Una expedición formada por 79 mujeres científicas y encabezada por la costarricense Christiana Figueres, líder en la lucha contra el cambio climático y el empoderamiento femenino, partirá el 27 de diciembre a la Antártida desde Ushuaia (Tierra del Fuego, Argentina), para "dar visibilidad a las mujeres en la ciencia".

Una de ellas es Carolina García Arbeláez (@carogarcia1606), abogada, periodista, gerente regional de sostenibilidad de Bavaria, pero sobre todo, una ambientalista comprometida en la lucha contra el cambio climático.

Semana Sostenible habló con ella sobre la expedición, sus expectativas y lo que viene luego de sus tres semanas en la Antártida.

Semana Sostenible: ¿En qué consiste Homeward Bound?

Carolina García Arbeláez: Homeward Bound es una iniciativa que nace en Australia. Fabian Dattner, una activista y experta en liderazgo se da cuenta que la enorme brecha de género que hay en el campo laboral se acentúa en STEM, que quiere decir Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas.

De todas las personas que se gradúan de las universidades 57% somos mujeres, sin embargo solo representamos 45% de la fuerza laboral. Muchas mujeres nunca llegan a ejercer las profesiones, y en el campo del STEM la representación es mucho menor. Solo alcanzamos 35% de este campo laboral. La peor noticia es que cuando se analizan los cargos de toma de decisiones vemos que ahí las mujeres ocupamos menos espacios.

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Conociendo este contexto y además muy preocupada por los efectos devastadores del cambio climático, Fabián Dattner decide montar una iniciativa que busca empoderar a mujeres a lo largo del mundo que están trabajando en cambio climático para darle las herramientas de liderazgo y que puedan influenciar la toma de decisiones y ganar fuerza, unirse entorno a una red para hacer frente a esta problemática, en la que nos estamos jugando el futuro de esta generación y de las siguientes.

Entonces, Homeward Bound es una iniciativa de liderazgo para mujeres que en todo el mundo estamos trabajando en cambio climático. Y, ¿por qué en la Antártida? Porque es una de las regiones del Planeta que está siendo afectada severamente por este fenómeno. Hacer esta expedición en este lugar es reconectarnos con uno de esos territorios que nosotras defendemos día a día con nuestro trabajo.

S. S.: ¿Cómo llegó a hacer parte de la expedición?

C.G.A.: Me enteré de esta iniciativa por dos amigas y colegas. La primera es Mónica Araya, ella es una ambientalista costarricense que trabaja en cambio climático. La conocí en las negociaciones internacionales de este tema. Ella fue la primera latinoamericana en ir la expedición número uno de Homeward Bound. Me contaba su experiencia y yo, obviamente, soñaba con hacer parte de esto. La segunda, fue Sandra Guzmán. Una mexicana que trabaja en finanzas climáticas, ella hizo parte de la segunda expedición. Cuando se abrieron las inscripciones para la tercera ronda decidí aplicar.

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Participan cientos y eligen un grupo que tiene en común su trabajo por el medio ambiente. Llegué a pensar que quizá no me iban a seleccionar, porque si uno ve la misión de Homeward Bound se enfoca en mujeres que trabajan en la ciencia para la toma de decisión. Lo que yo les dije en mi aplicación fue: yo no soy científica, pero estoy del lado de la toma de decisión y mi misión desde ahí ha buscado que lo que se decida esté basado en la ciencia. Creo, por esto, que soy de las pocas que hace parte de la otra cara de la moneda. Es decir, que hace parte del sector privado.

S.S.: En esta expedición, ¿van más colombianas?

C.G.A.: Soy la única colombiana. Somos un grupo de más de 70 mujeres de diferentes lugares del mundo. Siete somos latinoamericanas. En la expedición pasada fue otra colombiana. Ella y yo seríamos, hasta ahora, las únicas nacionales en hacer parte de la expedición Homeward Bound.

S.S.: Entiendo que durante todo el año estuvieron formándose en temas relacionados con cambio climático y medioambiente. ¿Cuál ha sido su mayor aprendizaje?

C.G.A.: Sí. Nos reunimos virtualmente para estar preparadas para esta expedición. Creo que el mayor aprendizaje ha sido en temas de liderazgo. Hemos hecho un proceso muy fuerte de introspección, de poder conocernos muy bien a nosotras mismas, de entender dónde están nuestras fortalezas, debilidades y las oportunidades de mejora que tenemos. Creo que si todas queremos ser líderes de cambio climático tenemos que ser conscientes de cómo queremos ejercer ese liderazgo y cómo podemos mejorar cada día. Creo que esta experiencia ha sido muy valiosa porque es una oportunidad de hacer un alto en el camino y replantear las cosas, conocerse mucho y poder llegar a un punto de vulnerabilidad donde uno termina usándola para empoderarse.

Carolina ya ha tenido la oportunidad de asistir a otras expediciones. Ella es un líder que lucha en pro de reducir los impactos del cambio climático. Foto: Carolina García.

S.S.: Mañana salen a la Antártida, ¿cómo se siente, cuál su gran expectativa?

C.G.A.: Zarpamos desde Ushuaia (Tierra del Fuego, Argentina), y vamos a estar recorriendo diferentes rincones de la Antártida, yendo a las estaciones científicas. Estoy muy emocionada. Es un lugar sin igual en el mundo. Lo más cercano a estar en otro planeta, un lugar fascinante. Entre más leo sobre este sitio más me enamoro. Quedé muy impresionada al saber que más del 60% del agua dulce que hay en el mundo está allí, congelada en capas enormes de hielo. También tengo muchos nervios. Pero, creo que esta será una de las experiencias más lindas que tenga en mi vida. Me siento muy privilegiada y con una responsabilidad enorme porque tengo que llegar y poner en práctica todo lo aprendido, no solo del territorio sino también de las mujeres con quienes compartiré.

S.S.: ¿Cómo cree que esta gran experiencia que está viviendo puede ayudar a Colombia?

C.G.A.: Colombia es uno de los países más vulnerables al cambio climático, y hoy estamos en una situación crítica. El próximo año nos vamos a enfrentar a una sequía. Ya sabemos que más de 300 municipios estarán desabastecidos de agua, además estamos enfrentando una deforestación acelerada. Tan solo el año pasado perdimos 219 mil hectáreas de bosque, entonces, hoy más que nunca necesitamos líderes capaces de hacerle frente al cambio climático en todos los sectores: privado, público, académico, sociedad civil. Con esta experiencia quisiera, primero, informar. Poderles contar a todos los colombianos lo que está pasando en la Antártida, que éste sea el gancho para que la gente se interese en esta problemática.

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Una vez uno se interesa difícilmente puede parar, uno sigue tratando de saciar las ganas de conocer y aprender más para poder actuar. Adicionalmente, me gustaría poder aportar las herramientas que voy a obtener de liderazgo y ese conocimiento de cambio climático para ayudar a la formación de nuevos líderes en Colombia. Llego con muchas ganas de aportar al país, y desde el sector privado donde en este momento estoy jugando un rol, poder también promoverlo, pues es un actor fundamental de la economía y del desarrollo sostenible.

Una expedición formada por 79 mujeres científicas partirá este 27 de diciembre a la Antártida desde Ushuaia (Tierra del Fuego, Argentina).

S.S.: ¿Quién es Carolina García Arbeláez y cómo llega a ser una líder colombiana en la lucha contra el cambio climático?

C.G.A.: Soy una joven líder, ambientalista con una misión muy clara que es dedicar mi vida a proteger el medioambiente. Este amor por el naturaleza y los animales me lo inculcaron mis papás a mi hermana y a mí. Las dos trabajamos por esta misma causa. Soy abogada y periodista. En la universidad descubrí el derecho ambiental internacional donde se estaban discutiendo todas estas problemáticas muy complejas como el cambio climático, que requieren acciones colectivas para su solución y también descubrí y me enamoré del periodismo porque creo que la comunicación y las historias son la mejor forma de conectar a las personas con esto es está sucediendo.

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Trabajé en La Silla Vacía, de ahí pasé a WWF, donde tuve la mejor escuela y el privilegio de trabajar en las negociaciones de cambio climático que lograron que se firmara el Acuerdo de París, que es tal vez una de las grandes victorias del mutilateralismo, y estar ahí cuando eso ocurrió fue, sin duda, una de las mejores cosas que he vivido en mi carrera profesional.

Ahora tengo la tarea de implementar todo esto en el sector privado. Soy la gerente de sostenibilidad de Bavaria. Si el sector privado no se vuelve parte de la solución no se va a poder hacer frente. El sector privado va a tener la misión de ejercer un rol de liderazgo.

S.S.: ¿Qué viene luego del viaje. Hay algún proyecto específico entre manos para Colombia?

C.G.A.: Proyectos muchos. El primero será escribir una historia sobre estas mujeres excepcionales con quienes viajaré. Creo que va a ser muy inspirador para muchas personas en el país, quienes además se sentirán identificadas con todas sus luchas. No solo el éxito, sino todo el camino que han tenido que recorrer. Por otro lado, seguir fortaleciendo las redes de liderazgo de las que hago parte. Por ejemplo, La Red de Líderes Climáticos de Al Gore. Creo que hay que seguir trabajando desde ese frente. Otra red de mujeres ambientalistas, y también seguir fortaleciendo el liderazgo en el sector privado, no solo en relación al cambio climático sino también en género, pues allí hay una gran brecha.

S.S.: Hablar de cambio climático y género no es tan común. ¿Cómo ve usted ese link?

C.G.A.: Sí, pero no porque no estén relacionados, sino porque son dos temas que están invisibilizados. Realmente se conectan desde muchos niveles, desde lo más básico hasta tener mujeres empoderadas, con un control de su planificación, esta es quizá la medida más básica para adaptarnos al cambio climático; hasta tener mujeres empoderadas que estén en la mesa donde se están tomando las decisiones. Necesitamos más mujeres en el Congreso, en la Academia. Necesitamos mayor representatividad, pero sobre todo ser las tomadoras de decisiones. Por eso, esta expedición es tan importante, pues conjuga género, liderazgo y cambio climático en un lugar tan especial y único como la Antártida.