Desde finales del año pasado se empezó a cuestionar la decisión del Estado colombiano de construir una base naval en el Parque Natural Gorgona, en el Pacífico colombiano. La idea es instalar una base naval para la Armada, con instalaciones para sus miembros y un radar de alta potencia, con el objetivo de controlar el narcotráfico y la pesca ilegal en esta zona del país.

A pesar de la creciente controversia, la licencia ambiental para el proyecto fue otorgada por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) en el 2015 a través de la resolución 1730. Sin embargo, la polémica se activó gracias a miembros del Comité Científico del Parque Gorgona quienes enviaron una carta a Parques Nacionales, asimismo, la Procuraduría Delegada para Asuntos Ambientales hace pocos días señaló que la Anla deberá responder todas las inquietudes que la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales tiene sobre el proyecto. Semana Sostenible habló con el contraalmirante Andrés Vásquez, comandante de guardacostas de la Armada, para conocer la posición de esta institución sobre la polémica.

Semana Sostenible: ¿Desde cuándo la Armada y el Ministerio de Defensa empezaron a hablar de hacer presencia en el Parque Nacional Gorgona?

Andrés Vásquez: La iniciativa de construir una subestación de guardacostas comenzó en el 2010 como parte del plan de desarrollo 2030 de la Armada Nacional, por ser un área de importancia para la seguridad y defensa de Colombia. Un atentado en noviembre de 2014, donde fue asesinado un oficial y fueron heridos tres miembros de la Policía, obligó a que aceleráramos la puesta en marcha de este proyecto. Incluso, Parques Nacionales, a través de su directora Julia Miranda, pidió que la presencia de la Armada se hiciera lo más pronto posible.

Semana Sostenible: Pero con la desmovilización de las Farc, ¿eso no dejaría de ser un problema?

A.V.: Lo sería si fuera el único problema. Sin embargo, está el tema del narcotráfico y de delitos de todo tipo, entre ellos los ambientales.

Semana Sostenible: ¿Cuál es la magnitud de esos problemas?

A.V.: En el 2016 la Armada rescató a 960 personas que tuvieron un accidente en altamar, de las cuales 400 fueron socorridas en esta área del Pacífico. También, se recuperaron 130 embarcaciones (de recreo, de buzos, de transporte, entre otras) de las cuales 37 se localizaron cerca a Gorgona.

En el 2015 incautamos 22.000 metros cúbicos de madera provenientes de bosques cercanos, el año pasado decomisamos 17.000 y en lo que va corrido de 2017 ya llevamos 5.000. Por otra parte, en el 2015 recuperamos 17.000 especies marinas que fueron devueltas a su hábitat natural y en el 2016 la cifra fue de 15.000.

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El año pasado la Armada incautó 178.000 kilogramos de clorhidrato de cocaína, que se paga aproximadamente a 35.000 dólares por cada kilo en el mercado negro. De ese total, 120.000 kilos fueron incautados en la zona de influencia de Gorgona. Si a eso se le suman otros delitos como trata de personas y pesca ilegal, es fácil ver la importancia que tiene la subestación. Si no la tenemos ahí, nos quita tiempo de reacción debido a la distancia de Guapi (Cauca) a la isla (aproximadamente 30 kilómetros).

Semana Sostenible: Usted menciona una subestación mientras que otros hablan de base naval y de estación. ¿En qué se diferencian?

A.V.: Una base es un gran complejo naval. De hecho, en Colombia solo tenemos cinco. Una estación tiene más de seis botes, denominados unidades de reacción rápida y cerca de 50 personas. En el caso de una subestación, esta tiene solo dos o tres botes como máximo y entre 10 y 15 personas.

Semana Sostenible: Aun así, los científicos aseguran que los impactos ambientales son altos

A.V.: La subestación tendrá un área total de 600 metros cuadrados que estarán distribuidos en: la construcción de un muelle donde ya había un muelle; una casa que se construirá de acuerdo a todas las especificaciones técnicas que nos pidió Parques, en una cancha de fútbol que ya existía en el lugar; y una antena de radar en el cerro La Trinidad, zona donde la entidad ya tiene instalados unos equipos de monitoreo.

Nosotros no elegimos el sitio, nos lo impuso Parques. Son 600 metros cuadrados versus las instalaciones que ya están construidas, las cuales abarcan 116.000 metros cuadrados. Eso equivale al 0,5% de lo que ha sido intervenido por Parques Nacionales y el Comité Técnico Científico. Ellos allí tienen campamentos, tiendas, laboratorios y alojamientos.

Semana Sostenible: ¿Es posible que el radar afecte a aves y murciélagos?

A.V.: Nos dijeron que el radar afectaba el radar de los murciélagos. Este mamífero produce sus ondas acústicas en frecuencias entre los 20 y los 200 hertz, mientras que el radar produce ondas electromagnéticas en los megahertz y los gigahertz. Jamás interferirán entre sí.

El artefacto que se instalará se denomina de estado sólido. Esto significa que es de alta tecnología y transmite energía a muy baja potencia. Los radares antiguos transmitían de 1.000 vatios para arriba y estos transmiten a 200 vatios, gracias a que tienen unos receptores muy sensibles. Es como tener dos de los bombillos de su casa.

Semana Sostenible: ¿Cuáles son otras de las objeciones que tienen los científicos?

A.V.: Dicen que nuestros botes pueden afectar a las especies marinas cuando se acercan a la playa. Yo les contesté que nuestros botes son similares a los que utilizan ellos. Sinceramente, no creo que ellos lleguen nadando.

Semana Sostenible: Volvamos un poco atrás. ¿Es verdad que sus estudios de impacto ambiental estaban incompletos y fueron hechos a la carrera?

A.V.: Nos pidieron que entregáramos el estudio de impacto ambiental antes de que terminara el 2015. Incluso, Parques Nacionales destinó parte de sus recursos para eso, porque fueron ellos mismos los que pidieron la subestación.

Luego nos dijeron que debíamos presentar un plan de compensación, preguntamos en qué parámetros debía ser y así lo hicimos. Después nos pidieron una caracterización básica en los sitios donde se hará el muelle, la casa y la instalación de la antena. Ahora nos dicen que completemos la caracterización básica y en eso estamos en este momento.

Semana Sostenible: ¿Y eso cuánto puede demorar?

A.V.: Nos tomará un mes o un mes y medio.

Semana Sostenible: ¿Se podría afectar el turismo con la presencia de la Armada en la isla?

A.V.: Por el contrario, la gente se sentiría más segura y viajaría con mayor confianza.

Semana Sostenible: ¿Cuándo cree que entrará en operación la subestación?

A.V.: Podríamos comenzar a construir a inicios de septiembre y en enero o febrero de 2018 ya estaría en funcionamiento. Lo que hay que hacer no es nada diferente a lo que ya está hecho.

Semana Sostenible: ¿Cree que el proyecto se “echará para atrás”?

A.V.: En los informes que ha sacado el Comité Técnico Científico no hay ni una sola cifra, todos son argumentos sostenidos de nada. Nosotros tenemos datos reales, respondemos a los clamores de la comunidad y de las mismas autoridades. En la tierra usted encuentra Policía, testigos y pruebas, en el mar no. Además, la afectación ambiental que se causaría es mínima.

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