Valle de Cocora en Salento. Foto: Cesar David Martinez/SEMANA.

Esta semana a través de la plataforma Change.org se dio a conocer un nuevo escándalo ambiental que permitiría la megaminería en Salento (Quindio), en cercanías al Valle de Cocora y el Parque Nacional Natural de los Nevados. Estas zonas que deberían ser objeto de protección por parte del Gobierno ahora parecen ser un botín más para la locomotora minera que poco a poco está acabando con los recursos naturales de nuestro país.

Bajo el hashtag #NoalaMegamineraenSalento la petición de la personera del municipio de Salento, Tatiana Herrera, ha tomado fuerza y ha captado la atención de ambientalistas y legisladores. Una red colaborativa que ha tomado fuerza gracias a sucesos como la revocatoria de la licencia ambiental en cercanía a Caño Cristales y el movimiento que busca parar el fracking en San Martín (Cesar). (Vea: Así están destruyendo a la serranía de La Macarena)

La historia en Salento comenzó entre febrero y abril de 2016, cuando las autoridades del municipio quindiano fueron notificadas por la Agencia Nacional de Minería sobre los trámites que se encuentran en curso para estudio y evaluación para la extracción de minerales de oro, platino y sus concentrados. Puntualmente serian tres las concesiones para megaminería que se encuentran en curso en el municipio. 

En el informe entregado por la Agencia se determinó que las áreas de estas solicitudes no se encuentran superpuestas a ningún área excluida de la minería y en el texto se le dio a la administración municipal un plazo 30 días para pronunciarse acerca de los trámites precisando que su concepto debía ir sustentado en estudios técnicos, sociales y ambientales.

A pesar del poco tiempo que se brindó, en el trámite de estas solicitudes, las autoridades municipales se percataron de otras licencias que ya están concedidas. Así el gobierno de Salento vio que no tenía la capacidad técnica ni administrativa para poder defender su territorio de la amenaza de la megaminería.

Esta tabla que muestra las zonas de los títulos mineros que estarían en concesion y su superposición con áreas de páramo.

Desde la Personería Municipal y la Mesa Ciudadana están invitando a todos los ciudadanos a movilizarse jurídica, política y socialmente para proteger el territorio. “La comunidad está con una impotencia porque no sabe qué hacer, por eso desde la personería estamos emprendiendo toda una cruzada para fortalecernos y lograr llegar hasta las últimas consecuencias legales para parar estos proyectos”, aseguró a Semana Sostenible la personera Tatiana Herrera.

En el municipio, están armándose con toda la información posible para instaurar una acción popular, y de ser posible seguir el ejemplo de la ciudad e Ibagué y llamar a una consulta popular en el municipio o en varios de estos entes territoriales en simultáneo. Sin embargo, hace pocos días el Gobernador del Quindío, Carlos Osorio, afirmó al diario El Tiempo que no se va a convocar a una consulta popular. A pesar de las reiteradas peticiones de varios municipios y de una carta del coordinador de la Red Nacional de Iniciativas Ciudadanas por la Paz (Redepaz) en Quindío.

El mandatario no ve viable la propuesta, ya que según el “no hay que consultarlo, nosotros lo tenemos claro, no hay un solo quindiano que no esté de acuerdo que los recursos que tenemos los debamos cuidar, nuestra riqueza es el agua no los minerales”, dijo Osorio a El Tiempo. “Para qué vamos a consultar una cosa que ya sabemos, esto es de las pocas cosas que hay un consenso general de partidos, movimientos e instituciones, no a la megaminería” añadió.

Mientras esto ocurre a nivel departamental, en Salento siguen con su cruzada ya que ven que en movilización social puede estar la clave para defender sus recursos, “estamos estudiando la acción popular, luego la impulsaremos en el municipio y además estamos desarrollando jornadas de capacitación para las personas para que vean que es lo que está pasando”, asegura Herrera.

Y es que el área es un ecosistema vital y con una fragilidad latente. El 87% de Salento hace parte el Distrito Regional de Manejo Integrado, una zona hace parte de una estrategia de conservación y utilización sostenible de la biodiversidad. Además, Salento provee de agua a Circasia en un 70%, y brinda el recurso hídrico a Armenia, Calarcá y La Tebaida.

Pero lo inaudito es que el Valle del Cocora, rico en biodiversidad, estaría en peligro por estas actividades, la palma de cera, el loro orejiamarillo, el condor de los Andes y el águila crestada, serían algunas de las especies que afrontarían dificultades para su subsistencia.

De momento, para el 19 y 20 de mayo en el municipio programó un encuentro de responsabilidad del territorio donde se lanzará oficialmente la defensa del municipio, allí se espera tener la participación de alcaldes de otros municipios y porque no pensar en una consulta popular por en el departamento, sin embargo, se necesita que varios municipios se unan a esta causa que más allá de buscar entorpecer procesos defienden el recurso más valioso para el ser humano y la biodiversidad de una zona privilegiada de Colombia.

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