¡Está temblando! Esta es una de las frases que se viraliza en cuestión de segundos por redes sociales en Colombia. En los últimos días su uso se ha intensificado, al igual que el número de sismos en el país.  

Solo el lunes 28 de enero fueron reportados por el Servicio Geólógico Colombiano, 14 sismos de diferente intensidad. El más fuerte se registró a las 4:07 de la tarde, con una magnitud de 4,7 grados en escala de Richter, cuyo epicentro fue el municipio de Planadas (Tolima). Entre tanto, durante la madrugada de este martes 29 de enero se presentaron seis temblores de baja y mediana magnitud (de 3 a 4,5 grados). 

Sin embargo, en menos de 15 días ya se presentado otros dos movimientos telúricos superiores a los 5,0 grados de magnitud y más de 5.100 temblores leves desde el pasado sábado. 

Según Viviana Dionicio, coordinadora de la Red Sismológica Nacional del Servicio Geológico Colombiano, esta es una situación normal, aunque hay que estar atentos y bien preparados ante cuaquier emergencia. 

"Colombia es un país sísmicamente muy activo, esto se debe a su configuración geológica y tectónica. Hay diferentes placas que están en contacto y esto hace que se genren sismos en la mayor parte del territorio colombiano, principalmente en las costas del Pacífico, alrededor de nuestras cordilleras y en la Costa Caribe. Históricamente siempre ha sido así", mencionó. 

Para la experta la percepción de que ocurran más sismos o que estos sean mucho más fuertes está ligada a que ahora se tiene acceso más rápido a la información. "Todos nos enteramos de los temblores que ocurren en todas partes, adicionalmente las ciudades cada vez son más pobladas y existen edificios y obras de infraestructura que contribuyen a intesificar la sensación por ser demasiado vulnerables", apuntó. 

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Según la coordinadora, la percepción depende mucho de cómo se viva y cómo se encuentran las construcciones del lugar en el que se reside (casas, colegios, edificios, puentes, vías, etc.). "El entorno en el que vivimos es muy importante. Puede que se presente un sismo muy grande, pero si las construcciones resisten, las fatalidades van a ser mínimas y viceversa. Cada persona, familia o empresa debe prepararse a conciencia y saber la forma actuar en caso de registrarse un fenómeno de esta índole, tras crear, por ejemplo, planes familiares de emergencia", explicó.

Dionicio recalcó que un sismo no es sinónimo de catástrofe que todos los días tiembla en Colombia. "De pronto nosotros no los sentimos porque son más pequeños y profundos, pero tenemos que conocer nuestro territorio y saber que esto puede pasar", manifestó.  

La experta considera primordial que la gente mantenga la calma y no entre en pánico. "Los sismos no se pueden predecir, no crean en esas cadenas de WhatsApp que dicen que mañana a una determinada hora se va presentar un temblor, ya quisiéramos nosotros saber eso, pero no es cierto", afirmó.

La coordinadora de la Red Sismológica Nacional informó que desde febrero de 2018 el Volcán Nevado del Huila se encuentra activo y en nivel amarillo, al igual que el Volcán Nevado del Ruiz.

"Alrededor de los volcanes se generan miles de sismos que no se sienten y que pueden subir de magnitud en cualquier momento. El hecho que cambie de actividad y se pueda decir si realmente va a ver o no una erupción depende de muchas variables", puntualizó.