Ocho municipios de Santander son bañados con las aguas del río Sogamoso, uno de los principales afluentes del río Magdalena, que nace en el municipio de Puerto Wilches, a 370 metros de altura, en la confluencia del río Suárez con el Chicamocha. Sus aguas representan una fuente importante de abastecimiento, no solo para los pescadores, sino también para el sector turístico y la generación de energía, porque sobre este se construyó la Central Hidroeléctrica del Río Sogamoso (Hidrosogamoso). 

Algunas de sus principales amenazas son la sedimentación y la erosión, producto del desarrollo de actividades mineras a lo largo de los 135 kilómetros que lo conforman. 

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En este cuerpo hídrico han sido identificados más de 25 especies de peces ornamentales, es decir, que no son utilizados para el consumo humano, lo que da cuenta de su riqueza natural. 

No obstante, la minería ilegal lo tiene en jaque, pues no solo contamina sus aguas, sino que, además, causa afectación en su franja protectora, situación que incrementa sus amenazas. Un ejemplo de esto lo pudieron evidenciar las autoridades hace unos días en la vereda El Pedral, del municipio de Puerto Wilches (Santander). Allí la Policía Nacional encontró a nueve personas excavando con maquinaria pesada la zona de protección del río Sogamoso. 

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El coronel Adolfo Martínez, comandante de la Policía del Magdalena Medio, afirmó que los sujetos estaban realizando minería ilegal y movimiento de tierras sin ningún permiso de la autoridad ambiental, causando afectación a la franja protectora del afluente con una retroexcavadora con la que cargaban volquetas y sacaban la tierra para comercializarla. 

Los involucrados fueron capturados y puestos a disposición de la autoridad competente por los delitos de explotación ilícita de yacimientos mineros y otros materiales. Durante el operativo también fueron incautadas ocho volquetas y una retroexcavadora avaluadas en más de 1.500 millones de pesos.