Para entender de qué se trata el proyecto social Gram Vikas, hay que retroceder 47 años y aterrizar en la guerra entre India y Pakistán.

Ese conflicto causó que 10 millones de pakistaníes se instalarán en la India. Se produjo una oleada de migrantes que necesitaron ser atendidos y mantenerlos con vida fue entonces el desafío.

A finales del siglo XX otro episodio convulsionó el país asiático: algunas inundaciones y el ciclón Odisha golpearon el estado de nombre homónimo y mató a miles de personas.

El hindú Joseph Madiath conversó con varios de los integrantes de las empresas que se vincularon al evento y les hizo algunas sugerencias desde su experiencia. Foto: César Briceño.

Todo esto lo vivió Joseph Madiath, quién llegó a Odisha como voluntario como del Movimiento de Jóvenes Estudiantes para el Desarrollo (YSMD por sus siglas en inglés), Chennai, para atender a las víctimas.

Esas experiencias formaron a Madiath el activista detrás de Gram Vikas: una organización sin ánimo de lucro creada en 1979 y liderada por Madiath, la cual busca dignificar la vida de las comunidades rurales y de la comunidad indígena adivisi en la India.

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¿Cómo? A través del desarrollo sostenible. Gram Vikas genera acciones para mejorar la calidad de las personas en Odisha, Jharkhand, Madhya Pradesh, Andhra Pradesh, Chattisgarh, Bengala Occidental y Nagaland, siete estados de la India.

Durante la Cumbre de la Sostenibilidad Madiath compartió la magnitud del trabajo realizado en Gram Vikas y los logros que han impactado en la salud, la educación, la conciencia y la infraestructura de estas comunidades.

A partir de la presentación de proyectos y el trabajo mancomundado con las empresas, Joseph Madiath ha logrado mejorar la calidad de vida de centenares de personas. Foto: César Briceño.

Antes, enfermedades como la lepra, malaria y gastroenteritis eran fatales. En la India las condiciones de salubridad son precarias y más, en las comunidades alejadas, pues el 80% de morbilidad rural en ese país se debía a la ingesta de agua no potable. Adicionalmente muchas de las aldeas no cuentan aún con electricidad.

Teniendo ese tipo de factores de exclusión y perdición social, Gram Vikas entró en acción. La organización detectó cinco áreas de trabajo, de las que la mayoría de ellas conducían a un mismo tema: solucionar el acceso y el sistema al recurso hídrico.

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¿Qué generó este plan de desarrollo?

Las mejoras fueron totales. Se redujo, por ejemplo, en un 85% el contagio de enfermedades a través del agua.

Socializar el problema con toda la comunidad hizo posible la construcción de casas permanentes y resistentes a desastres, diseñadas con baños y duchas, acción que evolucionó el desarrollo en las zonas y el sistema financiero (en vez de utilizar un enfoque de subsidios, involucraron a las familias con un enfoque de préstamo).

Madiath impulsa a las comunidades para que se empoderen y busquen soluciones a sus problemas. Foto: César Briceño. 

Se dio también la participación de hombres y mujeres en igualdad de condiciones. Las personas contribuyeron en la construcción de las edificaciones, se construyeron 55,000 plantas a base de biogas, cuatro escuelas residenciales (que acogen a más de 1.300 estudiantes), se instalaron más de 900 sistemas de suministro de agua, se generaron páneles solares para 70 aldeas y cinco de estas cuentan ya con acceso a bio-diesel para llevar a cabo diferentes actividades caseras.

En los últimos años, 1.311 aldeas fueron impactadas positivamente y 75.391 familias se beneficiaron. En total, una comunidad de 402.579 personas viven mejor gracias a este tipo de iniciativas.

“Encuentro una gran satisfacción al trabajar con comunidades en las áreas rurales. No me imagino trabajando en un banco. En realidad es algo muy egoísta. Esta es mi satisfacción personal, pero eso ha llevado a este tipo de cosas como Gram Vikas. Ahora, el desafío actual es dejar que las comunidades sean las que identifiquen sus propias necesidades y que, luego, las compañías y el gobierno los asistan y asesoren para que logren resolverlas”, concluyó el activista.