En el pequeño pueblo de Costesti, en Rumania, está ubicado el Museo Trovanti: una reserva natural en que alberga unas misteriosas rocas llamadas Trovants. Su nombre significa piedras que crecen porque precisamente eso es lo que hacen. 

Estas rocas pueden tener seis millones de años. Foto: Anca B. vía TripAdvisor

El fenómeno ha llamado la atención de los científicos porque aparentemente son rocas normales. De hecho, según los estudios, las Trovants existen desde hace más de seis millones de años. Inicialmente fueron guijarros, es decir, piedras pequeñas como aquellas que están en los ríos. 

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Pero con el paso de los años su tamaño ha ido aumentando sustancialmente y ahora miden hasta 10 metros y pesan alrededor de 320 kilos. Su crecimiento, sin embargo, es extremadamente lento. Pueden tardar mil años en crecer entre apenas cuatro o cinco centímetros. 

Pueden ser redondas, ovaladas y hasta cilíndricas. Foto: Jazzumbo vía TripAdvisor

Según los expertos están formadas por un núcleo de piedra dura y arena, que funciona como una especie de caparazón. Para analizar su interior los científicos cortaron algunas piedras y encontraron que además de la arena sedimentada tienen sales minerales como carbonatos. Además, pudieron ver que las Trovants tienen anillos, como los que forman el tronco de un árbol, es decir, por capas. Esto les permitió calcular incluso la edad de algunas de las rocas.

Los investigadores atribuyeron su crecimiento a la lluvia. Según explican, cuando llueve el agua presiona las capas de arena y carbonatos que componen la roca, esto presiona las capas inferiores de los sedimentos y así, con los años, empiezan a brotar nuevos relieves. 

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Algunas son redondas, otras ovaladas y hasta cilíndricas, con una superficie lisa. Muchos incluso afirman que las rocas se desplazan hasta 2,5 milímetros por semana, pero los expertos afirman que esto se debe al aumento de masa en un lado específico de la roca lo que produce cierta inclinación. 

Los investigadores concluyeron que son formas de vida inorgánica.