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AFP

El activista de 50 años y administrador del santuario de las mariposas monarcas había sido reportado como desaparecido desde el 14 de enero pasado. 

"El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense para que se practique la necropsia de ley", indicó la autoridad en un comunicado.

La fiscalía local aún no han determinado las causas que pudieron provocar la muerte del ambientalista, quien fungía como presidente del Consejo de Administración del Ejido El Rosario, santuario de la mariposa monarca.

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Medios locales señalaron que la fiscalía estatal convocó la semana pasada a 53 integrantes de la policía para ser interrogados sobre la desaparición de Gómez, pero hasta ahora no se han manifestado sobre esas pesquisas. 

Activistas de la región han señalado que la muerte del líder ambiental podría estar relacionada con las disputas de la tala ilegal de árboles en la zona.

Las últimas publicaciones de Gómez en redes sociales sobre temas referentes al santuario de la mariposa monarca sucedieron un día antes de su desaparición.

La mariposa Monarca (Danaus plexippus) recorre cada año hasta 4.500 km desde Canadá y Estados Unidos para establecer sus colonias en los bosques templados de oyamel y pino en el centro-oeste de México.

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Sin embargo, la población de esta especie ha decaído drásticamente debido a los insecticidas, la deforestación y el cambio climático.

El más reciente informe entregado por la organización Global Witness da cuenta que en 2018 fueron asesinados 164 líderes ambientales, confirmando una dolorosa constante: Latinoamérica es una de las regiones más peligrosas para alzar la voz a favor del medioambiente.

El panorama no es ajeno a Colombia, pues ese año ocupó el segundo lugar dentro de los países con más asesinatos registrados en el informe con 24 homicidios. Un número que sumado a los conteos de 2016 (37) y 2017 (24) da un total de 85 víctimas, en menos de tres años. Si esa cifra se analiza a la luz de los más de 480 asesinatos de líderes sociales en el país después de la firma de los Acuerdos de Paz (reportados por la Defensoría del Pueblo), podría decirse que cerca del 20 % de esos crímenes corresponde a un ataque contra los defensores de la tierra y el medioambiente.