Los dos últimos años de trabajo para EPM estuvieron marcados por la contingencia del Proyecto Hidroeléctrico Ituango.  Esta situación no solo afectó a la organización a nivel técnico, jurídico y económico, sino también social y ambiental. Una de las mayores lecciones para la empresa y para el sector es que, sin importar la situación, las comunidades son la prioridad.

Luego del taponamiento de los túneles en el proyecto, todavía falta mucho trabajo para la puesta en marcha exitosa de la hidroeléctrica de Ituango. Sin embargo, la obra avanza y eso ratifica el mensaje más importante que esta experiencia le deja a EPM: a pesar de haber recibido quizás el golpe más fuerte para la empresa en toda su historia, lo viene superando con éxito. 

En una industria que se transforma constantemente y que exige estar a la vanguardia con los cambios y las nuevas demandas del mercado, las innovaciones tecnológicas deben ir  de la mano con el objetivo de lograr legitimidad en la sociedad. Sin duda, cuando las poblaciones sienten que el actuar de las empresas la beneficia, les dan su respaldo. 

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La gente se beneficia con EPM gracias a un conjunto de acciones e iniciativas que hacen parte del día a día de la empresa. La responsabilidad social de EPM está soportada en tres pilares, que son transversales a todos los proyectos y las líneas de negocio: cuidar los recursos naturales, garantizar el bienestar de los consumidores y distribuir los beneficios y la rentabilidad de la empresa con la sociedad.

EPM es una de las empresas más activas en la protección del medio ambiente en el país. Actualmente, el trabajo está orientado a cumplir una meta ambiciosa para lograr un impacto positivo en el cuidado de los recursos: cuidar y conservar 137.000 hectáreas de cuencas y bosques hasta 2025. Otras de las prioridades de EPM es fomentar la movilidad eléctrica. La instalación de 20 estaciones eléctricas y el apoyo financiero para la compra de buses eléctricos en la ciudad son solo algunas de las acciones que integran la estrategia de transformar la movilidad en Medellín y en otras ciudades. Si una empresa no se proyecta como una organización que preserva los recursos naturales para las generaciones futuras, la sociedad la va a rechazar.

A nivel social la principal meta de EPM es garantizar el acceso del 100 por ciento de los ciudadanos a los servicios públicos que ofrece la empresa. Actualmente, el 96 por ciento de los usuarios en los lugares con presencia de EPM tiene acceso a los servicios públicos. Ese cuatro por ciento faltante es una tarea en la que hace falta avanzar para garantizar no solo los servicios, sino su suministro de calidad y con buena continuidad.

La preocupación por brindar bienestar a los hogares y oportunidades a la industria a través de un servicio de calidad debe ser genuina. En ese sentido, parte de los beneficios y la rentabilidad que genera EPM son utilizados para fomentar el crecimiento y el desarrollo de la ciudad. Este conjunto de acciones y principios hace que la gente sienta mucho orgullo por EPM y respalde a la empresa en los momentos difíciles. 

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La gestión de las empresas de la industria eléctrica orientada hacia el cumplimiento de objetivos que sean coherentes con las necesidades de la sociedad también hará parte de la próxima edición de la Feria Internacional de la Industria Eléctrica (FISE). Además de ser un espacio espacio para que los empresarios se encuentren y cierren importantes negocios, FISE es el escenario para enriquecer el diálogo sobre el futuro de la industria eléctrica en Colombia y la región. En esta ocasión, EPM participará con algunas de sus propuestas en movilidad eléctrica y nuevas fuentes de energía. Además llegará como un actor que apoya proyectos de innovación que necesitan un respaldo para consolidarse y aportarle bienestar a la sociedad.