Médicos veterinarios de la Unión de Ornitólogos de Chile y la Fundación Bioandina de Colombia acompañaron una misión para valorar a una pareja de buitres que aparecieron con signos de intoxicación en el municipio de Cerrito, en Santander, donde se ubica el Páramo del Almorzadero, con más de 36.587 hectáreas. La determinación fue trasladar a este par de cóndores andinos de manera urgente al parque Jaime Duque en Tocancipá para que recibieran atención especializada.

Atención a un cóndor macho por intoxicación

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Para realizar el traslado de los animales fue necesario todo un operativo rescate coordinado entre un grupo de profesionales de la CAS (Corporación Autónoma Regional de Santander) y la Fuerza Aérea Colombiana, quienes de inmediato atendieron al llamado, puesto que el tiempo jugaba en contra. Las coordenadas para que aterrizara el helicóptero Black Hawk de la FAC apuntaron a la cancha de la escuela del municipio, para luego trasladarse a la base aérea de Apiay (en los Llanos Orientales) y terminar su recorrido en el helipuerto del parque Jaime Duque. 

Ya en el lugar los cóndores fueron valorados clínicamente para verificar los compuestos que pudieron provocar la intoxicación y así determinar el estado hepático y renal de los ejemplares. Hasta la tarde del viernes, el pronóstico era reservado y se estaba a la espera de los resultados de laboratorio. Sin embargo, confirmó el equipo médico que "la hembra, de unos 12 años, que era la que más estaba en riesgo, ya estaba comiendo de manera autónoma".

Equipo de salud y bienestar animal del Parque Jaime Duque asistiendo a los cóndores.

En Colombia viven alrededor de 200 cóndores andinos en vida silvestre, situación que pone a la especie en un alto grado de amenaza de extinción en el territorio nacional.

De lograrse la rehabilitación de estos ejemplares, en un tiempo prudente (no superior a dos meses) en el zona de páramo de Cerrito desde ya se está verificando cuál sería el lugar más propicio para la liberación de los individuos, en cuyo caso será fundamental la participación de la comunidad y de los expertos, que desarrollarán un protocolo para garantizar el éxito de dicho retorno. 

Pareja de cóndores en observación en la zona de recuperación.

El programa de conservación

El programa para la conservación del cóndor andino en Colombia se inició en 1988 con el apoyo de entidades como Inderena, Fundación Renaser y algunas Corporaciones Autónomas Regionales del país. Su propósito ha sido rehabilitar rutas naturales de dispersión a lo largo de las tres cordilleras de los Andes colombianos. Después de 25 años de trabajo se han logrado restablecer 5 núcleos de repoblación en áreas donde ancestralmente existió la especie y se ha trabajado con los cóndores silvestres del norte y sur de Colombia.