Dedicado a fusionar el arte de la pintura y el dibujo con la naturaleza, el colectivo Arte y Conservación, fundado por los artistas Emmanuel Laverde y Paula Andrea Romero, trabaja con el fin de llamar la atención sobre la necesidad de cuidar el medioambiente y preservar la biodiversidad.

Esta idea, que surgió en el momento en que los dos se graduaron de la Escuela de Artes, hace unos 15 años,  producto de su afinidad con la naturaleza y la conservación, es hoy una reconocida iniciativa que le lleva este mensaje a pequeños y grandes a través del arte.

Comenzó con una serie de talleres para enseñarles a las personas a ilustrar y pintar la naturaleza. Empezaron con ilustración botánica, ilustración científica y pintura de aves. Ahora, realizan unos ocho talleres al año, a grupos pequeños para brindar la información de manera más personalizada. 

Actualmente, además de los talleres, tienen otra línea de trabajo que se centra en el desarrollo y elaboración de productos editoriales. Los libros arte, que son hechos completamente a mano y de forma artesanal.  Para esta publicación, los fundadores de Arte y Conservación adelantan todo el proceso desde las pinturas e ilustraciones, hasta la encuadernación. Otra alternativa son los libros que trabajan directamente con las editoriales, las cuales se encargan de realizar la impresión y Emmanuel y Paula le ponen su toque con las  ilustraciones. 

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Las punturas con acuarela son una de las fortalezas de los fundadores de Arte y Conservación. Foto: Guillermo Torres

“Los libros se convierten en una buena herramienta para difundir el mensaje de conservación”, dice Paula Andrea, quien se ha especializado en la pintura e ilustración de aves.  La artista explica que el objetivo es sensibilizar a las comunidades, niños y jóvenes y lo hacen especialmente en aquellas áreas donde las personas encuentran en la tierra y en la naturaleza su forma de subsistencia, pues son áreas en donde no existe mucho la conciencia de conservación.

El trabajo realizado en el país, rápidamente los llevó a Ecuador, en donde también hacen presencia. Allí han realizado varios trabajos de la mano de instituciones locales y han  tenido la oportunidad de dictar talleres, todo sustentado en una base científica, porque como se trata de educar, es muy importante que la imagen sea lo más fiel a la realidad, precisa Paula.

En este momento concentran sus esfuerzos en la elaboración de la Guía de Aves de Bogotá, un proyecto que trabajan de manera conjunta con la editorial Monigote, especializada en temas ambientales y costumbristas y Oswaldo Cortés, ornitólogo. En equipo desarrollan este producto que se espera esté listo en el primer semestre del próximo año.

Este libro no solo mostrará las aves como especies, sino también en su entorno. Arte y Conservación aporta la parte artística y la fotografía. Tendrá aproximadamente unas 400 ilustraciones, contando hábitat, polluellos y huevos, entre otro. 

También trabajan en el afiche oficial de la Feria de Aves de Cali, que se realizará el próximo año en la capital del Valle.  

Pintar aves es una de las fortalezas de Paula Andrea Romero. Foto: Guillermo Torres

En medio del verde

Estos dos artistas, quienes se complementan perfectamente pues Paula Andrea se especializa más en fauna, mientras Emmanuel se concentra en lo botánico, tienen su área de trabajo en medio de la naturaleza, lo que les facilita su inspiración y el desarrollo de cada uno de sus trabajos. 

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Habitan en una reserva natural, a las afueras de Bogotá, en donde también han iniciado un proceso de reforestación de la zona y categorizado las especies de aves que en ella habitan, las cuales según indican, superan las 70. 

El lugar es visitado por los amantes del turismo de avistamiento y de personas interesadas en conocer algunas de las especies que allí habitan. Su interés es que estos viajeros también lleguen a su casa para intercambiar información y además brindarles información de las especies con las que a diario conviven.

“Todo lo que hacemos tratamos de que se genere conciencia a la gente del derecho fundamental de gozar de un ambiente sano y de tomar decisiones que puedan afectar y también tomar acciones que permitan ayudar a proteger”, dice Emmanuel, para quien el objetivo a largo plazo es que Arte y Conservación se convierta en un centro de investigación con la idea de que allí lleguen persona interesadas en el tema de naturaleza y biodiversidad. 

Como se trata de un colectivo muchos de los trabajos son realizados sin ánimo de lucro. Un 60 por ciento de lo que hacen es sin la pretensión de obtener un beneficio económico; sin embargo, también existe una materialización de otros productos, pues requieren de recursos para financiar sus proyectos. 

Así en medio de la naturaleza, esta pareja de artistas se la juegan por generar conciencia entre pequeños y grandes de la necesidad de salvaguardar el ambiente, pues de lo contrario, será el propio hombre el más afectado.