En cuarto y último debate, la Cámara de Representantes aprobó la prohibición del uso del asbesto en el país. La ponencia aprobada retoma la palabra "prohibir", por lo que no se podrá producir, comercializar, usar ni exportar este material en ninguna actividad en el territorio nacional. 

La decisión adoptada entrará en vigencia a partir del primero de enero de 2021. Ahora la iniciativa pasa a conciliación de Senado y Cámara, para luego ir a sanción presidencial, luego de 12 años tratando de sacarla adelante. De hecho, se cayó siete veces en el Congreso. 

El ponente de esta iniciativa fue el representante de la Alianza Verde, Mauricio Toro, quien luchó hasta el final porque no se abriera la puerta a la producción  y exportación de este material cancerígeno, presente en tejas, tubos, frenos de carros y hasta cemento.

La otra propuesta que estaba en el tintero era la de los representantes Jairo Cristo, de Cambio Radical, y Henry Correal del Partido Liberal. Ellos, por su parte, buscaban reemplazar la palabra “prohibición” por “eliminación”; y permitir que las actividades de explotación y exportación del asbesto se siguieran efectuando por el tiempo de duración de los títulos mineros vigentes, lo cual abría la posibilidad para que se siguiera dando su comercio hasta el año 2036, según datos del Ministerio de Minas.

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MinMinas en concepto técnico sobre el Proyecto, certificó que existen tres títulos mineros para asbesto vigentes en Colombia, de los cuales dos pertenecen a la empresa “Las Brisas Colombia S.A.” y uno de estos títulos podría posibilitar la explotación del mineral hasta el año 2036. Sobre esta empresa, en 2017 la Contraloría General evidenció prácticas peligrosas y posiblemente contaminantes en sus minas.

La Ley que logró ser aprobada en la Cámara llevará por nombre Ana Cecilia Niño, en honor a la mujer que murió luego de luchar por años con un cáncer causado por este material fibroso. 

Silvia Gómez, directora de GreenPeace Colombia, organización que por años ha pedido la prohibición del uso del material en el país, dijo que “hoy podemos decir que el asbesto murió en Colombia, solo le falta el certificado de defunción. Se trata de un logro histórico en donde ganó la salud de los colombianos”.

"Se trata de un logro histórico en donde ganó la salud de los colombianos": Silvia Gómez, GreenPeace Colombia

Este es el producto del trabajo de un movimiento ciudadano que nunca perdió la fe y que logró que se legislara a favor de los derechos colectivos de la salud de las personas y no de los intereses de las industrias. Gómez, también agradeció a todas las personas que estuvieron en frente de esta lucha y que lograron que con esta decisión se comience a salvar la vida de muchos colombianos.

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Esperamos que la conciliación y el trámite presidencial se realicen en un tiempo breve”, añadió Gómez, quien destacó la voluntad de diálogo y acuerdo de los representantes de la Cámara.

El presidente de la Fundación Ana Cecilia Niño, Daniel Pineda, dijo que este es un gran paso en este difícil proceso que se llevó a cabo durante años. A su juicio, este es el resultado de un trabajo mancomunado de diferentes organizaciones, la academia, los científicos y todos los interesados en que no siga muriendo gente por cuenta de los efectos nocivos de este mineral.

“Estamos felices. Ahora ya solo falta esperar la conciliación entre el Senado y la Cámara y que el Presidente Duque la sancione, para que podamos ponerle fin definitivo al uso de este material": Daniel Pineda, director y esposo de Ana Cecilia Niño, víctima del asbesto en Colombia. 

Con la ley se busca proteger la vida de las personas, pues en Colombia ya son más de 1.700 las víctimas que ha dejado este material cancerígeno, en los últimos cinco años.

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Datos manejados por la senadora, Nadia Blel Scaff, autora de la iniciativa, indican que actualmente hay en el país al menos 256 compañías que desarrollan actividades con este material, y el 7 por ciento de los trabajadores; alrededor de 700 están expuestos a contraer enfermedades cancerígenas por causa de esta sustancia.