El cambio climático no da tregua. Los últimos registros del Servicio de Cambio Climático de Corpénicus, dados a conocer este jueves, indican que julio ha sido el mes más cálido en el mundo desde que hay registros fiables. Los dos anteriores con mayor temperatura habían sido 2019 y 2016.

El incremento en los niveles de calor se ha ido acelerando año tras año. Desde inicios de la década del 2000, cada mes se registran temperaturas superiores a la media. Recientemente la Organización Meteorológica Mundial (OMM) pronosticó que entre 2020–2024, casi todas las regiones, excepto algunas zonas oceánicas australes, tendrán temperaturas superiores a los valores recientes.

Las condiciones climáticas serán más húmedas que en estos últimos años en las latitudes elevadas del planeta y probablemente más secas en el norte y el este de América del Sur.

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Debido a las actividades humanas, el planeta ya ha ganado al menos 1°C desde los años 1850-1900, y las catástrofes climáticas se han multiplicado. 

El último lustro ha sido el más caluroso que jamás se ha registrado. La temperatura media mundial debería seguir siendo superior de, al menos, 1°C hasta 2024, según la Organización Metereológica Mundial. Y la probabilidad que supere en 1,5 °C los niveles preindustriales durante uno de estos cinco años es del 20 por ciento. 

Con este panorama, cada vez parece más cercano el momento en que se supere el grado y medio de calentamiento global respecto las temperaturas de los periodos preindustriales, uno de los límites que fija el Acuerdo de París, firmado en el año 2015. 

Las olas de calor que se han registrado en el Ártico y los incendios por cuenta de las mismas, están llevando a niveles insospechados de cambio en materia climática. 

El calor excepcional y prolongado que se registra en Siberia ha generado, por segundo año consecutivo, la propagación de incendios devastadores en el Ártico, lo que según la Organización Metereológica Mundial (OMM) es una clara evidencia de los efectos generados por el cambio climático. 

Las olas de sequía serán cada vez más frecuentes en diferentes partes del mundo. Foto: Getty Images

Las temperaturas en Siberia se ubicaron 5°C por encima del promedio en los cinco primeros meses del año y en junio se incrementaron hasta 10°C frente al promedio. En la ciudad rusa de Verkhoyansk se registró una temperatura de 38°C el 20 de junio, mientras que las temperaturas en algunas partes de Siberia nuevamente alcanzaron los 30°C la semana pasada. 

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El Ártico se está calentando más del doble de rápido que el promedio mundial, impactando a las poblaciones y ecosistemas locales, lo que tiene repercusiones globales.

Ola de sequía en Europa

Los signos son claros. De acuerdo con un estudio dado a conocer por investigadores este jueves,  la temperatura sin precedentes que no se registraba desde hace 250 años y que afectó Europa dos veranos consecutivos, en 2018 y 2019, podría repetirse con más frecuencia antes de que acabe el siglo a causa del calentamiento global.

En 2003 Europa ya se vio afectada por una ola de calor y una sequía excepcionales que provocaron graves daños a la agricultura. En 2018 el fenómeno se volvió a producir y se repitió en el verano de 2019.

La investigación publicada en la revista Scientific Reports utiliza datos desde 1766 y demuestra que "las sequías de dos veranos consecutivos en 2018 y 2019 no tienen precedentes desde hace 250 años y su impacto combinado en el crecimiento de los vegetales es más fuerte que el de la sequía de 2003".

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Las sequías consecutivas de los años 1949-1950 está clasificadas en segundo lugar, pero el territorio afectado fue mucho menos extenso.

Y a causa del cambio climático, si no se hace nada para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, un evento así tiene siete veces más posibilidades de reproducirse en la segunda parte del siglo XXI.

Ola de calor en Europa en el pasado verano. Foto: AP

En este escenario "las proyecciones muestran también que las zonas agrícolas afectadas a través de Europa central se habrían casi multiplicado por dos" hasta alcanzar 40 millones de hectáreas de cultivos", indicó a la AFP uno de los autores, Rohini Kumar, del centro de investigación Helmholtz en Alemania.

"Esto demuestra que poner en marcha medidas para reducir las emisiones podría reducir el riesgo de episodios de sequía consecutivos en Europa", dijo Rohini Kumar.

*Con información de AFP