La deforestación, catalogada como la problemática ambiental más neurálgica en Colombia, acabó con más de 197.000 hectáreas de bosque el año pasado, una hecatombe de verde que afectó principalmente a la Amazonia. Más del 70 por ciento de la pérdida boscosa nacional estuvo concentrada en esta región, que parte del bosque tropical más importante del mundo y la zona más biodiversa del globo terráqueo.

Aunque este flagelo, impulsado por motores como el acaparamiento de tierras, la ganadería extensiva, la minería ilegal y los cultivos ilícitos, presentó una leve disminución comparado con 2017, en las zonas de mayor importancia medioambiental el accionar de la motosierra fue apoteósico. Las 59 áreas protegidas del país registraron un 69 por ciento más de pérdida de bosque entre 2017 y 2018, al pasar de 12.417 hectáreas a más de 21.000 hectáreas. 

En el Parque Nacional Natural Tinigua, ubicado en el sur del Meta, la deforestación tuvo un incremento del 219 ciento (de 3285 a 10.471 hectáreas). Por su parte, la Serranía de Chiribiquete, que abarca territorios de Guaviare y Caquetá, pasó de perder 36 hectáreas boscosas en 2017 a 2.191 hectáreas el año pasado, cifra que incluye su nueva área de ampliación.

Para monitorear la deforestación la empresa utilizó los satélites Landsat−8 de la Nasa, Sentinel−2 de la Agencia Espacial Europea y otros satélites de la constelación Landsat.

Ante este panorama y con el fin de conocer la situación de los bosques amazónicos colombianos, la fundación Saving The Amazon, con el apoyo tecnológico de Servinformación, empresa colombiana líder en localización inteligente y especializada en desarrollo de sistemas geográficos GIS, generó una nueva herramienta de estudio y monitoreo de la deforestación en la Amazonia, utilizando la plataforma Google Earth Engine.  

Según Luis Manuel Faviani, gerente comercial de Servinformación, para monitorear la deforestación la empresa utilizó los satélites Landsat−8 de la Nasa, Sentinel−2 de la Agencia Espacial Europea y otros satélites de la constelación Landsat, los cuales le permitieron recolectar diferentes imágenes de la Amazonia y conocer el estado de las diferentes zonas.

“Este trabajo fue basado en el estudio de M.C. Hansen llamado ‘High-resolution global maps of 21st-century forest cover change’, que dio paso al desarrollo de un algoritmo matemático que permite monitorear la zona desde enero de 2019 hasta la fecha. Asimismo, hicimos un seguimiento constante al estado de la región, que incluye el proceso de reforestación y la actualización constante de la población sobre la situación de la selva amazónica”.

Para el desarrollo de esta plataforma, la empresa hizo uso de imágenes satelitales de Landsat−8 y un monitoreo desde el año 2000 hasta el año 2019. “Estas fotografías cuentan con cuatro capas principales para el estudio forestal, las cuales fueron modificadas y ajustadas según las necesidades de la fundación Saving the Amazon”, informó Servinformación.

Según la empresa, la primera capa muestra la pérdida neta de cobertura forestal e indica en donde no hay presencia de bosque desde el año 2000 hasta el primero de enero de 2019. La segunda es llamada ganancia de cobertura forestal, que indica la ganancia de vegetación densa desde 2000 hasta el 2012.

La deforestación acabó con más de 197.000 hectáreas de bosque el año pasado, afectando principalmente a la Amazonia. Foto: Archivo Semana

“Adicionalmente, implementamos la capa de porcentaje de cobertura vegetal estimado desde el año 2000 y la capa de pérdida de cobertura forestal anualmente que permite realizar un análisis temporal de la pérdida de cobertura forestal y su relación con eventos o manejo ambiental en todo el planeta”.

Faviani apuntó que este proyecto destaca cómo la implementación de diferentes desarrollos tecnológicos, como satélites y algoritmos matemáticos, aportan al monitoreo del estado actual del pulmón del mundo. “Asimismo, se espera que a través de estrategias colectivas gestionadas por Saving the Amazon se logre contribuir a la mejora de la región y al desarrollo de su población”.