Como sucede en otras regiones del país, la calidad del aire de Cúcuta está atravesando por uno de sus peores momentos. Las quemas de toneladas de basura que se realizan al otro lado de la frontera, según indican los pobladores y las autoridades ambientales de la región, aunado a los incendios forestales que se presentan en la Orinoquia, está deteriorando el aire que respiran los habitantes de la capital nortesantandereana.

La alerta la dieron la Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental (Corponor), la Gobernación de Norte de Santander y la Alcaldía de Cúcuta a los ministerios de Ambiente y de Relaciones Exteriores.

Por esta razón el Ministerio de Ambiente le solicitó apoyo a la Organización Panamericana de la Salud para que, por su conducto, se transmita a Venezuela la grave preocupación que genera el deterioro de la calidad del aire en la ciudad de Cúcuta y su potencial impacto sobre la salud pública y en especial, por la amenaza planteada por la pandemia del covid 19.

Las quemas en Venezuela están dañando el aire de Cúcuta.

De igual forma, el ejecutivo le solicitó apoyo a la Defensoría del Pueblo de Colombia para que, a través de sus buenos oficios, transmita a su homólogo en Venezuela la preocupación de las autoridades sanitarias por los riesgos que la situación plantea a la salud pública en ambos lados de la frontera.

Según se dio a conocer, el gobierno colombiano contactó a la Gobernadora del Estado Táchira quien ordenó una visita técnica a la zona del vertedero de basuras de Pedro María Ureña en territorio venezolano, uno de los puntos en los que, según se ha advertido, se realizan las quemas.

El informe de la visita, que se llevó a cabo el sábado 28 de marzo, dice que si bien se realizaron quemas en ese sitio,  en el momento de la inspección ya estaban controladas. 

En vista de que los altos niveles de contaminación se mantienen sobre la capital nortesantandereana, la Cancillería solicitó autorización a la gobernadora para efectuar una nueva visita técnica a la zona con el acompañamiento de Corponor, como autoridad ambiental de la región, a fin de verificar las condiciones y, si fuera necesario, prestar el apoyo requerido para la mitigación del impacto contaminante de cualquier actividad evidenciada en terreno.

Según Víctor Bautista, secretario de Fronteras y Cooperación Internacional, se trata de disminuir los impactos negativos de estas quemas que se originan en dicho territorio, que no solo aquejan a los seis municipios colombianos, sino a los municipios ubicados en el área de Venezuela.

De manera paralela, Corponor adelanta revisiones continuas de otras posibles fuentes de emisión de partículas contaminantes en territorio colombiano para descartar que  sean las causantes del fenómeno que se evidencia en la ciudad de Cúcuta.

La situación de calidad del aire en Cúcuta ha venido empeorando con el paso de los días. Inicialmente se habló de afectación por los incendios en la Orinoquia. Pero luego se determinó el gran efecto generado por las quemas de toneladas de basura en el vecino país, especialmente en los municipios de Pedro María Ureña y San Antonio del Táchira.

A través de las redes sociales los ciudadanos han mostrado la magnitud de la problemática y promueven la etiqueta #SOSCúcutaSeAsfixia. 

Daniel Bernal, experto en temas de calidad del aire, ha dicho que lo más grave de esta situación es que no hay sistemas de medición que permitan validar realmente cuál es la condición y qué tan elevado está al material particulado de la atmósfera. Para Bernal, la etiqueta promovida para Cúcuta podría aplicar infortunadamente en esta temporada para muchas ciudades del país. "La gente lo sabe y sufre por ello, pero los datos no existen o no están disponibles".