Desde 2015 la fundación Rewilding Argentina empezó su trabajo para recuperar al guacamayo rojo, una especie extinta en ese país. Se trata de un trabajo en conjunto con el gobierno de la provincia de Corrientes y la Administración de Parques Nacionales, para conservar y recuperar la fauna de la reserva Esteros de Iberá. Un área protegida ubicada al noroeste de Argentina, de más de un millón de hectáreas, considerada sitio Ramsar y patrimonio de la humanidad desde 2002.

La noticia causó revuelo porque se podría tratar de los primeros pichones que nacen en Corrientes desde hace 150 años. Una pareja de guacamayos rojos (Nioky, el papá y Sopa, la mamá) lograron sacar adelante estos tres huevos, uno de los pasos más importantes para recuperar esta especie.

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En el último año han liberado 15 guacamayos rojos como parte de la iniciativa que busca reintroducir esta especie. La liberación más reciente fue en junio, cuando volvieron a la libertad cinco ejemplares. 

Los guacamayos rojos están distribuidos a lo largo de todo Sudamérica. Foto: Rewilding Argentina

No es la primera vez que registran huevos de esta especie. En mayo, por ejemplo, registraron la puesta de un huevo por parte de otra pareja de guacamayos, igual que en 2019, cuando reportaron tres huevos de esta especie. Sin embargo, en ninguno de estos dos casos prosperaron y nunca eclosionaron. Es por esto que este nacimiento produjo tanta alegría en la Fundación y el país. 

Los guacamayos rojos se extinguieron hace 150 años en Corrientes, mientras que en el resto de Argentina desaparecieron hace 50. Todo por cuenta de la caza, el tráfico ilegal y la deforestación.

Guacamayo rojo

Dentro de los guacamayos, el rojo puede ser uno de los más grandes.  Miden entre 73 y 96 centímetros de longitud y pueden pesar hasta 1.7 kilos. 

Es uno de los animales más comercializados por los llamativos colores de sus plumas. Foto: GETTY IMAGES

Comen frutas, semillas, hojas y flores, y su época de reproducción normalmente es entre octubre y abril aunque puede variar. Durante este periodo es normal verlos en pareja, aunque también se mueven mucho en grandes grupos con hasta 30 ejemplares. 

Una de sus principales amenazas es el tráfico ilegal de fauna por los llamativos colores de sus plumas.