La situación de los humedales en el mundo es bastante compleja. Según el último informe de la Convención Ramsar (entidad que se dedica alaestudio de estos ecosistemas), dado a conocer en 2019, el 35 por ciento de estos ecosistemas han desaparecido desde 1970, debido a que no se han tomado las medidas necesarias para protegerlos, a pesar de ser tan importantes para la vida del planeta.

De acuerdo con el mismo análisis, la tasa de pérdida de humedales es tres veces mayor a la de bosques. Los humedales representan 12,1 millones de kilómetros cuadrados en el planeta y, sin embargo, solamente el 18 por ciento de estos está protegido.

Para la bióloga marina y doctora en ecología, Sandra Vilardy, estos datos son particularmente preocupantes dado que más de mil millones de personas en el planeta dependen de estos ecosistemas para su subsistencia. Además, según la Convención Ramsar, el 40 por ciento de las especies de la tierra también dependen directa o indirectamente de los mismos.

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Una de sus mayores problemáticas es que más del 80 por ciento de las aguas residuales se vierten en los humedales sin un tratamiento adecuado y estos, especialmente en las ciudades, son propensos a la contaminación.

Para Vilardy, a los humedales no se les presta tanta atención como sucede con los bosques. "Los bosques se han llevado el protagonismo a pesar de que los humedales captan más carbono", asegura. 

Solo en Colombia, dice Sandra Vilardy, hay más de 30 millones de hectáreas en humedales, que representan el 30 por ciento del territorio  nacional; sin embargo, no hay una política pública clara y definida en torno a su protección y conservación. Dice que un mapa científico realizado hace unos años determinó que en el país hay más de 70 tipos de humedales, según su morfología de ingreso y salida de agua. 

Los humedales son clave para la preservación de diversos ecosistemas.

"El valor de los humedales en Colombia se ha ido construyendo en los últimos años, pero no se ha tomado conciencia de su importancia. Miles de personas derivan su sustento de estos ecosistemas, además de la importancia que tiene para el ambiente, pero no se les presta atención. En el pasado hubo una mesa nacional de humedales, pero ahora no existe", asegura.

De hecho, explica que en el país hasta los años 80 hubo una política agraria en la que se promovía el relleno de humedales, lo que generó una herencia en la que grandes sectores económicos han generado una tensión que no se ha logrado resolver y menos si no hay una política pública para hacerlo.

En el caso de Latinoamérica, según el documento de la Convención Ramsar, hay un conocimiento muy limitado por países. De acuerdo con el informe, el 59 por ciento de los humedales en la región están disminuyendo convirtiéndola en la zona del mundo con mayor tasa de deterioro de humedales del planeta. Según la experta, Brasil y México son los países que más trabajan en la preservación y protección de estos ecosistemas. 

Vilardy sostiene que la convención Ramsar plantea la preocupación que existe en este momento por la pérdida de los humedales con efectos negativos en la naturaleza y en las personas.

Ecosistemas clave para el cumplimento de los ODS

La situación es más compleja si se tiene en cuenta que los humedales suministran alternativas para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Según Vilardy, los humedales terminan siendo territorios donde se tejen relaciones culturales y económicas muy intensas.

En un podcats, del Centro de ODS de América Latina y el Caribe, la experta y el investigador Germán Andrade, analizaron las repercusiones de esta probemática dada la importancia que tienen estos ecosistemas para el cumplimiento de los ODS.

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Por ejemplo, explicaron que en las zonas asociadas a los humedales, se ha desarrollado la pesca durante siglos y se han creado lazos de identidad como sucede en el Amazonas. Los humedales, en un primer plano, están directamente relacionados con el ODS 15, sobre vida de ecosistemas terrestres. Este ODS busca promover el uso sostenible de los ecosistemas y, a su vez, detener la degradación de las tierras y frenar la pérdida de biodiversidad.

Es importante no desecar los humedales para evitar la generación de enfermedades. 

Un segundo punto en el que los expertos coinciden es en que los humedales también están relacionados con el ODS 3, sobre salud y bienestar. Vilardy explica, por ejemplo, cómo enfermedades como la malaria se asocian a la pérdida del agua y a la disminución de su calidad. "El deterioro ecosistémico impacta en la salud pública", indica.  

De otra parte, los humedales urbanos tienen una relación estrecha con el bienestar. Aquellas personas que viven cerca de los humedales o que pueden frecuentarlos, disfrutan de una mejor calidad de vida debido a los servicios culturales y recreativos provistos por estos ecosistemas al interior de las ciudades.

Este último punto está ligado con el ODS 11, sobre ciudades sostenibles.  Andrade y Vilardy dieron algunos ejemplos sobre por qué es fundamental conservar los humedales en las ciudades: en México, las zonas de humedales se han convertido en atractivo turístico, generan bienestar y a su vez ingresos económicos. En Bogotá, los humedales han permitido que la ciudadanía se conecte con los ecosistemas y desarrollen con frecuencia actividades de senderismo y limpieza.

Preservación de ecosistemas marinos

Por otro lado, Vilardy explicó que los humedales también se articulan con el ODS 14, sobre vida submarina, pues las ciudades costeras cuentan con humedales que son claves para preservar los ecosistemas submarinos. 

Vilardy también argumenta que los humedales son importantes para el cumplimiento del ODS 6, sobre agua y saneamiento. El papel de los humedales como generadores de agua limpia, así como la articulación de las plantas y bacterias que se encuentran en los humedales con las ciudades, son claves para el cumplimiento de este objetivo.

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Y también lo son para el cumplimiento del ODS 10, sobre reducción de las desigualdades. Lo anterior, debido a que los humedales ayudan a prevenir riesgos por su rol en los ciclos de agua. Una de sus características es que ayudan a prevenir las inundaciones. Cuando los humedales son transformados, usualmente aumenta la vulnerabilidad de las poblaciones más pobres.

Los humedales se convierten en hábita de muchas especies. Foto: Oswaldo Cortés/Humedales Bogotá

Finalmente está el ODS 17, sobre la alianza para cumplir la Agenda 2030 sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En ese punto, Germán Andrade señala que existe una debilidad en la protección de los humedales y es necesario involucrar a toda la sociedad y a los países para que no solo dimensionen la importancia de los humedales, sino para que promuevan su protección para enfrentar los riesgos de las crisis climáticas.