La Amazonia colombiana vuelve a arder. Las ráfagas de humo y el intenso olor a madera quemada dan cuenta de la tragedia ambiental que se viene registrando en Guaviare, el sur del Meta y el norte del Caquetá. 

Rodrigo Botero, director de la Fundación para la Conservación y Desarrollo Sostenible (FCDS), y su equipo, se percataron de la magnitud de la emergencia luego de sobrevolar la zona por cerca de cinco horas el pasado 11 de febrero de 2021.

"Están quemando los bosques que ya han deforestado y lo peor de todo es que la mayoría de la madera todavía está en el piso, osea, lo que se va a quemar va a ser mucho mayor, es decir, que la parte grande de la quema todavía no ha llegado", sostuvo. 

Afirmó que más allá de los incendios, el problema real es que se estaba registrando mucha deforestación. "Por lo menos 20 puntos de fuego logramos observar en diferentes partes de la Amazonia", mencionó Botero, quien llamó la atención sobre la situación que se venía registrando en el resguardo Yaguará, ubicado entre los municipios de La Macarena (Meta), San Vicente del Caguán (Caquetá) y Calamar (Guaviare). 

Le sugerimos:  Amazonia colombiana concentró 85 por ciento de la deforestación durante último trimestre de 2019

Aseguró que le impresionó la construcción de la carretera que se está realizando al interior de ese resguardo, la cual - según él - va a tener un alto impacto a futuro. Explicó que los colonizadores atravesaron de lado a lado el resguardo, hasta con maquinaria. Comentó que se habían detectado lotes de hasta 500 hectáreas muy cerca del río La Tunia y de Chiribiquete, y que en esa reserva indígena también se venían presentando incendios.  


A los lados de la vía Calamar-Chiribiquete se viene registrando la apertura de fincas por parte de colonos. Foto: Rodrigo Botero. 

Otro aspecto que impresionó a Botero fue la apertura de fincas que se está desarrollando a los lados de la carretera ilegal entre Calamar- Miraflores, vía cuya apertura siguió avanzando, incluso con maquinaria, y ya llegó al Barranquillita, muy cerca al punto donde hacen conexión con los ríos. "Están haciendo unas fincas gigantescas en inmediaciones a la vía, de extensiones que sobrepasan las 300 hectáreas. Además, hay otras que ya existían y las están ampliando", manifestó. 

Botero cree que en las dos semanas que vienen, van a terminar de quemar lo que yan han deforestado. "Lo que antes era bosque lo van a quemar del todo y van a hacer nuevas fincas", advirtió. 

Le puede interesar: Vuelven a abrir vía entre Calamar y Miraflores, epicentro de la deforestación en Guaviare

Aseguró que esa zona es la que más impacto iba a tener a futuro, razón por la cual "lanzamos una alerta temprana sobre una gran colonización de esa zona". El director de FCDS cuestionó el papel de la Agencia Nacional de Tierras, de la Fiscalía y las administraciones municipales por no haber abierto todavía procesos o emitir oficios en pro de la recuperación de estos terrenos baldíos de la Nación. 

Botero también hizó énfasis frente a lo que venía sucediendo en el Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete. Indicó que al interior de esta reserva natural se viene dando un proceso de deforestación grande, especialmente en la zona norte. "Están afectando las áreas más sensibles porque son las zonas de conectividad con La Macarena", dijo. 

Resaltó que había lotes de aproximadamente 500 hectáreas y que a los lados se estaba abriendo más bosque.


Fincas de hasta 500 hectáreas han sido abiertas en el Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete. Foto: Jhon Barros / Semana. 

Sostuvo, igualmente, que uno de los sectores en donde en este momento se estaban registrando incendios era el Parque Natural Tinigua, en el Meta. "A este parque lo intervinieron coordinadamente, porque lo quemaron de lado a lado. Por el Guayabero hacia la Julia había quemas. Lamentablemente en esta área ya no queda bosque, lo acabaron", apuntó. 

En lo concerniente a la Sierra de La Macarena, Botero indicó que se viene produciendo una alta tala de bosque para abrir paso a fincas ganaderas. "La gente está deforestando, por ejemplo, en la zona del río Sanza, que queda al lado de las cabeceras del Güejar, en La Macarena", resaltó. 

Se espera que con el mismo ímpetu con el que el Gobierno ha encarado la extinción del incendio en el Parque Nacional El Tuparro, en Vichada, atienda los incendios que se registran en la Amazonia.