“Para construir verdaderas ciudades sostenibles debemos empezar desde nuestro ecosistema más cercano: la empresa”, asegura Felipe Osorio, presidente de Contex, quien se enorgullece de contar que desde hace dos años la compañía implementó el teletrabajo y a partir del 24 de marzo emprendió el camino para migrar totalmente a esta modalidad. Desde esa fecha, el 79 por ciento de sus colaboradores del área administrativa y –aún más retador– el 40 por ciento del equipo comercial trabajan desde casa.

“El teletrabajo para nosotros es una oportunidad que nos alinea con el cumplimiento de seis ODS. Entendimos que las empresas no son sus espacios, sino su gente y el propósito que los une. Contex es una organización centrada en la gente, comprometida de forma genuina con los sueños de las personas, siempre construyendo relaciones de largo plazo”, narra Osorio. Así fue como el teletrabajo llegó a la constructora antioqueña para quedarse.

Gracias a sus aportes a la sostenibilidad, Contex ha sido reconocida con el Premio a la Responsabilidad Social Empresarial en mejor práctica sociolaboral.

La compañía ha visto en el teletrabajo un camino para aportar a seis ODS: el fin de la pobreza, acercar el empleo a las personas, hacer que su trabajo se adapte a su estilo y condiciones de vida y no lo contrario; esto permite emplear dignamente, por ejemplo, a personas con discapacidades. 

La salud y el bienestar: el trabajo desde casa se traduce en bienestar y calidad de vida, pues Contex adaptó los espacios de los hogares de sus colaboradores para trabajar, porque, como afirma su presidente, “En Contex definitivamente queremos personas felices”.

También aporta al ODS 5: la equidad de género. La economía del cuidado y las labores encargadas culturalmente a la mujer le impiden la movilidad social. Con el teletrabajo, esto ya no es un obstáculo para que ellas puedan trabajar desde el hogar y mantener su independencia económica y tranquilidad emocional junto con sus hijos. 

La constructora contribuye al trabajo decente y crecimiento económico: uno de los grandes mitos del teletrabajo es que disminuye la productividad al no tener a las personas cumpliendo horarios. La gran sorpresa que se ha llevado Contex es que las metas de ventas de vivienda mensual han sido alrededor del 80 por ciento del presupuesto inicial trazado para 2020, un muy buen indicador para tiempos de crisis. 

Además, la compañía apoya la reducción de las desigualdades, pues crea oportunidades para los encargados de cuidar a personas con discapacidades, adultos mayores o que requieran atención permanente.

La productividad ha aumentado significativamente en la empresa con el teletrabajo, y los empleados aseguran sentirse más felices laborando desde casa.

Y, finalmente, respalda el ODS ciudades y comunidades sostenibles: las alertas por la calidad del aire se generan, en gran medida, por el transporte que demandan miles de trabajadores diariamente. Por eso, si el 50 por ciento de las empresas tienen al 50 por ciento de sus colaboradores trabajando en casa, se disminuye la huella de carbono.

Visto de esta manera, sin contar los costos fijos que reducen las compañías, el teletrabajo es la alternativa más sustentable en los ámbitos económico, social, ambiental, y, como asegura Osorio, en cuanto a la calidad de vida y la felicidad de los trabajadores, lo cual se verá reflejado en los logros de la empresa.