Fincas enteras sumergidas en el agua, animales ahogados y cultivos perdidos. El panorama no podía ser más desolador. La magnitud de la tragedia provocada por el desborde del río Caquetá, a la altura de los municipios de Curillo y Solita, aún está por determinarse. 

Por ahora las autoridades hablan de 340 familias damnificadas, pertenecientes a 12 veredas y varios barrios de esas dos localidades. En Curillo, por ejemplo, la creciente inundó el barrio Turbay, mientras que en Solita el agua anegó el barrio La Vega. 

Varios barrios del municipio de Solita resultaron inundados tras el desborde del río Caquetá como, por ejemplo, La Vega. Foto: Alcaldía de Solita.  

Desde el aire solo se observaban los techos de las casas a las que el agua consumió por completo, así como a los campesinos tratando de rescatar sus animales en botes. 

Habitantes de esa región aseguraron que hacía más de 18 años no se registraba una emergencia tan grande. "Ya se están evacuando a las comunidades afectadas, especialmente del sector rural que es el más afectado", señaló William Álvarez, comandante del Cuerpo de Bomberos de Florencia.

Justo Pastor Martínez Ramírez, alcalde de Solita, realizó un llamado al gobierno departamental y nacional para que intervenga en estas localidades, tras asegurar que no cuentan con los recursos para atender a todas las familias damnificadas. El mandatario informó, además, que desde de la administración se han ido entregando mercados a los afectados que aún no han podido ser rescatados. 

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Gustavo Ortega Ramírez, coordinador de la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres de Caquetá, afirmó, a su turno, que la alerta roja se mantenía por cuenta de ola invernal. "Las lluvias seguirán de forma permanente, eso es lo que ha señalado el Ideam, entidad que ha informado que el invierno se extenderá hasta mediados del mes de junio", apuntó. 

Las autoridades temen que la emergencia empeore con el paso de los días, pues el río amenaza con seguir creciendo su caudal, lo que provocaría la inundación de terrenos de las comunidades ubicadas en la ribera de este afluente aguas abajo. En las últimas horas su nivel creció en dos metros.   

La preocupación es que la creciente no ha bajado a Solano y el río Caquetá puede llegar entre 70 u 80 horas a este municipio y en 100 horas al Putumayo, por ello ya se informó al coordinador del riesgo y de Defensa Civil en el vecino departamento”, manifestó Ortega.

Hay más riesgos 

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) advirtió que dada la persistencia de las lluvias en amplios sectores del territorio nacional, se incrementó la susceptibilidad de ocurrencia de crecientes súbitas en los ríos de las regiones Andina y Pacífica, al igual que en los piedemontes llanero y amazónico.

"Estamos manejando varias alertas rojas para el tema del Urabá antioqueño, debido a que se presentaron lluvias bastante fuertes durante el fin de semana y se espera que continúen persistiendo. En esa zona se encuentran los ríos Mulatos, León y San José de Apartadó", indicó Mery Fernández, jefe de pronósticos y alertas del Ideam. 

La funcionaria agregó que la máxima alerta también permanecen los afluentes del sur de Nariño y el suroccidente de Putumayo como, por ejemplo, los ríos San Miguel, Caquetá, Dagua, al igual que el Guapi (Cauca) y Atrato, en Chocó. 

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Fernández señaló que, de igual forma, se mantiene la alerta naranja en los ríos Porce, Nechí, Nare, Fonce, Carare, Lebrija, Sumapaz, Guaviare, Meta, Cusiana y Saldaña.

La jefe de Pronósticos y Alertas del Ideam explicó que actualmente varios ríos registran promedios históricos altos en comparación al mismo periodo del año pasado. El Cauca, a la altura de Juanchito está 4,80 metros por encima, mientras que en La Victoria está en 6,26 metros; en La Virginia, cuatro metros, y en Bolombó, en 4,6 metros. 

"En el río Magdalena, hacia la parte sur, es decir, de Puerto Salgar, está 3,7 metros por encima de la media, mientras que en Puerto Berrío está 4 metros; en Barrancabermeja, un metro; en San Pablo, dos metros y en El Banco, que es la parte más alta tenemos en este instante, está en un nivel de 7,1, cerca de dos metros más alto que el nivel registrado en mayo de 2018, donde el promedio alcanzado fue de 5,4 metros", dijo Fernández, quien agregó que también hay alertas por la creciente de ríos que descienden de la Sierra Nevada de Santa Marta.

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La funcionaria recalcó, además, que el río Atrato tiene un nivel de 5,2 metros; el Meta de 6,7 metros, 2,2 más que la media, y el Cravo Sur 2,4 metros, muy por encima de los 0,60 centímetros reportados en el mes de mayo del año pasado. 

"El nivel de los ríos en gran parte del territorio nacional están en algún grado de alerta. Se recomienda a los ribereños que cuando noten el incremento del nivel de agua del afluente se alejen de la corriente y estén atentos a los planes operativos de las entidades de emergencia", resaltó. 

El Ideam informó que cuentan con una amplia red de monitoreo que se encarga medir el nivel de los ríos de forma constante. "Se recomienda estar atentos a las alertas hidrológicas emitidas en nuestros boletines diarios, los cuales se pueden consultar en la página www.ideam.gov.co, en el enlace http://www.pronosticosyalertas.gov.co/boletines-e-informes-tecnicos", destacó el instituto.