• Así amanece en el pueblo palafítico de Nueva Venecia, en donde habitan unas 2.000 personas, de las cuales cerca del 50 por ciento son menores de edad. El sol sale como sonriéndoles a quienes conviven con muchas necesidades económicas, de salud y atención por parte de las autoridades estatales. Foto: Guillermo Torres.
    Así amanece en el pueblo palafítico de Nueva Venecia, en donde habitan unas 2.000 personas, de las cuales cerca del 50 por ciento son menores de edad. El sol sale como sonriéndoles a quienes conviven con muchas necesidades económicas, de salud y atención por parte de las autoridades estatales. Foto: Guillermo Torres.
  • Los habitantes de Nueva Venecia tienen como medio de subsistencia la pesca. En este corregimiento hay colegio, puesto de salud e iglesias. Sin embargo, sus condiciones económicas son muy limitadas. Foto: Guillermo Torres
    Los habitantes de Nueva Venecia tienen como medio de subsistencia la pesca. En este corregimiento hay colegio, puesto de salud e iglesias. Sin embargo, sus condiciones económicas son muy limitadas. Foto: Guillermo Torres
  • Una de las principales problemáticas de Nueva Venecia es la falta de agua potable, por eso hay unas tres casas en esta población en donde le realizan un tratamiento rudimentario al líquido para luego comercializarlo a los vecinos. Allí no hay ninguna planta de tratamiento y deben coger agua contaminada del río Magdalena. Foto: Guillermo Torres
    Una de las principales problemáticas de Nueva Venecia es la falta de agua potable, por eso hay unas tres casas en esta población en donde le realizan un tratamiento rudimentario al líquido para luego comercializarlo a los vecinos. Allí no hay ninguna planta de tratamiento y deben coger agua contaminada del río Magdalena. Foto: Guillermo Torres
  • Este es Buenavista, uno de los pueblos palafíticos de la Ciénaga Grande de Santa Marta. Allí habitan unas mil personas que se dedican principalmente a la pesca, pero les preocupa que el alimento se está acabando debido a la pesca ilícita de animales muy pequeños. Es una práctica en la que han debido incurrir los pescadores para poderles dar de comer a sus hijos. Foto: Guillermo Torres
    Este es Buenavista, uno de los pueblos palafíticos de la Ciénaga Grande de Santa Marta. Allí habitan unas mil personas que se dedican principalmente a la pesca, pero les preocupa que el alimento se está acabando debido a la pesca ilícita de animales muy pequeños. Es una práctica en la que han debido incurrir los pescadores para poderles dar de comer a sus hijos. Foto: Guillermo Torres
  • Esta lancha transporta a los estudiantes del corregimiento de Buenavista a Nueva Venecia en donde toman sus clases. Todos los días realizan este mismo recorrido. En Buenavista los pequeños no tienen ninguna institución que les brinde los procesos educativos. Foto: Guillermo Torres
    Esta lancha transporta a los estudiantes del corregimiento de Buenavista a Nueva Venecia en donde toman sus clases. Todos los días realizan este mismo recorrido. En Buenavista los pequeños no tienen ninguna institución que les brinde los procesos educativos. Foto: Guillermo Torres
  • La pesca es la principal actividad económica de los habitantes de los pueblos palafíticos. Desde tempranas horas de la madrugada, los hombres salen en busca del sustento de su familia. Las estadísticas indican que el volumen se ha reducido considerablemente. Mientras hace unos 20 años extraían de la ciénaga cerca de 25.000 toneladas de pescado al año; hoy apenas logran pescar unas 4.000. Foto: Guillermo Torres
    La pesca es la principal actividad económica de los habitantes de los pueblos palafíticos. Desde tempranas horas de la madrugada, los hombres salen en busca del sustento de su familia. Las estadísticas indican que el volumen se ha reducido considerablemente. Mientras hace unos 20 años extraían de la ciénaga cerca de 25.000 toneladas de pescado al año; hoy apenas logran pescar unas 4.000. Foto: Guillermo Torres
  • Este es el día a día de los habitantes de los pueblos palafíticos. Su actividad pesquera cada día se dificulta más debido a la reducción en la cantidad de pescado que hallan en la Ciénaga. La especie que más capturan es la lisa, pues ya no hay diversidad como ocurría hace unas décadas cuando sacaban de sus aguas róbalo, lebranche y mero, entre otros. Foto: Guillermo Torres
    Este es el día a día de los habitantes de los pueblos palafíticos. Su actividad pesquera cada día se dificulta más debido a la reducción en la cantidad de pescado que hallan en la Ciénaga. La especie que más capturan es la lisa, pues ya no hay diversidad como ocurría hace unas décadas cuando sacaban de sus aguas róbalo, lebranche y mero, entre otros. Foto: Guillermo Torres
  • La venta de huevos de iguana a orillas de la carretera que conecta a Santa Marta con Barranquilla es una de las formas de obtener recursos, aunque esto vaya en contra de especies que son gravemente afectadas: Foto: Guillermo Torres.
    La venta de huevos de iguana a orillas de la carretera que conecta a Santa Marta con Barranquilla es una de las formas de obtener recursos, aunque esto vaya en contra de especies que son gravemente afectadas: Foto: Guillermo Torres.
  • Los habitantes de los pueblos de la carretera deben recoger agua que es suministrada por carrotanques, para poder tener agua limpia en sus casas. Como esta persona, alrededor de 30.000 habitantes, enfrentan la misma realidad. Foto: Guillermo Torres
    Los habitantes de los pueblos de la carretera deben recoger agua que es suministrada por carrotanques, para poder tener agua limpia en sus casas. Como esta persona, alrededor de 30.000 habitantes, enfrentan la misma realidad. Foto: Guillermo Torres
  • El agua del mar llega hasta muy cerca de las humildes viviendas de los corregimientos que forman parte del municipio de Pueblo Viejo, a orillas de la carretera. Foto: Guillermo Torres
    El agua del mar llega hasta muy cerca de las humildes viviendas de los corregimientos que forman parte del municipio de Pueblo Viejo, a orillas de la carretera. Foto: Guillermo Torres
  • La recolección de sal es una de las actividades que realizan algunos de los habitantes de los pueblos costeros, como una forma de obtener recursos para su superviviencia. Foto: Guillermo Torres
    La recolección de sal es una de las actividades que realizan algunos de los habitantes de los pueblos costeros, como una forma de obtener recursos para su superviviencia. Foto: Guillermo Torres
  • El agua dulce tiene niveles tan bajos que los habitantes pueden caminar sobre el lecho. Esto refleja la sedimentación que trae el río Magdalena a la altura de los municipios costeros. Foto: Guillermo Torres
    El agua dulce tiene niveles tan bajos que los habitantes pueden caminar sobre el lecho. Esto refleja la sedimentación que trae el río Magdalena a la altura de los municipios costeros. Foto: Guillermo Torres
  • Palmira es uno de los corregimientos ubicados a orillas de la carretera. El aviso que lo identifica con sus colores vistosos y su belleza, está lejos de reflejar la verdadera realidad a la que se enfrentan las personas que allí habitan. Foto: Guillermo Torres
    Palmira es uno de los corregimientos ubicados a orillas de la carretera. El aviso que lo identifica con sus colores vistosos y su belleza, está lejos de reflejar la verdadera realidad a la que se enfrentan las personas que allí habitan. Foto: Guillermo Torres
  • Ante la falta de agua potable, los habitantes del corregimiento de Palmira, recogen el agua sucia de la calle para el uso doméstico. Foto: Guillermo Torres
    Ante la falta de agua potable, los habitantes del corregimiento de Palmira, recogen el agua sucia de la calle para el uso doméstico. Foto: Guillermo Torres
  • La muerte de mangle se genera como consecuencia la falta de un normal flujo de agua dulce y agua salada a ciénaga. El ingreso de las dos ha sido interrumpido por el desarrollo de obras, poniendo en riesgo la vida de las especies que allí habitan. Foto: Guillermo Torres
    La muerte de mangle se genera como consecuencia la falta de un normal flujo de agua dulce y agua salada a ciénaga. El ingreso de las dos ha sido interrumpido por el desarrollo de obras, poniendo en riesgo la vida de las especies que allí habitan. Foto: Guillermo Torres
  • Actualmente, hay cerca de 32.000 hectáreas de mangle en buena condición. Sin embargo, esa cifra está lejos de alcanzar la de principios de la década de los cincuenta (más de 52.000), antes de que la troncal que conduce de Ciénaga a Barranquilla interrumpiera el ingreso de agua salada al complejo de humedales. Foto: Guillermo Torres
    Actualmente, hay cerca de 32.000 hectáreas de mangle en buena condición. Sin embargo, esa cifra está lejos de alcanzar la de principios de la década de los cincuenta (más de 52.000), antes de que la troncal que conduce de Ciénaga a Barranquilla interrumpiera el ingreso de agua salada al complejo de humedales. Foto: Guillermo Torres
  • Esta es la desembocadura del río Aracataca, que baja de la Sierra Nevada de Santa Marta. A este lugar de la ciénaga ya no llega el líquido de este afluente y la sedimentación terminó afectando a Trojas de Cataca, que dejó de ser un pueblo palafítico. Atrás se alcanzan a visualizar los techos de las casas. Allí ya no se puede ingresar en lancha. Foto: Guillermo Torres.
    Esta es la desembocadura del río Aracataca, que baja de la Sierra Nevada de Santa Marta. A este lugar de la ciénaga ya no llega el líquido de este afluente y la sedimentación terminó afectando a Trojas de Cataca, que dejó de ser un pueblo palafítico. Atrás se alcanzan a visualizar los techos de las casas. Allí ya no se puede ingresar en lancha. Foto: Guillermo Torres.
  • Lanzando su red los habitantes de la Ciénaga Grande de Santa Marta siguen esperando que alguna autoridad les ayude a encontrar soluciones a sus problemáticas, con el fin de tener unas condiciones más dignas de supervivencia. Foto: Guillermo Torres.
    Lanzando su red los habitantes de la Ciénaga Grande de Santa Marta siguen esperando que alguna autoridad les ayude a encontrar soluciones a sus problemáticas, con el fin de tener unas condiciones más dignas de supervivencia. Foto: Guillermo Torres.
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