Con el hocico pintado de rojo y bastante ahogado. Así ingresó un puma cachorro al centro de valoración de fauna silvestre de la Corporación Autónoma Regional de la Orinoquia (Corporinoquia), luego de ser rescatado por habitante de una vereda de Yopal.

Johan Camacho, médico veterinario y zootecnista de la entidad, fue el encargado de recibir al felino herido en un preocupante estado de salud. "El señor que no lo entregó aseguró que el puma era tenido desde hace varios años como mascota en una vereda de Yopal. El animalito se chuzó con algo y le afectó una de las arterias, por lo cual empezó a sangrar de una manera exagerada". 

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Luego de valorarlo, el experto evidenció que el cachorro tenía una herida abierta a nivel del paladar y un coágulo de sangre que le impedía respirar. El caso puso a correr a los funcionarios del hogar de paso de Corporinoquia, un sitio a donde llegan a diario los animales silvestres víctimas del tráfico de fauna silvestre que permanecen en cautiverio como mascotas en las viviendas de los habitantes de Casanare, Arauca y Vichada.

El puma llegó en un estado lamentable al hogar de paso de la entidad. Fotos: Corporinoquia.

“No fue un día laboral común y corriente. Cuando vimos las heridas del puma, tuvimos que correr para sacar el coágulo y hacer una hemostasia por presión, es decir detener la hemorragia de sangre. Por fortuna la intervención fue exitosa y el felino sobrevivió”, informó Camacho.

Con las heridas de su paladar sanas y respirando cada vez mejor, el puma fue ubicado en un área de cuarentena del centro de fauna de Corporinoquia, donde ha dado certeras muestras de recuperación.

La intervención de los expertos le salvó lavida al puma herido. Foto: Corporionoquia.

Con el paso de los días, el puma fue mejorando y hoy en día está en proceso de rehabilitación comportamental. Los funcionarios de la autoridad ambiental esperan poder liberarlo muy pronto en su hábitat natural, de donde nunca debió salir.

Nos llena de felicidad haber podido rescatar y sacar adelante a este puma, una de las especies más emblemáticas de los Llanos Orientales. Lo nuestro es un pacto con nuestra tierra”, aseguró Camacho, quien lideró el rescate del felino.

Cuando cumpla su proceso de rehabilitación, el ideal es poder liberar al puma en su hábitat natural. Foto: Corporinoquia.

De las 36 especies de felinos salvajes que habitan en el mundo, seis hacen parte del territorio nacional: jaguar (Panthera onca), puma (Puma concolor), gato pardo o yaguarundí (Herpailurus yagouaroundi), ocelote (Leopardus pardalis), margay (Leopardus wiedii) y oncilla o tigrillo gallinero (Leopardus tigrinus).

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El puma es el segundo felino más grande en América. Según la Fundación Omacha, puede medir entre 95 y 160 centímetros de cabeza a cola, esta última de hasta 90 centímetros. “Las hembras pueden pesar entre 30 y 45 kilos y los machos de 55 a 75 kilos, siendo el último más robusto y cabezón. Su cabeza es relativamente pequeña, corta y redondeada y las extremidades largas y delgadas. El pelaje es corto de color café amarillento hasta rojizo en la parte dorsal”.

En Colombia, el puma habita en regiones como la Orinoquia, Amazonia, Caribe y Pacífico. Foto: CVC. 

Es una especie única del continente americano que habita desde el sur de Canadá hasta el sur de Chile y Argentina. “En Colombia se encuentra en Amazonas, Antioquia, Bolívar, Casanare, Chocó, Magdalena, Meta, Putumayo, Vaupés y Vichada. Originalmente habitaba en todo el territorio colombiano”, aseguró Omacha.

Sus ecosistemas predilectos son los bosques húmedos y secos, sabanas, humedales, llanos y desiertos. “El puma es un animal solitario, excepto en época de cortejo. Caza principalmente en la noche, puede trepar árboles para descansar, ocultar sus presas o escapar de los perros y consume mamíferos de más de un kilo de peso, además de aves y reptiles”.

La deforestación y la cacería son los mayores enemigos del puma. Foto: Anthony B. Rath (WWF).

Según Omacha, en Colombia esta especie solo se encuentra protegida en el sistema de Parques Nacionales. “Entre sus amenazas están la cacería, fragmentación y disminución de su hábitat, disminución de presas y conflicto con el ser humano por consumo de animales domésticos”.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo cataloga como una especie casi amenazada. También está incluido en el apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

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El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) indica que de los felinos de Colombia, el puma solo es superado en tamaño por el jaguar. "Se encuentra en la Amazonia, Llanos Orientales, Chocó y los Andes montañosos por encima de 2.000 metros sobre el nivel del mar. Ya no se encuentran poblaciones de esta especie en el 40 por ciento del área total de lo que eran sus hábitats en Latinoamérica".