Durante el Fenómeno de El Niño de 2015 y 2016, se registraron 6.495 incendios forestales en 523 municipios de 29 departamentos del país. Las conflagraciones dejaron como saldo 221.906 hectáreas de bosque y vegetación nativa consumidas, siendo Casanare el departamento más afectado, pues en esa región del país el fuego arrasó con cerca de 43.000 hectáreas.  

De otro lado, 313 municipios reportaron desabastecimiento de agua y 656 más estuvieron en riesgo, razón por la cual tuvieron que activar planes de contingencia. Las reservas hídricas se redujeron en un 40,76 por ciento por cuenta de la falta de precipitaciones, situación que llevó a los expertos a determinar que este fenómeno fue uno de los más intensos de los últimos 60 años en el mundo.

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Para evitar que una situación similar se vuelva a registrar en el país, y ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño a finales de diciembre de este año, desde hace varios meses el gobierno nacional, a través de entidades como el Ministerio de Ambiente, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), vienen adelantando varias acciones que van desde campañas de ahorro de agua y energía, hasta la presentación de un documento Conpes, con el que se espera disponer de recursos por el orden de 55.256 millones de pesos para implementar estrategias y minimizar los impactos. 

“Este Conpes permite recoger una serie de herramientas y recomendaciones, tanto del Ministerio de Agricultura como de otras instituciones del Estado. Al mismo tiempo permite aterrizar la acción estatal con el fin de mitigar los impactos de corto, mediano y largo plazo de fenómenos de variabilidad climática”, explicó Andrés Valencia, ministro de Agricultura.

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El jefe de esta cartera señaló que otras iniciativas que se impulsarán desde ese sector, uno de los más golpeados con este tipo de fenómenos, son el diseño una estrategia de mantenimiento de la productividad agropecuaria, que incluya programas de alimentación bovina, habilitación de líneas de crédito, promoción y prevención de vectores de enfermedades, la construcción de jagüeyes y la adquisición de seguros agropecuarios.

Las reservas hídricas se redujeron en un 40,76 por ciento por cuenta de la falta de precipitaciones durante el Fenómeno de El Niño 2015-2016. Foto: archivo/Semana. 

A su turno, el ministro de Ambiente, Ricardo Lozano, hizo un llamado a prevenir y tomar medidas. "Está lloviendo menos de lo que estamos acostumbrados, tener un aguacero no quiere decir que está lloviendo mucho, lo importante es la prevención, preparamos a tiempo para lo que será la sequía al final de año y al comienzo de 2019", expresó Lozano, quien afirmó que el país ya comenzó a entrar en el proceso de transición entre la temporada de lluvias y el verano.

"El Niño ya está impactando las hectáreas productivas, especialmente en la región Caribe y de la Orinoquia. Noviembre fue un mes muy seco en esta región, se redujo en un 70% las precipitaciones y esto se extendió a la Orinoquía que antes de los previsto, ya muestra sequía en sus ecosistemas boscosos", manifestó el funcionario. 

Lozano advirtió que se espera que en algunas regiones las temperaturas aumenten hasta de un grado por encima del promedio y el fenómeno se extienda hasta los meses de marzo y abril. 

"Se espera un déficit de entre el 60 y el 80 por ciento en las precipitaciones e inclusive mayor en algunas regiones", dijo el ministro. 

El jefe de esa cartera señaló que cada ministerio ya tiene un plan de prevención, sabe lo que debe hacer y entiende sus impactos y vulnerabilidades. 

"Es muy importante que no nos confiemos porque vendrá una fuerte reducción de precipitaciones y se registrarán condiciones de sequía, principalmente para la región Andina y del Caribe", apuntó. 

El gobierno nacional viene adelantando campañas para que se ahorre agua y energía y, de esta forma, evitar racionamientos. Foto: archivo/Semana. 

El funcionario aseguró que los departamentos más susceptibles a sufrir por agua serán La Guajira, Magdalena, Arauca, Casanare, Cesar, Bolívar, Córdoba, Quindío, Meta, Atlántico, Valle y San Andrés. Opinión que fue reforzada por el más reciente reporte de avance del Estudio Nacional del Agua que identificó 391 municipios susceptibles a sufrir desabastecimiento de agua. 

"Ya todas las variables nos indican que el fenómeno de El Niño se consolidará. La temperatura del océano Pacífico Tropical y los vientos de las costas del Pacífico han aumentado la probabilidad de que ocurra", explicó Yolanda González, directora del Ideam. 

La funcionaria espera que El Niño esté madurando a finales de diciembre e impactando con fortaleza en la primera temporada seca de 2019. Además, hizo un llamado a prestar especial atención con lo que pueda ocurrir en Tolima y Huila.  

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"Es decir, entre finales de diciembre, enero, febrero y marzo será el mayor impacto", manifestó González, para quien es fundamental que los municipios asuman su responsabilidad y comiencen desde ya a adelantar sus planes de prevención, mitigación y atención de focos de incendios de cobertura vegetal y forestal. 

Frente al tema de heladas la directora del Ideam advirtió que los departamentos Boyacá y Cundinamarca, así como algunas zonas de Antioquia, Nariño, Cauca y Santander serán las más damnificadas, especialmente en los meses de enero y febrero. 

La funcionaria informó además, que esa entidad comenzará a adelantar una serie de charlas regionales por gran parte del territorio nacional para motivar a la prevención. 

En el fenómeno de hace dos años, más de 200 municipios fueron declarados en calamidad por desabastecimiento de agua, situación que le costó al país 1,6 billones de pesos.