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AFP

Los mandatarios europeos fracasaron este jueves en su intento de plasmar su compromiso de trabajar por reducir a cero sus emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050 y responder a la movilización popular, ante la oposición de países del Este.

Polonia, Hungría y República Checa frenaron la ambición de la mayoría de países, liderados por Francia, que abogaban por un equilibrio entre emisiones y absorción de gases de efecto invernadero para 2050. Estonia se mantuvo ambigua.

"No logramos la unanimidad, pero 24 países está bien. Y, como es importante, no hemos aceptado ceder sobre el objetivo de 2050 y 24 [líderes] adoptan este compromiso", aseguró el gobierno francés, que calificó el debate de "vivo".

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Aunque la cuestión ya dividió a los representantes de los 28 países europeos ante la UE en las discusiones preparatorias de la cumbre, el último borrador de conclusiones incluía una referencia al objetivo de neutralidad de carbono para 2050.

En el texto visto por la AFP, los líderes urgían a avanzar en las "condiciones, los incentivos y el marco que debe establecerse para determinar cómo garantizar una transición hacia una UE climáticamente neutra para 2050".

Ese redactado buscaba aunar las diferentes posiciones entre los países occidentales de la UE, mucho más favorables, y los del Este, cuyas economías son más dependientes de energías fósiles como el carbón, en el caso de Polonia.

Pero tras el debate de los mandatarios, la fecha desapareció de la declaración final publicada y se convirtió en una nota el pie, que precisa que "para la gran mayoría de los Estados miembros, la neutralidad climática debe alcanzarse para 2050".

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 "El clima no puede esperar" -

Las ONGs ambientalistas como Greenpeace, WWF y Amigos de la Tierra lamentaron el resultado de la discusión y reiteraron su llamado a "actuar urgentemente contra el colapso del clima" en los próximos cinco años, según esta última.

Reino Unido presentó en junio una legislación destinada a alcanzar el objetivo para 2050, que, de haberse extendido a todo el bloque, habría ido más allá de su compromiso de reducir sus emisiones en un 40% para 2030, en relación al nivel de 1990.

"Con la gente en las calles exigiendo actuar y las advertencias de los científicos", los gobiernos "arruinaron" su oportunidad de "poner a Europa en un camino rápido hacia la descarbonización total", según Sebastian Mang, de Greenpeace.

Las discusiones sobre la neutralidad de carbono estuvieron de hecho precedidas por las protestas de los jóvenes en las calles pidiendo más ambición en la lucha contra el cambio climático, un mensaje que cuajó en la campaña de las elecciones europeas.

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La candidata de los Verdes durante los comicios, la alemana Ska Keller, lamentó que los dirigentes no se den cuenta de que "el clima no puede esperar". "¡Salvar el planeta debe ser una prioridad para todos nosotros!", agregó.

Una fuente europea relativizó el fracaso de la reunión, asegurando que la cuestión no es que "los demás países no quieran ser ambiciosos", sobre todo cuando el clima forma parte de sus nuevas prioridades, "sino cómo llegan hasta allí".

Los países reticentes se caracterizan de hecho por una gran dependencia a los combustibles fósiles para la producción de su energía. En Polonia, esto representa casi el 80% de su producción y cerca del 60% en República Checa.

Polonia llegó a la cumbre pidiendo condiciones "muy definidas" sobre "eventuales mecanismos de compensación para los países, regiones y sectores", dijo su primer ministro Mateusz Morawiecki, citado por la agencia PAP.

"Si no sabemos qué forma tomará el mecanismo de compensación, no podemos dar nuestra aprobación", explicó una fuente del gobierno polaco, abogando por desarrollar primero ese mecanismo "antes de que el Consejo adopte un objetivo".