El sector ladrillero colombiano, que tradicionalmente se había asociado a temas de contaminación, ha venido implementando un proceso de modernización con miras a lograr mayores niveles de eficiencia energética y mitigar las emisiones de dióxido de carbono.

Con el apoyo de la Corporación Ambiental Empresarial (Caem), filial de la Cámara de Comercio de Bogotá y el acompañamiento del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, las empresas dedicadas a esta actividad implementan desde hace más de una década un modelo de intervención tendiente a obtener mayores niveles de competitividad y procesos amigables con el ambiente.

En alianza con la Fundación Suiza de Cooperación para el Desarrollo Técnico, a través de su proyecto Eficiencia Energética en Ladrilleras (Eela), la Caem inició el trabajo que en su primera fase identificó los diferentes modelos tecnológicos para mejorar la eficiencia energética y mitigar las emisiones de dióxido de carbono, los cuales fueron validados técnicamente mediante la implementación de modelos demostrativos.

En una segunda etapa, la iniciativa trabajó en la intervención de esta industria a nivel nacional llegando a 15 departamentos, incrementando la competitividad y productividad del sector a través de la implementación de proyectos de reconversión tecnológica, que permitieron la reducción de más 316.502 toneladas de CO2 al año, generando ahorros de 8,9 millones de dólares.

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De igual forma, desde hace cinco años, la Corporación se convirtió en socio implementador de la Iniciativa Ladrillera para la Coalición del Clima y Aire Limpio (CCAC), con quienes ha desarrollado una metodología de intervención especializada en la articulación y movilización de actores, abordando las particularidades, necesidades, retos y oportunidades del sector.

Producto de este trabajo conjunto, el país se convirtió en pionero de la medición, estimación y cuantificación de las emisiones de carbono negro y material particulado inferior a 2,5 micras, que es precisamente uno de los contaminantes generados por la industria ladrillera. Estadísticas indican que después del dióxido de carbono, uno de los contaminantes que más contribuye al cambio climático es el carbono negro, cuyo impacto en el calentamiento global se estima que podría rondar incluso un 15%.

Impacto del carbono negro

Luisa Rodríguez, coordinadora Sectorial Línea Energía Caem, dice que dentro del proceso de investigación del carbono negro han establecido que este contaminante de vida corta, llamado así por el corto tiempo que permanece en la atmósfera, tiene un gran impacto en términos de salud pública y también para los empresarios ya que posee una incidencia fundamental en el consumo de combustible y en los procesos de producción en los hornos.

Explica que con los empresarios han establecido una ruta de trabajo que pretende que este carbono negro sea un indicador de la eficiencia de su proceso y avanzan identificando cuáles son las principales acciones que deben tomar para reducir este contaminante; lo que los posiciona como referente a nivel internacional porque es un contaminante que no está dentro de los parámetros que exige la norma; es más pequeño.

Junto con la academia, los industriales del sector trabajan en la implementación de un protocolo que les permita medir y capturar este carbono y establecer un portafolio de medidas de reducción de las emisiones.

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Precisamente, la tercera etapa de la alianza con la CCAC, inició en noviembre del año pasado y en esta se continuarán desarrollando los factores de emisión de carbono negro para las tecnologías disponibles en el país, se generará un portafolio de los beneficios y co-beneficios asociados con la reducción del combustible y se transferirá a los países aliados de la CCAC el modelo de trabajo desarrollado en el país.

Los análisis realizados al sector indican que el combustible más usado por las empresas del sector continúa siendo el carbón mineral con una participación de 78 %; mientras que solo el 22 %de las compañías utiliza biomasa.

Adicionalmente, Fabiola Suárez, directora de la Caem, precisa que dentro de las empresas que hacen parte del inventario, el 3 %son grandes y generan el 53 % de la producción ladrillera, el 25 % corresponde a pequeñas y medianas organizaciones que aportan el 41 % de la producción y el 72 % son unidades productivas artesanales con un aporte de 6 por ciento.

Paola Herrera, coordinadora de Eficiencia Energética de la Caem, dice que “este Modelo de Mediciones de Carbono Negro en la industria ladrillera colombiana representa un esfuerzo de varios actores por generar acciones que mitiguen el cambio climático y se ha consolidado como un indicador de la gestión energética de las empresas”.

Este modelo de intervención sectorial será transferido a México y Asia como proceso de intervención sectorial exitoso, según manifiesta Fabiola Suárez; quien destaca los beneficios de la iniciativa que permitió actualizar la información del sector ladrillero en cuanto a hornos y tecnología existentes en el país, con un total de 1.508 ladrilleras y 2.435 hornos