clave, pues en Colombia más de 50 por ciento del parque automotor tiene más de 10 años, de allí la idea de que los carros que reciban beneficios de circulación sean aquellos que menos contaminan. El objetivo es motivar a la población a actualizar sus equipos y adquirir vehículos menos contaminantes.

Una tercera proposición está relacionada con la calidad del combustible, pues en el país se debe implementar un sistema de aseguramiento de calidad de la cadena de suministro, con el fin de que los combustibles no se contaminen afectando su calidad, en detrimento del producto que le llega al consumidor final.

Para García, esta es una política que debe ser implementada por los ministerios de Minas y Ambiente. En esta misma proposición, Andemos plantea que las mezclas de biocombustibles sean voluntarias y no obligatorias.


Falta de políticas

Un tema clave en todo este proceso es la entrega de incentivos para motivar la compra de vehículos eléctricos e híbridos enchufables, pues las políticas del gobierno para este segmento de automotores aún se quedan cortas. De hecho, en el Plan Nacional de Desarrollo la meta de venta de autos de estas características  durante el presente gobierno es de 6.600, una cifra muy baja si se compara con la comercialización total del sector.

Si bien las ventas han venido al alza, según lo evidencian las cifras de Andemos, pues en el primer trimestre se vendieron 403 carros entre eléctricos e híbridos; mientras en el mismo lapso de 2018, el dato fue de 103; es evidente de faltan políticas para motivar su demanda.

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La falta de subsidios y de una infraestructura adecuada es una de las problemáticas que impide que haya un mayor desarrollo del segmento, pues si bien el ministerio de Hacienda eximió de aranceles a eléctricos e híbridos, hace falta de apoyo del ejecutivo en materia de recursos para la compra y reposición del parque movilizado con tecnologías térmicas.

A esto se suma que, por ejemplo en Bogotá, los carros eléctricos no tienen pico y placa, mientras que los híbridos sí, cuando estos vehículos son significativamente menos contaminantes que los de solo combustible. En Medellín, por su parte, tanto híbridos como eléctricos gozan de la exención en esta restricción de movilidad.

Otro aspecto clave, que debería impulsarse, es que en las construcciones de vivienda nuevas haya puntos de carga de una forma estandarizada; al igual que en los centros comerciales y en parqueaderos públicos; sin embargo, esto se debe incentivar a través de beneficios fiscales como apoyo en renta o en ICA.