;
AFP

Cada año se producen cerca de 300 millones de toneladas de plástico, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), y la gran mayoría termina en vertederos o en los océanos, lo que provoca una contaminación que, de momento, la comunidad internacional no consigue gestionar.

China aceptó durante años los residuos plásticos de todo el mundo hasta que dejó de hacerlo en 2018 por razones medioambientales. Y ahora varios países del sudeste de Asia que habían tomado el relevo están haciendo lo mismo.

Le puede interesar: Contaminación por plástico: la ciudad asolada por 17.000 toneladas de basura que llega de todo el mundo

"Exhortamos a los países desarrollados a dejar de mandarnos sus residuos a nuestro país", dijo la ministra de Energía, Medio Ambiente y Ciencias, Yeo Bee Yin.

"Vamos a devolverlos a sus países de origen", añadió tras haber inspeccionado varios contenedores llenos de residuos en Port Klang, el puerto más activo del país.

Le sugerimos: Así es el árbol más alto de las selvas tropicales

Las cifras oficiales indican que las importaciones de plástico hacia Malasia se triplicaron desde 2016 hasta alcanzar el año pasado 870.000 toneladas.