Una luz de esperanza se ha vuelto a abrir para el mundo de la conservación animal que lucha contra la extinción de las especies. Después de 13 años de vivir juntos en un zoológico de Hong Kong, Ying Ying y Le Le, dos pandas gigantes, lograron ponerse de acuerdo para aparearse.

La noticia fue recibida con beneplácito ya que este tipo de mamíferos se encuentran categorizados en estado de conservación vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), además porque estos animales se caracterizan por su libido baja o deseo sexual, razón por la cual es poco probable que en los días que dura su temporada de apareamiento logren estar juntos y fecundar, situación que pone en riesgo su supervivencia, pues tanto en cautiverio como de manera silvestre ocurre lo mismo. 

En 2014, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés) estimó que solo quedaban 1.864 pandas gigantes en el planeta. 

Le puede interesar: Pandas gigantes volverán a China

"El exitoso proceso de apareamiento natural es extremadamente emocionante para todos nosotros, ya que la posibilidad de embarazo a través del apareamiento natural es mayor que la inseminación artificial", indicó Michael Boos, director ejecutivo de operaciones zoológicas y conservación del Ocean Park, lugar en donde se encuentra la pareja de osos, en un artículo publicado en el diario The New York Times. 

Boos señaló que desde la llegada de Ying Ying y Le Le, ambos de 14 años, a Hong Kong en 2007, los intentos de apareamiento natural no han tenido éxito, luego de años de prueba y aprendizaje. No es seguro que Ying Ying haya quedado embarazada y solo hasta 14 a 17 días antes del nacimiento se podrá detectar, mediante ecografías, si una cría viene en camino, tras cumplirse un periodo de 72 a 324 día de gestación.

Le sugerimos: El bebé panda Yuan Meng celebra su primer cumpleaños en un zoo de Francia

Al notar que los niveles hormonales de Ying Ying habían cambiado, los funcionarios supieron que este lunes en la mañana podría registrarse el momento romántico que por tanto tiempo estuvieron esperando. Decidieron entonces, de manera oculta y silenciosa, tomar algunas fotos para inmortalizar el momento que quedó plasmado en un tierno abrazo de Ying Ying y Le Le. 

Para los funcionarios del parque esta pareja de osos quizás solo requería algo de privacidad, estar solos, sin turistas observándolos cada minuto. Y es que el Ocean Park cerró sus puertas al público el pasado 26 de enero como parte de las medidas adoptadas por Hong Kong para combatir el contagio del coronavirus.