El coronavirus ha despertado una profunda reflexión sobre la importancia de la naturaleza y los recursos que provee a los humanos. Un debate que desde hace muchos años vienen dando varios personajes alrededor del mundo.

Su lucha por que los gobiernos y las industrias reduzcan su impacto medioambiental y actúen eficazmente para evitar la destrucción de la biodiversidad y la extinción de las especies, los ha llevado a proferir frases que se han convertido en estandartes para muchos de los movimientos que ahora batallan para evitar la ‘crucifixión del planeta’.

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A varias de estas consignas, de hecho, se les atribuye cierta condición profética, así como las pronunciadas por Jesús antes de morir crucificado. Estas frases han sido interpretadas y adaptadas según las necesidades religiosas de cada país, pero en últimas buscan un mismo objetivo: llamar a la reflexión, la misericordia y la conciencia, así como exaltar el valor del sacrificio, algo muy similar a lo que persiguen los defensores del medioambiente.

Después de haber padecido toda clase de humillaciones y vejámenes, así como los ha sufrido la naturaleza hasta ahora, las palabras que dijo Jesucristo fueron recopiladas en cuatro evangelios: Lucas relató tres (primera, segunda y séptima), Juan otras tres (tercera, quinta y sexta), y Mateo y Marcos mencionaron una (cuarta). Estas fueron analizadas en detalle por primera vez por el monje Arnaud de Bonneval (+1156) en el siglo XII. Posteriormente, San Roberto Berlarmino se dio a la tarea de darle un impulso mayor al escribir el Tratado Sobre las Siete Palabras Pronunciadas por Cristo en la Cruz. A partir de entonces se propagó la costumbre de predicar el sermón de las siete palabras todos los viernes santos.

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Semana Sostenible les presenta un símil entre las frases proferidas por Jesús y otras expresadas a nivel medioambiental por activistas, académicos, clérigos y políticos en diferentes momentos de la historia, pero que se ajustan a la situación actual que vive la humanidad.   

  • PRIMERA PALABRA:
    “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen» (Lucas 23,34).

    “Nos estamos enfrentando a la sexta extinción masiva y su ritmo es 10.000 veces más rápido de lo normal”,
    Greta Thunberg, activista sueca.

  • SEGUNDA PALABRA:
    “Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23,43).

          "La Tierra proporciona lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada ser humano, pero no la de su codicia",
           Mahatma Gandhi, pacifista y activista indio.

  • TERCERA PALABRA:
    “Mujer, ahí tienes a tu hijo”, y al discípulo: “ahí tienes a tu madre” (Juan 19,26 s.).

          "Vivimos en la Tierra como si tuviéramos otra a la que ir",
           Terry Swearingen, activista ambiental estadounidense.

  • CUARTA PALABRA:
    “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mt 27,46).

         “La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería. Muchas veces se                toman medidas solo cuando se han producido los efectos irreversibles para la humanidad”,
          Papa Francisco, máximo jerarca de la Iglesia Católica. 

  • QUINTA PALABRA: 
    “Tengo sed” (Jn 19,28).

    "Nunca sabremos el valor del agua hasta que el pozo esté seco",
    Thomas Fuller, historiador inglés.

  • SEXTA PALABRA:
    "Todo está consumado" (Juan 19,30).

    "Nuestros hijos no tendrán tiempo para discutir sobre el cambio climático. Solo podrán convivir con sus efectos", 
    Barack Obama, expresidente de Estados Unidos.  

  • SÉPTIMA PALABRA:
    "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu" (Lucas 23,46).

          "Todos tenemos que hacer nuestra parte para crear conciencia sobre el calentamiento global y los problemas que                 enfrentamos como personas para promover un futuro ambiental sostenible para nuestro planeta”,
           Leonardo Di Caprio, actor y activista ambiental.
          
Semana Sostenible le invita ahora a reflexionar y a evitar el siguiente proverbio indoamericano: "solo cuando el último árbol esté muerto, el último río envenenado y el último pez atrapado, te darás cuenta que no puedes comer dinero".