Los incendios continúan afectando a las áreas protegidas en diferentes regiones del país. Ahora es el Parque Nacional Natural Tinigua en donde este domingo fue detectada una conflagración que a esta hora intentan controlar con equipos de la Fuerza Aérea.

Sobrevuelos realizados por esta institución en el marco de la Campaña Artemisa contra la deforestación, permitieron identificar el lugar en donde se presenta el incendio forestal, que según se dio a conocer, ya alcanza unas 30 hectáreas.

Las llamas que avanzan en grandes proporciones, ponen en riesgo uno de los ecosistemas más vulnerables del país, pues es precisamente uno de los más afectados por la tala de árboles. Según información suministrada por la Fuerza Aérea, en esta reserva natural fueron georreferenciados otros seis incendios más dentro del parque.

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Deforestación en el Parque Nacional Natural Tinigua. Foto: Rodrigo Botero

"Inmediatamente se inicia el protocolo y luego de las coordinaciones se trasportan tropas de la Fuerza de Despliegue Rápido de la Fuerza de Tarea Conjunta Omega, que aseguraron el lugar para realizar las descargas con un helicóptero Black Hawk y sistema bamby bucket", informó esta institución, que también dio a conocer que el evento, al parecer, fue provocado por humanos, ya que en los vuelos se pudieron detectar construcciones ilegales en las que viven adultos y niños.

El Parque Nacional Natural Tinigua es uno de los más impactados en el país por la tala y quema de bosques. Sobrevuelos realizados entre noviembre y diciembre pasados por la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS), permitieron captar imágenes que mostraron cómo en varios parques nacionales naturales sobresalían los parches de árboles talados. Este panorama termina dando paso a la expansión ganadera o agrícola, o a la siembra de cultivos ilícitos, pues son estas las principales razones por las cuales se comienzan a deforestar en los últimos meses del año, para luego, cuando llega la temporada seca, quemar la madera. 

La emergencia que se registra en este ecosistema del Meta, se adiciona a las registradas en otros parques naturales como la del Páramo de Sumapaz y la Sierra Nevada de Santa Marta, en donde, además de quemarse varias hectáreas de bosque, también se han afectado otras especies no solo de flora, sino de fauna. 

La temporada seca y la búsqueda incesante de colonizar terreno para el desarrollo de diferentes actividades económicas, vuelven cada vez más vulnerables estas reservas naturales.