Un muy alto porcentaje de la población colombiana vive en riesgo de amenaza sísmica alta o intermedia. Factores como la falta de planificación e incumplimiento de normas constructivas, sumado a condiciones de pobreza, falta de acceso a servicios públicos y desempleo, incrementan las posibilidades de que más colombianos puedan ser afectados por algún tipo de desastre natural, principalmente en épocas de lluvias. 

A esto se suma el desconocimiento de las comunidades y la falta de preparación para saber cómo reaccionar ante este tipo de eventualidades, por lo que se recomienda consultar los niveles de riesgo a escala departamental y municipal en el Atlas de Riesgo de Colombia, publicado por la UNGRD en el 2018.

El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), Eduardo José González, habló con Semana Sostenible de estos y otros temas que resultan de interés dada la temporada invernal que enfrenta actualmente el país y que ya ha causado no sólo pérdidas de humanas, sino destrucción de infraestructura.

Semana Sostenible: ¿Por qué Colombia es tan vulnerable a que los desastres naturales generen tantas afectaciones (económicas y sociales)?

Eduardo José González: Colombia por su posición geográfica y sus condiciones territoriales y ambientales se encuentra expuesta a múltiples amenazas naturales, como son sismos, inundaciones, deslizamientos, avenidas torrenciales, tsunami, vulcanismo y eventos hidrometeorológicos, entre otros. Sumado a lo anterior, un porcentaje importante de la población se encuentra ubicada en zonas expuestas a la ocurrencia de alguna de estas amenazas. Por ejemplo, según el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente, el 87 por ciento de la población colombiana vive en zonas de amenaza sísmica alta e intermedia. Lo anterior se ve agudizado por acciones como insuficiente planificación del territorio que consideren los niveles de riesgo y falta de cumplimiento de normativas constructivas, así como factores que aumentan la vulnerabilidad social, tales como condiciones de pobreza, falta de acceso a servicios públicos, desempleo, entre otros.

Finalmente, es importante fortalecer el conocimiento del riesgo en las comunidades y generar conciencia para que puedan estar preparados ante la inevitable ocurrencia de un evento.  Un panorama de los niveles de riesgo a escala departamental y municipal puede ser consultado en el Atlas de Riesgo de Colombia, publicado por la UNGRD en el 2018.

S.S.: ¿Se pueden evitar los desastres naturales?  

EJG: En primer lugar, es importante aclarar que los desastres no son naturales, existen fenómenos naturales inevitables, entendidos como toda manifestación de la naturaleza, podemos citar los siguientes: sismos, inundaciones, movimientos en masa, avenidas torrenciales, tsunami y actividad volcánica, huracanes, lluvias, sequías, entre otros.  No todos los fenómenos naturales generan desastres. Los desastres se ocasionan cuando hay la interacción entre un fenómeno natural potencialmente peligroso y una población expuesta a éste. En virtud de lo anterior, es claro que sí es posible evitar los desastres: Y cómo lo podemos lograr?  Reduciendo la  exposición, entendida como la presencia de personas, medios de subsistencia, servicios ambientales y recursos económicos y sociales, bienes culturales e infraestructura que por su localización pueden ser afectados por la manifestación de una amenaza (Ley 1523 de 2012) y la vulnerabilidad, es decir, la susceptibilidad a sufrir daño.

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Para logar lo anterior, es importante fortalecer el conocimiento de las amenazas naturales y de los riesgos a los que pueden estar expuestas las comunidades, fortalecer los instrumentos de planificación territorial, y propiciar conciencia en la población sobre su situación de vulnerabilidad para que puedan lograr condiciones seguras. 

Es importante resaltar que este Gobierno, en cabeza del Presidente Duque ha fortalecido e impulsado el rol de la Gestión del Riesgo en Colombia, dándole la importancia y liderando muchas de las acciones emprendidas en las regiones y trabajando con las comunidades que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad. A través de la UNGRD como cabeza del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo seguimos generando la cultura de la prevención y construyendo una Colombia más preparada.

S.S.: ¿Cuál es el costo económico después de un desastre natural. Ejemplo: Mocoa y ahora Rosas?

EJG: Posterior a la materialización de un riesgo, se tienen identificadas tres etapas; la primera hace referencia al proceso de atención, la segunda a la estabilización y la tercera al proceso de reconstrucción. Estas tres etapas son abordadas en su orden conforme a las capacidades del nivel municipal, departamental y nacional respectivamente, cada vez que se sobrepasen las capacidades locales se escala al siguiente nivel.

Para el caso Mocoa, a través de la UNGRD-FNGRD, se han invertido cerca de 100 mil millones de pesos en las etapas de atención, estabilización y las primeras intervenciones de reconstrucción; sin embargo, se estima en el documento Conpes 3904 de 2017 y en el Plan de Acción Especifico para la recuperación, se han hecho intervenciones por un valor superior a 1,2 billones de pesos.

Para el caso de Rosas en Cauca,  actualmente la entidad territorial adelanta la Evaluación de Daños y Analisis de Necesidades (EDAN), y la verificación de su capacidad técnica y operativa, como medida inicial para establecer acciones prioritarias de atención, estabilización y recuperación.

En la atención incial por parte de la UNGRD, a la fecha se han invertido cerca de 23 millones de pesos en Ayuda Humanitaria de Emergencia, es así que, subsidiaria y complementariamente de  acuerdo a los requerimientos del Ente territorial, brinda los apoyos en el marco del plan de acción específico.

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Es importante informar que cada territorio tiene características particulares y los eventos impactan de manera diferente, por lo tanto las cifras no se pueden generalizar.

S.S.: ¿Cuánto invierte Colombia en gestión y prevención del riesgo de desastres?

EJG: Desde la política de Gestión de Riesgos de Desastres establecida a través de de la Ley 1523 de 2012,   tiene como objetivo la implementación de los procesos de Concomiento del Riesgo de Desastres , Reducción del Riesgo de Desatres y Manejo de Desastres. En este sentido, las inversiones que se han realizado desde el año 2011 el gobierno nacional a través de la UNGRD para dichos procesos es de 2.8 billones de pesos, mediante los cuales ha sido posible fortalecer técnicamente el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.

Estas inversiones corresponden a programas y proyectos orientados al  análisis de riesgo, monitoreo de riesgo, comunicación, intevención correctiva, intervención prospectiva, fortalecimeinto de capacidades institucionales a través de los consejos territoriales de gestión del riesgo de desastres, procesos de asistencia técnica, preparación para la respuesta y recuperación, respuesta y recuperación.

S.S.: ¿Colombia cuenta con los organismos de socorro suficientes para atender las emergencias que se registran?

EJG: El Presidente de la República es quién dirige el Sistema Nacional de Gestión de Riesgo en Colombia y a través de la UNGRD se coordinan las acciones con las siete Entidades operativas que la conforman: cuatro que corresponden a las Fuerzas Militares (Ejército Nacional, Armada Nacional, Fuerza Aérea Colombiana y  Policía Nacional), estas cuentan con equipos especializados para la atención de emergencias y desastres y cubren el 100 por ciento del territorio nacional y tres organismos de socorro: compuesto por funcionarios y voluntarios; Bomberos de Colombia - actualmente existen 765 cuerpos de bomberos, Defensa Civil y Cruz Roja, las cuales cuentan con 31 Seccionales cada una y cubren el 100 por ciento del territorio nacional.

Adicional a este equipo de profesionales, el Sistema cuenta con entidades técnicas que apoyan las labor tales como el Ideam, el Servicio Geológico Colombiano,  los ministerios, las Coorporaciones Autónomas Regionales, la DIMAR, con apoyo de los Consejos Departamentales y Municipales de Gestión del Riesgo.

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El trabajo de atención de emergencias en el territorio colombiano, se desarrolla de manera articulada usando esquemas de atención de emergencias, que permiten la respuesta inmediata a los eventos presentados en el país.

Finalmente y dadas las características topográficas del territorio Colombiano y sus condiciones hidrometeorológicas, se generan diferentes tipos de eventos de emergencia, que muchas veces desbordan la capacidad de respuesta de los grupos de socorro en el territorio, requiriendo la coordinación con las demás entidades operativas.

S.S.: Colombia es uno de los países más vulnerables al cambio climático. ¿Cómo hacer para que sabiendo esto, realmente las administraciones locales lo incorporen y se puedan prevenir tragedias como la de Rosas, Cauca?

EJG: Colombia presenta interesantes avances en la concepción y desarrollo de una agenda nacional de cambio climático, que se se encuentra en implementación en los niveles territoriales.  En este sentido, se cuenta como instrumentos y herramientas la formulación de los Planes Integrales de Gestión del Cambio Climático Sectoriales, así mismo, la formulación de los Planes Integrales de Gestión del Cambio Climático Territoriales para los 32 departamentos y las principales capitales del país son fundamentales para la incorporación del cambio climático por las administraciones locales.

Bajo este contexto,  los planes sectoriales como los territoriales se deben de articular  con los demás instrumentos de planificación del desarrollo, como por ejemplo, los POT, los POMCA, los PMGRD y en tal sentido, las acciones de reducción del riesgo climático y las medidas de adaptación a la variabilidad climática tendrán más impacto  según el contexto del territorio.

Así mismo,  desde el Gobierno Nacional se esta avanzando en la articulación de agendas (plan nacional de gestión del riesgo de desastres, y, plan nacional de adaptación al cambio climático), al igual que, las sinergias y complementariedades  entre los Sistemas de Gestión del Riesgo (SNGRD) y de cambio climático (SISCLIMA).

De acuerdo con lo expuesto,  la articulación de las entidades técnicas, autoridades ambientales, entes territoriales y Sistemas  Nacionales, es unos de los puntos focales de trabajo para promover en las entidades territoriales la utilización de insumos  y la información técnica disponible generada por las entidades técnicas e institutos que aportan para el desarrollo del la agenda climática.