Valle del Cauca es uno de los territorios más biodiversos de Colombia. En las más de 2,2 millones de hectáreas que lo conforman, hay registradas 10.847 especies de fauna y flora, quienes habitan en ocho biomas y 35 ecosistemas que van desde los complejos de páramo hasta la zona marino-costera en el Pacífico.

Esa vasta biodiversidad vallecaucana es aprovechada por los traficantes de fauna silvestre para lucrar su negocio ilícito, catalogado como el tercero más rentable en el país después del de la droga y las armas. Los animales son capturados en su hábitat natural y luego vendidos en sitios como plazas de mercado o a través de catálogos virtuales. Las especies más raras son llevadas al extranjero, donde son apetecidas por los coleccionistas de animales.

En el departamento, los animales silvestres que son recuperados por las autoridades ambientales y policivas son llevados al centro de atención y valoración de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), donde veterinarios y zootecnistas tratan de curar sus heridas y determinan si pueden regresar a sus hogares natales.

Las tortugas son uno de los animales más traficandos en Colombia. Foto: CVC. 

Muchos animales no logran regresar al hábitat natural, ya que las heridas y enfermedades ocasionadas por la tenencia humana les impide sobrevivir por sí solos. Los que logran recuperarse, vuelven a la libertad en zonas naturales donde las amenazas sean lo mínimo posible.

Ese fue el caso de 34 animales silvestres que permanecían en cautiverio en varias viviendas del departamento, que luego de un proceso de rehabilitación y valoración por parte de la CVC, volvieron a transitar libres en el sector de Maguipi - San Pedro, ubicado en el Distrito de Buenaventura, una zona boscosa y repleta de cuerpos de agua.

Cinco boas fueron liberadas en una zono boscosa de Buenaventura. Foto: CVC.

23 tortugas, un loro, dos guaguas, una babilla, cinco boas constrictor, un tucán rabirojo y un cangrejo azul, recuperaron su libertad y esperan no volver a caer en las garras de los traficantes. 

“El cangrejo azul fue decomisado en un puesto de control en la vía que conduce de Cali a Buenaventura. Los animales silvestres no son mascotas y no deben ser transportados por las carreteras. Estas especies son producto de la entregas voluntarias, rescates o decomisos que hace la policía ambiental y la autoridad ambiental para controlar el tráfico ilegal”, dijo Juan Fernando Ospina, zootecnista de la CVC.  

La babilla es otra de las especies más apetecidas por los traficantes de fauna. Foto: CVC.

Según la corporación, animales como tortugas, babillas y otros reptiles pueden ser portadores de virus y bacterias como la salmonella, que pueden afectar al ser humano. “Por eso no deben ser manipuladas, convivir con personas y estar en cautiverio”. 

La comunidad de Buenaventura está comprometida con la protección de las especies silvestres. Diego Peláez, administrador del hotel Maguipi, indicó que a todos los visitantes y turistas del establecimiento, les advierte sobre la necesidad de cuidar los recursos naturales. “El mundo no tiene vuelta atrás, y si no empezamos desde ya a cuidar el medioambiente no vamos a tener futuro para nuestros hijos”.

Las aves son capturadas para venderlas como mascotas. Foto: CVC.

Controles en Quindío

Entre enero y abril de este año, la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ) ha logrado recuperar 273 animales silvestres en varios operativos de control, una cifra catalogada por la entidad como alta.

Este ha sido uno de los años en el que la autoridad ambiental ha recibido más especímenes por entrega voluntaria de los ciudadanos y en los operativos que realizamos junto a la Policía Nacional, Ejército Nacional y CTI de la Fiscalía”, dijo José Manuel Cortés, director general de la CRQ.

Estos felinos yaguarundí fueron sacados de su madriguera en Montenegro. Foto: CRQ.

Durante los próximos cuatro años, la autoridad ambiental fortalecerá los operativos y retenes en las carreteras para frenar el tráfico ilegal de la fauna silvestre en el departamento. “Aunque Quindío no está catalogado como un departamento extractor de fauna silvestre y alberga aproximadamente 10 por ciento de la biodiversidad nacional, sí es un territorio de tránsito para este negocio ilegal. Por eso fortaleceremos el control en las vías”, anotó Cortés.

La CQR informó que tiene proyectado fortalecer el serpentario del centro de atención y valoración de la fauna, donde hoy habitan siete boas nativas del Tolima y las cuales serán liberadas pronto en ese departamento de la región Andina.“Esta es una de las especies que más llega al centro de atención, por lo que es necesario fortalecer el serpentario y darle todo el manejo técnico”, puntualizó el director de la CRQ.


La ciudadanía hace entregas voluntarias de la fauna que permanace en cautiverio. Foto: CRQ.