A mediados de diciembre comenzará la temporada seca en el territorio colombiano. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales así lo dio a conocer e informó, además, que esta se extenderá hasta mediados de marzo. 

Según la entidad, el país se encuentra atravesando por una transición entre el invierno y el verano, situación que redundará en un descenso de las lluvias, el aumento de la temperatura del aire y la reducción de la humedad relativa que favorecerán la amenaza de incendios de cobertura vegetal y las heladas, especialmente en la región Caribe y algunos sectores de la Orinoquía y la región Andina. 

El instituto también advirtió, además, sobre el aumento de la velocidad de los vientos alisios que genera, entre otros impactos, mayor radiación solar. 

El Idema indicó que la alta probabilidad de incendios está localizada principalmente en los departamentos de La Guajira, Magdalena, el norte del Cesar, Bolívar y Atlántico

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Entre tanto, los municipios con probabilidad media se ubican, además de los departamentos mencionados, en Norte de Santander, nororiente de Cundinamarca, norte de Tolima y Casanare. 

El Ideam, de igual manera, llamó la atención sobre la ocurrencia de heladas meteorológicas en el altiplano cundiboyacense producto del descenso de la temperatura del aire por debajo del punto de congelación del agua (0°C). "Esto hace que el agua o el vapor que está en el aire se congele sobre las superficies del suelo y en las plantas, generando afectación", sostuvo la entidad.  

Desde el instituto explicaron que las heladas que ocurren en zonas de montaña son ocasionadas por la radiación. "Se deben al enfriamiento progresivo e intenso del suelo por radiación de su calor, produciéndose principalmente en las noches de cielo despejado, típicas en esta época de finales y comienzo de año", resaltó. 

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La mayor posibilidad de ocurrencia de este fenómeno se registra entre mediados de diciembre y finales de febrero, y las zonas ubicadas a una altura cercana o por encima de los 2.400 metros sobre el nivel del mar son las más propensas a registrar descensos de temperaturas del aire significativas en horas de las madrugadas. 

Algunos de los municipios más expuestos a las heladas se ubican en el altiplano cundiboyacense, Santander, Norte de Santander, Antioquia, Caldas y Nariño. Poblaciones como Silos, Pamplona, Tona, Santa Rosa de Osos, Salamina, Tunja, Sogamoso, Samacá, Paipa, Duitama, Chita, Toca, Tota Tibasosa, Mosquera, Tabio, Zipaquirá, Subachoque, Sesquilé, Facatativá, Madrid, Sopó, Nemocón, Bojacá, Chía, Suesca, Cogua, Suesca, Tenjo, Chocontá, Ubaque y Funza. 


Los campesinos y ganaderos temen por las afectaciones que puedan generar las heladas a sus cultivos y pastizales. Foto: archivo/Semana. 

El Ideam recomienda a los agricultores, ganaderos y floricultores mantenerse atentos a la evolución de las condiciones meteorológicas y sugiere cubrir las plantas con coberturas plásticas y humedecer el terreno al final de la tarde e inicios de la noche para evitar las afectaciones que puede acarrear el descenso de las temperaturas del aire cercanas o por debajo de 0°C. 

Gremios como el ganadero han mostrado su preocupación ante el arribo del verano y la falta de alimento que se podría presentar por cuenta de las heladas. En Boyacá, por ejemplo, aseguran que los pastos solo alcanzarían para un mes.

Mauricio González, presidente de la Asociación de Ganaderos de Boyacá (Asogaboy), aseguró que las lluvias que se registraron en esta temporada no fueron suficientes y no se alcanzó a producir comida necesaria como para almacenar para época de sequía. 

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Se esperan heladas críticas que terminarán por afectar a todos los ganaderos. En algunas regiones se registró mucho invierno, pero en otras no fue lo esperado", dijo González, quien señaló que en Chiquinquirá, por ejemplo, no se presentó temporada de lluvias. 

El líder gremial resaltó que no se pudieron realizar bancos de forraje, por lo que las reservas de alimentos son pocas y solo alcanzarán para enero, razón por la cual se espera escasez en febrero y marzo. 

En algunos municipios de Boyacá ya se han registrado temperaturas de 0,8° C, como es el caso de Sogamoso.