¿Se pudo haber minimizado el impacto del huracán Iota en Providencia? ¿Por qué no se evacuó si desde hacía varios días se sabía que esa isla, al igual que San Andrés y los cayos podrían ser azotadas por un ciclón tropical? ¿Se podía preveer lo que pasó? ¿Se tomaron las medidas necesarias para afrontar su paso?

Estos fueron algunos de los interrogantes que muchos de los usuarios de redes sociales se hicieron este el fin de semana, tras el paso del huracán Iota, el primero de categoría 5 (máxima en la escala de Saffir-Simpson) que se registra con esta magnitud en territorio colombiano. El presidente Iván Duque informó la noche de este lunes que el ciclón tropical, cuyo ojo pasó a unos 30 kilometros de Providencia, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, había afectado, por lo menos, el 99 por ciento de la infraestructura existente en la isla de Providencia y había dejado, hasta el momento, una persona muerta. 

Desde las 4:00 de la madrugada de este lunes festivo se perdió la comunicación con Providencia, razón por la cual aún se desconoce la magnitud de la tragedia. En esa isla residen más de 5.000 habitantes. 

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Y es que desde el comienzo de la semana anterior el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudio Ambientales (Ideam) venía advirtiendo que entre el jueves y viernes ingresará al territorio nacional por el mar Caribe una ola tropical que podría convertirse en tormenta, situación que incrementaría la altura de las olas, las ráfagas de viento y las lluvias que estarán acompañadas de tormentas eléctricas.

El viernes, cuando el Instituto informó que la onda tropical se fortaleció y había alcanzado la categoría de tormenta tropical y que el sábado en la tarde se convertiría en el huracán, esta se encontraba a 324 kilómetros de Punta de Gallinas; a 816 kilómetros de San Andrés, y a 769 kilómetros de las islas Providencia y Santa Catalina, desplazándose a una velocidad de seis kilómetros por hora, con vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora.

Distancia que daba el tiempo suficiente, según varios usuarios, no solo para haber hecho recomendaciones y activar los planes de contingencia, sino también para haber evacuado las zonas y barrios donde más fuerte pegaría el ciclón. Algunos daban como ejemplo lo que han venido realizando las autoridades de Nicaragua en donde fueron evacuadas 70.000 personas y dispuestos 1.200 albergues antes de la inminente llegada de Iota.

El senador Gustavo Bolívar sostuvo, a través de su cuenta de Twitter, que “contrario al terremoto u otro tipo de tragedias, el huracán da tiempo a tomar medidas. Dios quiera no suceda nada en San Andrés y Providencia, pero pienso que el gobierno debió evacuar, por lo menos, Providencia. Sus construcciones son muy frágiles”.

A su turno, el senador Gustavo Petro, indicó "volvimos a la tesis de responder a las emergencias después que se produce el daño y no a la política de disminuir el riesgo previniendo los daños"

Duque respondió 

Frente a estos argumentos y los interrogantes de los usuarios de redes sociales, el presidente Iván Duque indicó que Colombia tenía un protocolo, a través del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo para enfrentar la temporada de ciclones tropicales. 

"Colombia siempre desde el mes de mayo lo activa hasta el 30 de noviembre cuando termina la temporada de huracanes. En el caso particular de Iota venía siendo advertida por el Ideam como una tormenta tropical y entre las 7:00 de la noche del día del domingo y las 7:00 de la mañana del lunes, se transformó en un huracán categoría 5, en un hecho sin precedentes en nuestro territorio", apuntó el Jefe de Estado en una entrevista en Noticias Caracol.  

Explicó que lo que había ocurrido en el país era algo similar a lo que ocurrió en Estados Unidos con el huracán Katrina. "Estamos hablando de la máxima categoría de huracanes y, por supuesto, ver su transformación en un tiempo tan corto de una tormenta tropical a un huracán categoría 5 fue algo que no habíamos visto en nuestro país", añadió.

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El mandatario sotuvo que, no obstante, el sistema de gestión del riesgo ha estado operando en Providencia. "El señor Alcalde con el Cuerpo de Bomberos, la Defensa Civil, la Cruz Roja y la Unidad Naciocional de Gestión del Riesgo venían tomando todas las medidas. Había también un protocolo de evacuación hacia los albergues, pero claro, un huracán de esta magnitud no lo pude preveer nadie y sobre todo una transformación en un periodo tan corto", dijo. 

Duque aseguró que le Gobierno esperaba, en la medida de lo posible, no tener pérdidas mayores de vidas humanas. "Todas las vidas nos duelen, nos importan y por eso esperamos que esa afectación no sea grave. Por otro lado, para la reactivación y recuperación de infraestructura tenemos un plan que, además nos sirve, a partir de la experiencia de lo que ocurrió en el año 2005 con el paso huracán Beta para hacer una reconstrucción en el menor tiempo posible", apuntó.  

Ese año el huracán Beta dejó como saldo 30 personas heridas y 913 familias (3.074 personas) afectadas en la Isla de Providencia. 

El presidente Duque afirmó que ya se contaba con un plan de contingencia de tiempo atrás. "Estaremos llegando cuando el clima nos lo permita, haremos el blance de damnificados y el registro de infraestructura averaida. Nuestra meta está en un plan de reconstrucción en el menor tiempo tiempo posible, una vez hagamos el balance total de los daños de viviendas, de infraestructura vial, energética, etc., pero el mensaje es claro: estaremos allí y no dejaremos desamparados a absolutamente nadie, hasta que no tengamos nuevamente parada toda la infraestructura y toca la capacidad logística, operacional y económica de la isla de Providencia", manifestó Duque. 

2020 bate récords 

Este será recordado como el año con más actividad de huracanes en el Atlántico en toda la historia, desde que se hacen registros oficiales en 1851. Hasta ahora, desde que inició la temporada el 16 de mayo con Arthur, se han presentado 30 tormentas de este tipo, en comparación con 2005, año en que se presentaron 28 fenómenos naturales de esta índole.  

Arthur, Bertha, Cristóbal, Dolly, Edouard, Fay, Gonzalo, Hanna, Isaías, Josephine, Kyle, Laura, Marco, Nana, Omar, Paulette, René, Sally, Teddu, Vicky, Wilfred, Alpha, Beta, Gamma, Delta, Epsilo, Zeta, Eta, Thera e Iota, son los nombres que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA por sus siglas en inglés) les ha dado a cada una de las tormentas que se han registrado en estos siete meses

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Kappa sería bautizado el próximo de llegar a presentarse, aunque NOAA informó que la temporada de huracanes finalizará el próximo 30 de noviembre, con algunas tormentas adicionales.

Este año también será recordado el catedrático del Departamento de Ciencias de la Tierra, Atmosféricas y Planetarias del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Kerry Emanuel, quien fue premiado por haber sido el primero en establecer una relación entre el cambio climático y los huracanes. Sus hipótesis le atinaban a la intensificación de huracanes y tifones producto del calentamiento global. De hecho, su investigación ha abierto nuevas vías para estimar el riesgo asociado con fenómenos climáticos extremos.