La declaración conjunta de interés se firmó hoy durante la Cumbre del Clima, COP25 en Madrid, y alarga la cooperación Noruega, Reino Unido y Alemania para salvaguardar los bosques de Colombia y mitigar el cambio climático. La cooperación se extendió hasta el 2025. La alianza inició oficialmente en la COP21 de cambio climático de París en 2015.

El mensaje de esta cooperación bien puede entenderse como un espaldarazo internacional a la lucha contra la deforestación en el país que comparte la Amazonia con Brasil y 7 países más, actualmente el hervidero de biodiversidad más presionado por la pérdida del bosque en el mundo.

“A través de esta alianza, Colombia está ganando la batalla contra la deforestación y, precisamente, con ese objetivo se estableció el Consejo Nacional para Combatir la Deforestación y Otros Crímenes Ambientales Asociados (CONALDEF). Ahora, en esta nueva fase de cooperación con Noruega, Alemania y Reino Unido, seguiremos fortaleciendo nuestra capacidad para reducir la creciente tendencia de deforestación a escala local y fomentar beneficios económicos y sociales”, asegura Ricardo Lozano Picón, Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia.

En la COP25, Colombia recibe más apoyo internacional para frenar la deforestación, la peor problemática ambiental e nivel nacional.

Los reportes nacionales oficiales demuestran que la deforestación en Colombia disminuyó en 2018 en comparación con 2017. Esta tendencia, de acuerdo con Minambiente, se ha mantenido en 2019.

“La ambición y compromiso de Colombia para reducir la deforestación es de importancia global”, dijo Ole Elvestuen, Ministro de Clima y Ambiente de Noruega y agregó que “no podemos frenar el cambio climático sin detener la deforestación. La comunidad internacional debería sumarse para movilizar millones de dólares al año con el fin de apoyar a los países boscosos a lograr la reducción de sus emisiones”.

Por su parte, Svenja Schulze, Ministro de Ambiente de Alemania, dijo que “Estamos unidos en los esfuerzos para reducir la creciente presión de los bosques y demuestra los compromisos de nuestras naciones para impulsar acciones climáticas ambiciosas. Estamos convencidos que las economías prósperas y los ecosistemas saludables son interdependientes”.

La Amazonia es la principal víctima de la deforestación en Colombia. Foto: FCDS.

Compromisos de Colombia

El acuerdo firmado por los países cooperante establece que para el 2022, 147.000 hectáreas de bosques deberán estar protegidas y libres de deforestación por ganadería.

De igual manera, para dentro de dos años Colombia incluirá 195.000 hectáreas adicionales bajo el programa de pago por servicios ambientales, añadiendo tierras ubicadas en territorios colectivos de comunidades étnicas.

Igualmente, iniciará la restauración de 200.000 hectáreas en áreas de gran deforestación, incluyendo tierras ubicadas en territorios colectivos de comunidades étnicas.

Y, para 2025, 500.000 hectáreas contarán con un manejo sostenible de sus bosques, como parte del Programa Nacional de Bosques Comunitarios.

Así avanzó la deforestación en 2019 en Colombia

Los reportes de las alertas tempranas por deforestación del Ideam durante los primeros tres trimestres de este año dan algunas pistas e indicios sobre cómo han padecido los bosques del país en lo corrido de 2019.

Catatumbo, zona del departamento de Norte de Santander, fue catalogado en los tres informes como el principal núcleo de deforestación en el país, en especial el municipio de Tibú. La coca, presencia de grupos armados y ampliación de la frontera agropecuaria, fueron catalogados como los mayores verdugos.

El departamento de Bolívar también fue identificado como uno de los mayores núcleos de deforestación en lo corrido de este año. Bosques de sitios como los Montes de María y la Serranía de San Lucas se vieron afectados por la expansión ilegal de la frontera agropecuaria, ganadería extensiva y cultivos ilícitos.

La Amazonia colombiana, víctima predilecta de las mafias deforestadoras, fue gran protagonista durante el primer trimestre de este año, época en la que los árboles cortados son quemados para así dar paso a extensos pastizales para el ganado o simplemente para adueñarse de forma ilegal de las tierras.

Entre enero y marzo, Guaviare perdió más de 14.000 hectáreas de bosque, panorama que en Meta abarcó 12.000 hectáreas y en Caquetá 9.700 hectáreas. De los 10 mayores núcleos de deforestación identificados por el Ideam, seis fueron amazónicos.

Aunque el Ideam informó reducciones significativas en la deforestación de la Amazonia durante el segundo y tercer trimestre, esos meses coinciden con la época de lluvias, tiempo en el cual los aserradores de los bosques no hacen sus nefastas acciones.

La Sierra Nevada de Santa Marta también se vio afectada entre enero y junio de este año.

Los departamentos más deforestados según las alertas tempranas fueron Guaviare, Meta, Caquetá, Norte de Santander, Chocó, Bolívar y Putumayo.

En cuanto a las áreas protegidas, los que concentraron mayores porcentaje de alertas tempranas fueron Catatumbo-Barí, Tinigua, La Macarena, Sierra Nevada de Santa Marta y Chiribiquete.

A nivel municipal las principales víctimas fueron San José del Guaviare, Tibú, Cartagena del Chairá, Sardinata, Riosucio y Puerto Asís.