Los coletazos de la pandemia del coronavirus han hecho tambalear a la economía mundial. Con la cuarentena obligatoria, millones de empresas se vieron obligadas a cerrar sus puertas, panorama que desató una ola de desempleos de la cual no se han salvado ni las grandes potencias económicas como Estados Unidos.

Collin O‘Mara, presidente de la Federación Nacional de Vida Silvestre de Estados Unidos (National Wildlife Federation), afirmó que casi 7,7 millones de trabajadores menores de 30 años están desempleados en el país americano, de los cuales tres millones de jóvenes abandonaron sus puestos de trabajo durante el último mes. 

Le puede interesar: Movimiento ambientalista colombiano sembrará 100.000 nuevos árboles a 2022

“Esto indica aproximadamente uno de cada tres trabajadores jóvenes, la tasa más alta en el país desde que Estados Unidos comenzó a rastrear el desempleo por edad en 1948. Casi 40 por ciento trabajó en los sectores minoristas y de servicios de alimentos. Como los jóvenes suelen ser los contratados más recientemente, son los primeros despedidos, especialmente los de color”, aseguró O’Mara en una columna publicada por el diario The New York Times.

La siembra de árboles por parte de los jóvenes sería una opción para la crisis económica y ambiental del planeta. Foto: Jhon Barros.

Para el presidente de la Federación Nacional de Vida Silvestre, una posible solución para abordar la crisis del desempleo que viven los jóvenes estadounidenses, es crear una versión del Cuerpo de Conservación Civil fundado por el presidente Franklin Roosevelt en 1933, cuando el país enfrentaba un momento de crisis nacional.

Le puede interesar: Siembran más de 1.000 árboles nativos en zona afectada por la ganadería en Villapinzón

El objetivo de Roosevelt fue contratar hombres jóvenes desempleados para proyectos de silvicultura, conservación de suelos y recreación. “Para 1942, los 3,4 millones de participantes del ejército de árboles de Roosevelt habían plantado más de 3.000 millones de árboles, y construido cientos de parques y refugios de vida silvestre”, revela O’mara en The New York Times.

O’Mara indica que este ejército de jóvenes dedicados a sembrar árboles sería una opción para afrontar el desempleo y luchar contra los estragos del cambio climático, como los incendios, inundaciones, huracanes y sequías.

En Colombia, son cada vez más los jóvenes que participan en jornadas de siembra. Foto: Jhon Barros.

“Los parques nacionales y refugios de vida silvestre tienen 20.000 millones de dólares en mantenimiento diferido. 80 millones de acres de bosques necesitan rehabilitación, medio millón de minas de carbón y roca dura están abandonadas y miles de pozos de petróleo y gas requieren una recuperación. Más de 12.000 especies de vida silvestre y plantas en riesgo requieren de la conservación”, cita la columna del diario estadounidense.

El experto considera que este campo de acción es una opción para consolidar millones de empleos inmediatos, al asegurar que los trabajos de restauración respaldan hasta 33 empleos por una inversión un millón de dólares. “Todas las comunidades deben beneficiarse, incluidos los jóvenes de color e indígenas. Los estados, gobiernos locales y tribus deben ser socios e incluir oportunidades educativas”, indica en The New York Times.